El nuevo álbum de Poison Ruïn supone un paso decidido hacia territorios más amplios sin renunciar a la crudeza, el simbolismo oscuro ni la agresividad sin concesiones que han definido a la banda desde sus inicios. “Hymns from the Hills” reescribe de forma ambiciosa los límites de lo que el punk puede llegar a expresar, consolidando a los de Filadelfia como una de las voces más singulares dentro de la música extrema contemporánea.
En este nuevo trabajo, Poison Ruïn amplía su enfoque habitual de mitología sombría y violencia ritual, dando forma a un conjunto de canciones que se sienten a la vez terrenales y espectrales. Las historias de esfuerzo y desposesión que habían marcado lanzamientos anteriores se revelan ahora como un solo capítulo dentro de un tapiz mucho más oscuro, poblado por espíritus que cruzan desiertos sin sol, colinas marchitas, objetos demoníacos de tortura, cuerpos transformados en serpientes luciferinas y prisioneros encadenados al silencio de torres de castillos abandonados.
El primer adelanto del disco es “Eidolon”, una muestra directa de la agresión himnótica que caracteriza a Poison Ruïn, ya disponible junto a su videoclip. El cantante, letrista y guitarrista Mac Kennedy, pieza central en la composición y el imaginario del grupo, explica así el trasfondo del tema:
“‘Eidolon’ trata sobre estar atrapado en una realidad rota, como un engranaje dentro de una máquina del destino condenada a repetir el mismo bucle maldito hasta que finalmente se desintegra. Aquellos que tenían el poder de provocar un cambio han abandonado la escena. Sus fantasmas se ciernen en una desaprobación silenciosa sobre el desastre que se desarrolla lentamente debajo, recordatorios sombríos de lo que podría haber sido, pero no será”.
Musicalmente, “Hymns from the Hills” funciona tanto como reafirmación del sonido clásico de Poison Ruïn como una clara evolución. A la habitual oscuridad crepitante de grabación casera y a los ritmos aplastantes se suman nuevas texturas: ecos del primitivismo cortante de Killing Joke, blast-beats cercanos al catálogo de Relapse, líneas de sintetizador analógico y pasajes ambientales que remiten tanto a Scott Walker como a The Durutti Column. Todo ello se despliega como una serpiente que avanza en espiral, expandiendo el paisaje sonoro del grupo sin perder el anclaje en su mitología ya establecida.
El disco ha sido compuesto y grabado con el mismo espíritu artesanal que caracteriza a la banda. Como en trabajos anteriores, Poison Ruïn se auto-grabó sin recurrir a equipos de estudio profesionales, aunque en esta ocasión Mac Kennedy trasladó el proceso a un espacio de ensayo privado para poder afrontar las mayores exigencias sonoras del álbum. Para completar el trabajo, el grupo contó con la mezcla de Jonah Falco (F*cked Up, Career Suicide) y la masterización de Arthur Rizk (Power Trip, Blood Incantation, Kreator), elevando la riqueza y diversidad del sonido a un nuevo nivel de claridad sin perder aspereza. El propio Kennedy participó en la mezcla final, incorporando segmentos grabados en cinta para mantener la continuidad tonal con el pasado de la banda.
En el plano lírico, “Hymns from the Hills” lleva la sensibilidad mitológica de Poison Ruïn a nuevas cotas poéticas. Aunque el álbum continúa utilizando imaginería medieval y fantástica, Mac Kennedy subraya que no busca una recreación histórica literal:
“No me interesa demasiado transmitir los hechos históricos de la cultura medieval. Si queremos dar sentido al presente, necesitamos emplear un lenguaje y unos símbolos más míticos para ir más allá del malestar espiritual que nos envuelve. Una verdad mítica resuena en cualquier época, pero sus ecos llegan desde fuera del tiempo. La imaginería medieval y fantástica son simplemente puntos de partida personales y efectivos para acceder a ese modo de comunicación”.
“Hymns from the Hills” verá la luz el próximo 3 de abril a través de Relapse Records en formatos vinilo, CD y digital.