WACKEN 2026. Alemania. Día 3 (31/07/26)
VIERNES 31 DE JULIO

GUTALAX
Montaron una fiesta “que te cagas”, y sabedores de ello, el público fue obsequiado con numerosas escobillas del wáter, mientras no dejaba de viajar el papel higiénico por las cabezas del público, y entre los músicos sobre el escenario. Su intenso grindcore lleno de gore´n´roll el recinto. Aún no tengo claro, que buena parte del público que madrugó para verlos, tuviera claro que es lo que estaba ocurriendo. Más de uno seguro volvió a sentirse como esa vaca viendo pasar el tren que contemplaba atónito el día inaugural, la actuación de Electric Bassboy. Estos checos son de esas bandas que se van pasando la voz entre personas para que los vayas a contemplar aunque no te guste su sonido, porque los tipos vestidos con esa especie de EPIs e imitando continuamente a través del micrófono el sonido de un cerdo chillando, ya son suficiente aliciente para que te intenten decir algo llamativo. Pero bueno, dejando hacia un lado a aquellos que andan más cerca del postureo cuando van a festivales, dejar claro que estos músicos hacen un gran trabajo dentro de la onda que llevan, y que siempre que actúan mantienen esa estructura rocosa que les hace ganar adeptos de los de verdad, los que disfrutan con su sonido traumático.

GRAND MAGUS
Una vez más llegaba el momento de poder comprobar el estado de forma de la banda sueca de heavy clásico con reminiscencias doom metal, que siempre ofrece con cierta maestría lo mejor de su discografía en el escenario. Y como era de esperar no fallaron, pues tienen muy interiorizado su papel musical, casi como un desarrollo de encantadores de serpientes, adictivos… Su directo arrancó con “I, The Jury” y “Skybound”, dejando ver su lado más crudo. Ellos son así; potencia pura para que no olvidemos nada de su obra. Tras un auténtico recital de auténtico metal, no sólo reflejado en lo músical, sino también en su imagen, terminaron como un golpetazo seco de martillo sobre una mesa de acero, haciendo sonar el tema “Hammer of the North”.

PARADISE LOST
Nueve años después de su última visita al festival, hacían acto de presencia aún con su último trabajo “Ascension” latente, publicado en septiembre del pasado año. De hecho abrieron show con “Serpent Of The Cross”. También harían otro tema reciente ya avanzado el concierto, “Tyrants Serenade”. Su sonido gótico es los que mejor les cuaja, una buena fórmula en directo para cautivar sensaciones y transmitir sentimientos. No tardaron mucho en hacer de un tirón “One Second”, “The Last Time”, “Faith Divides Us – Death Unites Us” y “The Enemy”, dejando para el cierre “Gothic” y “Silence Like The Grave”, y entre medias algunas pausas para interactuar con el público. Aunque de haber tocado este setlist de un tirón de manera encadenada sin mediar palabra, el efecto habría sido igual de emocionante. teniendo a Nick Holmes capitaneando la comitiva inglesa.

BLACK LABEL SOCIETY
El mastodóntico cantante y guitarrista fue sinónimo de energía. Una vez más la envergadura de Zakk Wilde estaba a la altura del sonido tan contundente que expresa a través de su guitarra. Todo en sí está programado en torno a su imagen y la parafernalia que le rodea, como las calaveras del pie del micrófono. Nos volvió a convencer con un sonido aniquilador que por momentos te hacía verlo como “el chamán del metal”. Sin duda nos dejó boquiabierto con esos solos y riffs de guitarras tan sólidos, alguno de ellos llevados hasta el punto que por su extensión roza la densidad, pero sólo roza, porque es un tipo muy regresivo y sabe cuando parar el dolor. También cuando voltear nuestros sentimientos, y ese momento especialmente llegó acordándose de Ozzy Osbourne haciendo sonar “No More Tears”.

MANTAR
Hace tiempo que se ganaron a pulso una repercusión que no deja de crecer. Sus dos integrantes Hanno y Erinc son capaces de sobredimensionar el sonido, revolucionándolo todo, es lo que tiene tocar con los amplis a todo trapo mientras vemos como van retorciéndose sobre el escenario. Al propio cantante y guitarrista Hanno le encanta escuchar en boca de otras personas que ellos se transforman en una especia de animales feos cuando se suben al escenario. Y digo yo, que teniendo en cuenta que proceden de Bremen, ya tiene mérito que le den este sonoro contraste a la bonita escena del cuento, aquella de los hermanos Grimm que tenía a los trota músicos como protagonistas.

DANKO JONES
En esta ocasión su cantante no se entretuvo tanto durante el show dejando que la música nos hipnotizara por si sola, pero cierto es que cuando abre la boca Danko Jones, hipnotiza al público porque sus mensajes calan hondo, sobre todo cuando se acuerda de los músicos que ya no están entre nosotros. La banda en vivo hace que te diviertas y vibres con su forma de tocar, alimentado por los vaciles y piradas de olla de su cantante, que ya se procura que todo se torne en una fiesta macarra muy llevadera. Rock and Roll en el siglo actual que nos toca vivir con una dosis de humor que tal como están las cosas en el resto del mundo no puedes dejar de percibir con una sonrisa. En el comienzo fueron sonando con mucha clase lo temas “Guess Who´s Back”, “Get Hight?”, “I´m In A Band” y “I Gonna Rock”. La presentación de la banda fue parte del contexto que tienen de amenizar la situación, nada aburrido, pues Danko es un maestreo de conectar su música con las situaciones, pero como decía antes, todo hecho de una forma rápida y llevadera. Y tras canturrear un poco más con temas como “Had Enough”, llegaría la despedida con “Lovercall”, “Code Of The Road” y “My Little RnR”.

DEAFHEAVEN
Concierto intenso el de los estadounidenses llenando de atmósferas el lugar. A su cantante George Clarke como es costumbre, lo vi algo sobreacelerado en su escenificación, pero es lo normal eso de verle como una moto, usando su catálogo escénico de danzas nerviosas, gestos y expresiones curiosas, baza recurrente en sus directos. Los contrastes de black metal, post metal y shoegaze los emplearon prácticamente en los temas de su trabajo de estudio más reciente, “Lonely People With Power”, al que pertenecían todos los temas, a excepción del corte “Dream House”.

CRUACHAN
Hubo muchos momentos dedicados al pagan metal de tintes folk o celta, y casi todos tuvieron lugar en el escenario wackinger, la zona vikinga. Entre ellos se encontraba la actuación de estos irlandeses, sorprendiendo lo estructurado de su sonido, con la inclusión de esa instrumentación que le daba un punto especial, con flautas, violín, banjo, buzuki, mandolina, percusiones y teclados, además de sus bases metaleras. Este estilo de música sigue gozando de un carisma especial porque consigue crear esa aureola de festividad a su alrededor que hace que la gente enloquezca y en esos momentos te apetezca vestir esos atuendos medievales.

PIG DESTROYER
Los norteamericanos fueron unos revolucionarios sonoros, y hay que tenerlos en cuenta dentro del sonido grindcore para quien aún no los conozca. Recuerdo hace años que les llegué a ver actuando disfrazados para la ocasión con cabezas de cerdo, de esas de látex. Menudo vendaval de grupo. Siempre mantienen un nutrido público con ganas de montar polvaredas bajo el escenario en las primeras filas e incluso sobre escenario se monta el suyo propio Alex Cha, encargado de los samplers y las secuencias electrónicas, quien vibraba a la misma velocidad que las canciones, y parecía que en cualquier momento estuviera dispuesto a lanzar su caja de ritmos lo más lejos posible.

SAXON
No pudieron estar la pasada edición por los problemas de salud de Biff Byford, pero esta era la ocasión de la reválida. A propósito de recordar aunque fuera brevemente su último trabajo “Hell, Fire and Damnation”, tal como arranca el disco, con intro incluida, así empezaron. Después llegaría el recital de clásicos, encabezado por “Power And The Glory”, “Motorcycle Man” o “Heavy Metal Thunder”, Ya después todo sonaría plagado de musicalidad siempre relevante, siendo vitoreados por los fieles del metal, porque Saxon es una de esas bandas que no muda de piel, y que sin embargo sabe estirarla para cubrir con ella cada vez a más gente. Por cierto, no dejaron de lloverles durante todo el show chalecos que en ocasiones se iba poniendo uno encima de otro, y que finalmente terminaba acumulando en una montonera sobre el escenario, como si fueran piezas de caza. Para echar el cierre, se dejaron la artillería pesada, haciendo sonar los himnos “Wheels Of Steel”, “Crusader” y “Princess Of The Night”.

IN FLAMES
Sus espectáculos están tan medidos y los hacen tan naturales gracias a la combinación tan colorida de luces y focos que utilizan, que basta que no se salgan del guión de la interpretación, eso sí, incluyendo nuevas piezas entre el set list que procede según toca. Y es que fue así. Un concierto balsámico ante tanto trajín durante el día, teniendo que haber sacrificado a otros artistas por coincidir en tiempo en otros escenarios del recinto. Caso una veintena de temas para repasar su extensa discografía, empezando con un “Colony” espectacular en el comienzo, luego más tarde sería “Deliver Us”. “In The Dark, “Voices” o “Paralyzed”. El resto de temas, un buen surtidito infalible, entre los que estaban “Trigger”, “Only For The Weak”, “Alias”, “I Am Above” y “Take This Life”, con la que pusieron el cierre.

JUDAS PRIEST
Los sacerdotes entregaron sus clásicos, escenografía y luminotecnia al nivel que esperaba, como parte de la magia de lo que fue un concierto a buen nivel de los legendarios músicos. Con “You´ve Got Another Thing Comin´, “Metal Gods”, “Breaking The Law” y “The Ripper” ya tenían roto el monde en el comienzo. ” y “Hell Patrol”. No hubo grandes pausas mientras terminaba un tema clásico tras otro, pero como ya les conocemos, las necesarias para enlazar con el siguiente. No necesita la cosa mayores presentaciones por parte de Rob Halford, porque además tenía que llegar sin más desgaste del necesario al final de su épico show, al que no le faltó sufrir con los agudos en “Painkiller”, justo antes de marcharse para realizar el bis que enfilaría el final. La banda supo mantener una línea muy regular, sin decaimiento, con el desfile previo de un montón de sensaciones encaramadas en joyas ya pulidas por el paso del tiempo, y en la recta final del bis, “Electric Eyes”, “Hell Bent For Leather” con Halford en su moto, y “Living After Midnight” poniendo el punto y final.
Texto y fotos: Raúl “Mister Virus” García
Fotos de WACKEN 2026. Alemania. Día 3 (31/07/26)






