Estamos ante el sexto trabajo de MORGANA VS. MORGANA "Kintsugi”, unos siete años después de su anterior álbum “I. El Camino Inverso Hacia La Luz”. ¿Aunque entre medias se han publicado algunos sencillos, como ha transcurrido tod oeste tiempo para vosotros? Porque tanto tiempo hasta este nuevo trabajo?
Cuando terminamos la Trilogía de Las Moiras teníamos claro que el siguiente
proyecto iba a ser un disco, tras el periodo de pandemia nos pusimos a componer y
“Adornos” fue una canción y video de adelanto de lo que iba a ser nuestro octavo
disco.
Sin embargo, en 2022 la banda sufrió varios reveses personales que nos llevaron a
plantear el fin definitivo del proyecto. Hubo muchas reflexiones personales sobre
seguir o no con Morgana VS Morgana. Todas esas circunstancias retrasaron el disco y
lo transformaron en “Kintsugi”.
Decís que "Kintsugi” es el reflejo el reflejo de todo lo que hemos roto y recompuesto como banda y como personas… ¿Qué es "Kintsugi” y que representa para vosotros?, ¿cuál fue la rotura más difícil de aceptar, y cuál la reparación más inesperada?
“Kintsugi” es nuestro renacimiento personal, es lo que hemos vivido estos últimos años contado en un disco.
Lo más difícil de superar es que nuestros problemas personales fragmentaban la banda de manera definitiva. Lo más inesperado fue la propia reconstrucción de la banda como núcleo de amistad, apoyo y creatividad. Salir con fuerzas renovadas de este devastador proceso.
Pese a todos los problemas y contratiempos, Morgana vs. Morgana lleva más de tres décadas en pie, y lo más sorprendente: con una formación casi intacta. Muy pocas bandas pueden decir lo mismo. ¿Qué hay entre vosotros que ha resistido tanto tiempo sin romperse, o que, cuando se rompió, supisteis reparar?
Hay unos lazos firmes de confianza entre nosotros y una fuerza creativa conjunta que necesita expresarse. En nuestro caso es a través del rock y el metal.
Cuando esa confianza se tambaleó por mentiras de terceros supimos dar un paso atrás, mirarnos a la cara y hablar con franqueza. Pedir perdón y saber perdonar. Rectificar los errores cometidos con la gente que realmente es importante en tu vida.
El kintsugi habla de reparar sin esconder las grietas. ¿Cómo hallasteis el modo en que esa filosofía japonesa encajara en una música tan emocional, intensa y, muchas veces, rabiosa?
El Kintsugi requiere la paciencia del artesano, la visión global del objeto que quieres recomponer en tu mente y la cantidad exacta de oro que debe cubrir cada grieta hasta obtener el resultado que deseas.
La composición de los temas de Kintsugi es ese proceso paciente. Y el disco es el resultado. Su marcado carácter emocional y crudo refleja lo que el artesano, en este caso la banda, quería transmitir.
Lo primero que podemos apreciar en el conjunto general de "Kintsugi”, y en particular en su sonido, es que hay como más rabia, con más dureza y contundencia a la hora de ejecutar ciertos temas. ¿Como ha sido esa evolución entre “I. El Camino Inverso Hacia La Luz” y este nuevo trabajo?
Ha tenido mucho que ver el trabajo de Raúl Abellán de The Mixtery que acompaña a la banda desde hace 11 años. Es un privilegio contar en todo el proceso con alguien con la creatividad musical de Raúl y que se implica hasta el punto de ponerse en la piel de la banda y adaptarse a lo que se quiere expresar y como.
Componemos dejando que los temas hablen por sí solos y hemos desarrollado la capacidad de descartar todo un tema para quedarnos sólo con una pequeña parte si vemos que no termina de funcionar para nosotros, incluyendo en ese nosotros a Raúl Abellán
Creo que “Despacio”, tema que abre el disco, es una buena muestra de esa fusión de sonidos que maneja Morgana vs. Morgana. Sin abandonar vuestras esencias, encontramos aquí diferentes texturas: un arranque progresivo, atmosférico, que va mutando hasta caer en riffs pesados y, finalmente, en un vacío denso y emocional. Es casi una montaña rusa de contrastes, y ese patrón parece marcar todo el viaje de Kintsugi. ¿Diríais que 'Despacio' resume lo que es Kintsugi como obra?
Despacio abre el disco por varios motivos, fue el primer tema que terminé de escribir de las cuatro composiciones que vinieron tras “Adornos” y “Sait-on aimer?”.
Lo escribí en una terraza de Aldehuela (Teruel) en un momento muy relajado. Salió del tirón, las canciones hablan y “Despacio” tenía claro que quería abrir el disco aunque personalmente creo que la canción que resume el disco en conjunto es “Kintsugi”.
“De los golpes siempre he aprendido, que tras recibirlos tuyos son.”
“Hoy seré yo” suena a renacimiento después de tocar fondo. La letra habla de perdón, pero también de renuncia. Creo que es uno de los cortes con mayor carga emocional del álbum. ¿En qué momento nació esta canción, y qué necesitabais soltar para poder escribirla?
Toqué fondo, durante cierto tiempo. Tuve que aceptar que una relación de 30 años había llegado a su fin. Lo que habéis construido como pareja se desmorona y esas raíces que creías profundas y fuertes están marchitas. Nada podía florecer de ahí.
Al mismo tiempo otros miembros de la banda estaban viviendo procesos similares, fue un caos.
Era necesaria una canción así para poder contarlo, se puede salir, con los apoyos y las herramientas adecuadas se puede salir. Y se sale mejor, con muchas cosas aprendidas sobre ti mismo, tus vulnerabilidades, tus fortalezas. Ves con claridad quien es un apoyo y quien no cuando las cosas vienen mal dadas. Refuerzas tus lazos afectivos con las personas que te han acompañado en el proceso.
“Es curioso, pero noto que los sencillos que fuisteis soltando desde “Adornos” en 2021, pasando por “Sait-on aimer?” (2023) y la propia “Kintsugi”, tienen un fondo musical más crudo y agresivo. No sé si los seis cortes se compusieron al mismo tiempo o si fueron surgiendo con los años, pero da la sensación de que, al final, el disco necesitaba compensar esa rabia con temas como ‘Despacio’ o ‘Hoy seré yo’, más introspectivos, más emocionales. ¿Fue algo consciente? ¿O simplemente el disco os pidió ese equilibrio entre grito y susurro a medida que se iba formando?”
Todo debe tener un equilibrio y crear las canciones de un disco lleva su proceso. Durante ese tiempo también vas cambiando como persona y lo que asimilabas de una manera en 2022 es diferente en 2024. Eso se refleja en las canciones, en su tono. Todas las canciones de Kintsugi llevan un grito de rabia en su interior, pero no todos los gritos de rabia son iguales.
Raúl Abellán, que ya os conoce de anteriores trabajos, ha sabido pulir la propuesta sonora del disco sin domesticarla. ¿Os sigue empujando fuera de vuestra zona de confort o ya es parte del “núcleo Morgana” que entiende lo que queréis antes que vosotros mismos?
Ambas cosas. Aorma parte de nuestro núcleo duro junto a Nacho Galacho que realiza el artwork de cada disco. Entiende lo que buscamos en cada ocasión, lo asume y luego nos saca de nuestra zona de confort. Siempre nos pide más y no sabemos cómo lo consigue, pero terminamos dándolo.
Es un absoluto placer trabajar con él, nos unen lazos de amistad más allá de lo profesional. Para nosotros él y Nacho son los miembros de la banda que no salen al escenario, pero siempre están ahí.
El artwork, de nuevo realizado por Nacho Galacho, parece una figura humana atrapada entre el fuego y el hielo, entre la destrucción y la transformación. ¿Qué os transmitió la imagen cuando la vieron terminada por primera vez? ¿Reflejaba lo que habíais grabado?
Como te comentaba Nacho es un miembro más de la banda. La portada que publicamos es la primera idea que nos mandó junto a la explicación de toda la simbología que representaba. Eso te da una idea de su nivel de implicación y esa implicación es lo que hace que Nacho siempre consiga reflejar con imagen lo que siente con la música.
Como decíamos antes, se han ido lanzando sencillos desde 2021 hasta llegar al lanzamiento de “Kintsugi”. Como calaron entre vuestros seguidores estas canciones?
“Adornos” tuvo una buena acogida porque era el primer videoclip que hacíamos desde “Nebula” y la mezcla danza/metal fue muy interesante y positiva. Tras el obligatorio parón de la pandemia y nuestros temas personales hicimos “Sait-on aimer?” que también incluyo un video en este caso realizado con IA que tuvo mayor repercusión. Además significó que la banda seguía y que pretendía sacar un nuevo disco, una noticia que gusto mucho entre nuestr@s seguidor@s.
Y ahora que esta “Kintsugi” en la calle, que viene para Morgana vs. Morgana?
Ahora toca presentarlo en directo que es el mayor reto de cualquier banda. Tenemos cerrado Madrid para el 24 de enero y estamos barajando fechas para Valencia y otras ciudades.
Personalmente ya he empezado a trabajar en el noveno disco de la banda barajando diferentes enfoque e ideas. No tenemos idea de bajar el pistón en los próximos años.
Después de más de tres décadas, ¿sentís que habéis sido fieles a la banda que queríais ser al principio… o habéis tenido que convertiros en algo distinto para sobrevivir?
Somos las mismas personas, con los mismos ideales y la misma idea de autogestión. Lo único que cambia es que tienes los pies en el suelo y tienes más claro lo que puedes llegar a hacer y lo que no.
Más de 30 años de autogestión, con momentos de silencio, de ruptura, y ahora este renacer con “Kintsugi”. ¿Qué parte del camino repetiríais… y cuál no volveríais a recorrer?
Repetiría el camino completo pero con la experiencia adquirida, como en la vida misma. Creo que todo lo que hemos vivido estas tres décadas es lo que conforma a Morgana VS Morgana hoy. No cambiaría nada.
Para terminar, ¿Qué es lo más valioso que creéis que alguien puede encontrar dentro de “Kintsugi”, si decide escucharlo de verdad, más allá de las etiquetas y estilos?
“Kintsugi” refleja todo lo valioso que hemos encontrado en ese proceso de ruptura, pérdida, sensación de fracaso. Descubrir tus fortalezas como individuo y como grupo, aprender que mostrarse vulnerable no es mostrar debilidad, es todo lo contrario. Que en tus peores momentos siempre hay personas que querrán que te aferres a ellas para ayudarte. No te niegues, no te encierres y en la medida que puedas expresa tus sentimientos incluso artísticamente.
Reconocer el amor propio y el de l@s demás como fundamental para una existencia sana.
Muchas gracias por vuestro tiempo, y enhorabuena por “Kintsugi”.
Muchas gracias a tí, Brujo