Tras años de inactividad, reconstrucción y perseverancia, Conflux Collective publica finalmente su esperado álbum de debut, "In the Wake of Saturn", disponible en formatos digital, CD y vinilo desde el 19 de junio de 2026.
La historia de Conflux Collective comenzó de manera inesperada tras el reencuentro entre el batería Tommy McKinnon, conocido por su trabajo en Derelict, Akurion, Neuraxis y Augury, y el guitarrista Chase Fraser, miembro de Continuum y antiguo integrante de Decrepit Birth y Animosity, después de un concierto de King Diamond en Montreal. Aquella reunión casual derivó en una sesión de improvisación que acabaría convirtiéndose en un proyecto concebido alrededor de la colaboración y la convergencia de distintas voces dentro del metal extremo.
Con el paso del tiempo, el proyecto quedó en suspenso, pero Tommy McKinnon decidió recuperarlo desde cero. El músico compuso nuevo material, reconstruyó composiciones anteriores, grabó todas las líneas de bajo de oído y escribió unas letras inspiradas en experiencias profundamente personales.
Para dar forma definitiva al álbum, reunió a un amplio elenco de vocalistas formado por Jesse Brint (Gross Misconduct), Mallika Sundaramurthy (Emasculator, ex-Abnormality), Jeffrey Mott (The Monster Factory, Growlers Choir), Eric Burnet (Derelict, Samskaras) y Max (Derelict), quien además aporta un solo de guitarra. Cada uno de ellos aporta una identidad propia a las composiciones, configurando una obra que trasciende los parámetros tradicionales del death metal.
A lo largo de sus ocho temas, "In the Wake of Saturn" combina la ferocidad del death metal de los años noventa con la precisión y la ambición del death metal técnico contemporáneo. El propio Tommy McKinnon define el sonido del álbum como "progresivo, brutal, técnico, melódico e intransigente". Sus canciones exploran conceptos como la pérdida, el miedo, la supervivencia y el renacimiento, construyendo una narrativa en la que cada pieza funciona como un capítulo dentro de una experiencia más amplia.
El recorrido comienza con "The Antidote", una apertura marcada por la intensidad y por algunas de las interpretaciones de batería más exigentes de McKinnon, acompañadas por la agresiva voz de Eric Burnet. Posteriormente, "Devouring Light" introduce una atmósfera más oscura y cercana al doom, sostenida por un enfoque basado en el groove y coronada por uno de los solos más expresivos de Chase Fraser. El álbum continúa con "Reincarnation", presentada como una pieza técnica y emocional que refleja el propio renacimiento del proyecto. La canción que da nombre al disco, "In the Wake of Saturn", representa el ataque más directo y veloz del trabajo, mientras que el cierre llega con "Desperate Post-Humanist", la composición más compleja y expansiva del conjunto, concebida como un inquietante diálogo entre el ser humano y la máquina.
La mezcla del álbum ha corrido a cargo de Jeanne Comateuse, completando una obra que sus responsables presentan como el resultado de años de esfuerzo frente a cambios de formación, contratiempos e incertidumbre.
En palabras de Tommy McKinnon:
"Este álbum es un viaje a través del dolor, el miedo, la derrota, la supervivencia y finalmente el renacimiento... un auténtico monstruo del underground, hecho para quienes aprecian y buscan lo inusual."
Por su propuesta musical, "In the Wake of Saturn" está especialmente recomendado para seguidores de bandas como Cryptopsy, Necrophagist, Decrepit Birth, Augury y Beyond Creation.