HELLFEST 2025. Clisson, Francia. Día 1 (19/06/25)
JUEVES 19 JUNIO

SKINDRED
Si hay algo que no falla en la formación SKINDRED, es la facilidad que tiene su cantante Benji Webbe, para provocar buen rollo entre el público que tiene delante, independientemente del estilo musical que trate. Los distintos conceptos musicales que se fusionan en cada uno de sus shows son tan variados, que o te gustan, o pasas palabra y te desplazas a ver otra historia a otro escenario. El veterano vocalista, que ya en tiempos remotos, se metió en este tinglado fiestero viniendo de la escena dub, sabe manejar el baile con el reggae, el hardcore, el drum and bass, el hip hop y el metal. Su manera de moverse y de transmitir buen rollo es una constante en cada uno de sus espectáculos. Eran los encargados de abrir los escenarios principales, con el calor pegando bien, pero el músico lejos de achantarse por ello, salió a escena con un abrigo, que aguantó sobre su cuerpo durante el primer tema. Luego todo fue más ligerito, aunque el solazo seguía castigando.

APOCALYPTICA
Son muchas las veces que les he visto actuar desde sus comienzos a los finlandeses APOCALYPTICA, y si antes me parecía algo novedosa su historia, ahora ya no me llama tanto la atención, pero no dejó de vivirse la euforia que provocaba su instrumentación recordando clásicos de Metallica a golpe de chelos llenos de metal, entre los que no faltaron los temas “Ride The Lightning”, “Enter Sadman”, “Master Of puppets” o “Seek & Destroy”, armonizados por los coros del público.

CHAT PILE
CHAT PILE se estrenaban en el festival, llegados desde la ciudad de Oklahoma, y acapararon la atención de un buen número de curiosos que llenaban la explanada del Valley. Otra buena parte del público reunido, seguramente que sabían lo que venían a ver, la puesta en escena de mercadillo que luce Raygun Busch descamisado andando descalzo, en un afán por darle más claridad a sus interpretaciones. No dejaría de dar vueltas por el escenario micrófono en mano, mientras manejaba charlas y canciones, algo esperado, con una banda sólida acompañando cada parte de este sinigual, logrando un endurecido sonido que te hacía perder el control.

FIT FOR AN AUTOPSY
La banda de New Jersey FIT FOR AN AUTOPSY hizo un destacado show con su death técnico, muy bien llevado. Recuerdo que en sus primeros años me recordaban a bandas como Suicide Silence o Gojira con sus rasgos sonoros más intensos, teniendo unas sólidas capas vocales tendentes hacia la melodía y en contraste con las partes más guturales, pero ya hace tiempo que todo lo que hacen bajo la modulación vocal de Joe Badolato les lleva por su propio camino, y aquí se presentaban con temas de su séptimo álbum "The Nothing That Is", a un muy buen nivel. Una sólida banda a tener en cuenta.

IHSAHN
La formación de IHSAHN con Vegard Sverre Tveitande al frente sería lo que vería a continuación, ofreciendo su lado más evolutivo, que ya nos ha permitido por varias ocasiones disfrutar en Hellfest, haciéndonos recordar también su militancia en Emperor, aunque no necesariamente porque tocara temas de la banda en esta cita. Los noruegos abrieron de forma rotunda y se fueron entregando con una salvaje brisa de metal que daría frescor al lugar, con sonoridades clásicas y haciendo que el nivel técnico de toda instrumentación se dejara notar a cada momento, en lo que una vez más fue una notable coordinación por parte de toda la banda.

TILL LINDEMANN
TILL LINDEMANN no asombró como esperaba al público porque buena parte de las imágenes que deberían convertir su show en un “pequeño” escándalo visual fueron censurados en las pantallas. Pero centrándonos en lo musical la cosa estuvo bien ejecutada, siendo frecuente recurrir al recuerdo de Rammstein, porque algunos temas, inevitablemente sonaban a la banda alemana, y no lo digo sólo por la manera de cantar que tiene su vocalista. La banda en su mayoría lo integran mujeres, que hacían que aquello sonara muy bien, buenas músicos, y además lo hacían de forma vistosa, incluso su teclista tenía al lado de su instrumento una barra americana para darle un toque más extraordinario a su talento. Su batería hacia el final mostraba unas tetas de postín de silicona, que marcaban de cintura para arriba sus portentosos golpeteos de baquetas. En definitiva, muy colorido el show con temas propios, y un sorprendente “Entre Dos Tierras” de Héroes Del Silencio, cantado en español hacia los momentos finales de show.

SUNN O)))
La anterior vez que habían tocado SUNN O))) en Hellfest fue en la zona de las carpas durante la edición de 2016, y casualmente, decidí saltármelos y no verlos porque andaba viendo a Rammstein en los escenarios principales. Recuerdo entonces, que cada vez que la banda alemana hacia un parón, llegaban notablemente la vibraciones que provocaban desde lo lejos, la banda de Stephen O´Malley y Greg Anderson. Esta vez esa experiencia quería vivirla de primera mano en el escenario bajo la carpa del Temple. El sonido me da a mí que esta vez no era tan potente, pero las frecuencias de su drone doom teñían lo suficiente el ambiente sonoro. Musicalmente el show lo empezaron por “Candlegoat” y lo terminaron en “Crank Everett”. Apenas cuatro temas con la suficiente densidad para viciar el ambiente, casi sin necesidad de que miraras al escenario, porque no ibas a ver prácticamente nada, debido al humo que nublaba la presencia de sus integrantes. Pero así es su ritual habitual, dejándose ver hacia el final del espectáculo, junto a un buen número de altavoces, sus cuerpos y cabezas ocultos con sayos y capuchas.

WHITECHAPEL
WHITECHAPEL con un lustro y medio funcionando y nueve discos a sus espaldas, se presentaban en el festival con nuevo disco bajo el brazo, “Hymns In Dissonance”. Aunque ellos son estadounidenses, hacen alusión en su nombre al barrio de Londres en el cual Jack el Destripador daba muerte a sus víctimas. Por ello tal vez, persista mayormente el negro en su vestimenta, para sostener el trasfondo de su nombre. Fue una gran apuesta en el escenario Temple, donde lucía bien su temática oscura, pero recuerdo haberlos vistos hace años actuar a plena luz del día, y ya os digo que es una banda a la que le da igual a qué hora le pongan la actuación. Su deathcore incluye un constante cambio de ritmos. Una pasada estos tíos.

ORANGE GOBLIN
ORANGE GOBLIN volvían a constatar en el Valley por qué merece la pena no perderse uno de sus shows. Enseguida me vi envuelto en esa espiral sonora que va centrifugando dentro de ti sin saber muy bien en qué momento va a parar. Los ingleses tienen su marca propia, no los puedes definir como una banda de stoner y punto. Ellos siguen siendo referencia para nuevas y viejas generaciones, capaces de reinventarse con cada nota nueva que crean sobre su reconocida historia, algo que hace que cada concierto sea un nuevo fogonazo que no hay que perderse, y en donde como de costumbre, buena parte del protagonismo se lo lleva su cantante Ben Ward, quien se de forma constante muestra dotes de interpretación, aunque más bien podríamos decir, que se dejaba llevar por esos impulsos de gesticulación continua, mientras canta con esa particularidad emotiva. Todo me resultaba muy familiar, pero chocaba verle con sus melenas cortadas. A su voz le acompañaban los enérgicos riffs de Joe Hoare, los contundentes mazazos sobre la batería por parte de Chris Turner y la voraz naturaleza escénica del bajista Harry Armstrong.

KORN
Era la quinta vez que KORN actuaban en el festival, la última hace tres años, y no hay que olvidar que también Jonathan Davis lo había hecho en solitario, presentando las canciones de su disco “Black Labyrinth”. En cualquier caso al vocalista y el resto de sus huestes se les esperan con gusto. Se les vio en muy buena forma y es que saben mantener ese equilibrio reinventando espectáculos para no cansar a los más veteranos. Son muchos años en el candelero y sin bajar la guardia. Con su concierto, nos hicieron disfrutar de nuevo de esos temas clásicos que han marcado una época. Abrieron con “Blind” y Twist”, continuaron con “Here To Stay”, “Clown”, “Got The Life”, “Did My Time” y vacilaron un poco con “Shoots And Ladders” incluyendo samplers de “One” de Metallica. La parte final se la guardaron para “Falling Away From Me”, “Divine” y “Freak On A Leash” dándole un toque de epicidad al show.

ALCEST
Con ALCEST llegaba la relajación que a estas horas muchos deseaban, al poder verles interpretar temas de sus distintas épocas, por las que han pasado ya cerca de dos décadas y media de acontecimientos. Hicieron sonar “L´Envol”, “Protection”, “Sapphire”, “Le Miroir” o “Oiseaux De Proie”, entre otros. La música y las letras de contenido onírico fueron sonando con la celebridad esperada. Su blackgaze de estructura progresiva llenó de armonías la carpa del escenario Temple. Su musicalidad se envolvió entre la oscuridad y la fantasía, Sus figuras se iban desenvolviendo muy bien entre luces parpadeantes, al tiempo que se alternaban los contrastes más lentos e intensos de su música.

ELECTRIC CALLBOY
ELECTRIC CALLBOY pondría el cierre en la primera jornada, la banda alemana que se fundó hace quince años y poco a poco ha ido en un continuo “in crescendo” a medida que ha crecido más la expectación por la bandas de metalcore. Su directo es muy polivalente, consiguiendo un show equilibrado gracias a sus temáticas, cambio de vestuario y de pelucas, que les lleva entre lo divertido y espectacular. Como parte de su música va por el camino del bailoteo gracias a los samplers y teclados, la fiesta estaba asegurada. Entre composiciones propias introdujeron algunas de otros artistas como Sum 41 o Babymetal. Sin duda temas como “Hypa Hypa” o las finales “Tekkno Train” y “We Got The Moves” pusieron patas arriba el lugar.
Texto y fotos: Raúl “Mister Virus” García / Oscar Torres
Fotos de HELLFEST 2025. Clisson, Francia. Día 1 (19/06/25)






