Desde los espesos y simbólicamente cargados bosques de Dalarna, Suecia, SIGNERI continúa su invocación musical con el lanzamiento de "Setting Fire to Worthless", el segundo adelanto de su próximo álbum debut homónimo, que verá la luz el 13 de junio a través de ViciSolum Productions. Oscura, densa y ferozmente introspectiva, la canción llega como una continuación emocional y conceptual del primer sencillo "Darkness Embrace", pero esta vez con la mirada puesta no hacia dentro, sino hacia los rostros de aquellos que manipulan la fe en nombre de la redención.
"Esta canción trata sobre cómo la fe, en las manos equivocadas, se convierte en una trampa. Cómo las almas heridas son atraídas por sectas religiosas que prometen luz, solo para ser devoradas por el control y el silencio", comenta la banda. "Los versos son fríos y desnudos —un guiño sutil al pulso oscuro de Velvet Underground. A medida que la canción avanza, se vuelve más pesada, más atmosférica, con un estribillo que no suplica: exige ser escuchado."
La propuesta sonora de SIGNERI fusiona brutalidad y belleza con precisión ritual. En "Setting Fire to Worthless", esa dualidad se despliega con intensidad: guitarras abrasivas que rugen como fuego sagrado, atmósferas litúrgicas teñidas de amenaza, y una estructura que pasa de la contención a la catarsis con calculada desesperación. Lo suyo no es simplemente metal oscuro —es un viaje ceremonial hacia las zonas liminales entre lo espiritual y lo profano.
La formación —Michael Brander en voz y bajo, Ulf Olars y Lars Bergfält en guitarras, y Jonas Arnberg en batería, metales y órganos— cultiva un estilo que atraerá tanto a seguidores del metal ocultista como a los devotos del blackened metal con sensibilidad atmosférica. El álbum debut, "Signeri", promete ser un manifiesto sonoro donde lo místico y lo monstruoso conviven, y con estas primeras muestras, la banda no solo presenta canciones: convoca espíritus.
"Setting Fire to Worthless" ya está disponible para escuchar, y las reservas del álbum están abiertas para quienes se atrevan a seguir esta senda marcada por el fuego, la fe rota y el arte del encantamiento sonoro.