La banda de deathcore de Pensilvania THE LAST TEN SECONDS OF LIFE publicará su octavo álbum de estudio, "The Dead Ones", el próximo 17 de abril a través de Metal Blade Records. El trabajo supone su debut en Metal Blade Records y llega tras "No Name Graves", lanzado en 2024, profundizando de nuevo en los conceptos de muerte y renacimiento, aunque esta vez desde una perspectiva mucho más directa y personal.
Compuesto por diez canciones originales, "The Dead Ones" ha sido producido por Carson Slovak y Grant McFarland en Atrium Audio (Pensilvania). Para este nuevo capítulo, el grupo —formado actualmente por Wyatt McLaughlin a la guitarra, Tyler Beam a la voz, Andrew Petway al bajo y Dylan Potts a la batería— puso especial énfasis en los tonos de guitarra, bajo y batería, así como en el proceso de mezcla y masterización. Según explica Wyatt McLaughlin, el objetivo era lograr “un resultado sonoro súper denso y una sensación similar a la de un tanque en movimiento”.
El álbum cuenta además con colaboraciones destacadas. "Make It To Heaven" incluye la participación de David Simonich de Signs Of The Swarm; Nate Johnson (ex-Fit For An Autopsy) aparece en "Rat Trap"; "Dollar To A Dime" suma la voz de Alan Grnja de Distant; y "XXXXXXXXXX" presenta a Storm Strope, vocalista original de THE LAST TEN SECONDS OF LIFE.
Sobre el proceso creativo del disco, McLaughlin señala: “Todos tomamos lo que aprendimos de los dos lanzamientos anteriores y reunimos lo que creímos que sacaría lo mejor de nosotros. Examinamos todo el trabajo previo de THE LAST TEN SECONDS OF LIFE y también cómo nuestra base de fans digirió y conectó con nuestra música. Nos centramos desde el flujo de la estructura hasta cada palabra utilizada. Hemos entregado un thriller de diez canciones que resonará a lo largo del tiempo”.
En el apartado técnico, "The Dead Ones" fue grabado utilizando una guitarra barítona de seis cuerdas Viper de ESP-LTD afinada en Drop F, la misma afinación empleada en el EP "Warpath" de 2012. Para aumentar la intensidad en determinadas secciones, la banda recurrió también a un pedal Earthquaker Devices Sunn O))) y a un Keeley Octa Psi con función de afinación descendente.
A nivel lírico, el disco se centra en la experiencia humana y en las luchas personales de los miembros del grupo. La canción que da título al álbum y primer sencillo, "The Dead Ones", aborda cómo las acciones de la humanidad pueden arrebatar a una persona su propia humanidad innata. McLaughlin lo explica así: “Todos conocemos esa sensación. El deseo punzante de poder tener una conversación más o unas últimas palabras con un ser querido que ha fallecido. ‘The Dead Ones’ explora esto de una manera iluminada a través de la entrega de una sesión espiritista sonora, donde la realización de que al convertirse en un receptáculo para los muertos, tanto la oscuridad como la luz exigen lo que les corresponde”.
Con "The Dead Ones", THE LAST TEN SECONDS OF LIFE presenta un trabajo que combina brutalidad sonora y reflexión personal, consolidando una nueva etapa en su trayectoria dentro del deathcore contemporáneo.