BELPHEGOR presenta “Scarlet Beast – Leviathan”: un coloso lento, opresivo y ritual para inaugurar una nueva etapa

Con el lanzamiento de “Scarlet Beast – Leviathan”, BELPHEGOR regresa en su versión más amenazante y calculada, firmando un tema que avanza con la fuerza de un coloso imparable. Construido sobre riffs pesados, monolíticos, y una sensación asfixiante de inevitabilidad, el single se levanta como una presencia gigantesca: vasta, implacable y absoluta.
Lejos de perseguir la velocidad, “Scarlet Beast – Leviathan” impone sumisión. La banda apuesta por la tensión, la densidad y la autoridad antes que por la aceleración, fusionando una atmósfera de black metal ritual con el peso aplastante del death metal. El resultado es una bestia sonora deliberada y opresiva, que atraviesa un terreno calcinado dejando muerte a su paso.
El single llega justo cuando BELPHEGOR pone en marcha su gira norteamericana “Praise The Beast”, llevando este nuevo capítulo directamente al escenario. El peso del tema y su tempo intencionadamente lento se traducen en una experiencia en directo basada en el control y la tensión, marcando el tono de una serie de conciertos que promete intensidad ritual a lo largo del continente.
Junto al lanzamiento, la banda ha publicado un videoclip descrito como austero e inflexible, que busca capturar “la esencia de la verdadera oscuridad”. Con una ejecución cruda y áspera, el apartado visual prescinde del artificio para abrazar imágenes rituales, sombra y decadencia. No se plantea como espectáculo, sino como invocación.
Formados en 1993 en Austria, BELPHEGOR se han consolidado como una de las fuerzas más brutales y transgresoras del black death metal. Fundada por el vocalista y guitarrista Helmuth Lehner, la banda ha dedicado más de tres décadas a perfeccionar un sonido forjado entre fuego y sacrilegio, combinando la precisión violenta del death metal con la oscuridad ritual del black metal.
A lo largo de su trayectoria, han pasado de la crudeza inicial de trabajos como “The Last Supper” (1995), “Blutsabbath” (1997) y “Necrodaemon Terrorsathan” (2000), a composiciones cada vez más sofisticadas en discos como “Lucifer Incestus”, “Bondage Goat Zombie”, “Pestapokalypse VI” y “Totenritual”. En cada lanzamiento, BELPHEGOR ha insistido en empujar los límites del metal extremo, reforzando un universo propio centrado en magick ritual, inversión religiosa y simbolismo arcano.
Ese camino alcanzó un nuevo punto de impacto con su duodécimo álbum de estudio, “The Devils” (2022), considerado dentro de su discografía como uno de sus trabajos más ambiciosos y castigadores. El disco fue grabado en Fascination Street Studios junto al productor Jens Bogren, e incluye nueve composiciones diseñadas con precisión, capaces de moverse con naturalidad entre la agresión más feroz y una solemnidad casi majestuosa.
En el álbum, temas como “Glorifizierung des Teufels” y “Virtus Asinaria - Prayer” incorporan pasajes corales y estructuras rituales, mientras “Damnation - Höllensturz” se desarrolla con una complejidad dinámica que amplifica aún más la visión compositiva de la banda. A nivel lírico, el disco entrelaza alemán, latín e inglés para lanzar invocaciones de muerte, profanación y rebelión contra el orden sagrado, acompañado además por un trabajo visual firmado por el artista Seth Siro Anton.
Tras el impacto de “The Devils”, BELPHEGOR recibió en 2023 el Amadeus Austrian Music Award en la categoría Hard and Heavy, un reconocimiento poco habitual en Austria para una banda históricamente alejada de cualquier marco de aceptación mainstream. El premio sirvió como confirmación institucional de una trayectoria marcada precisamente por su carácter transgresor.
Reconocidos por la intensidad de sus rituales en directo, BELPHEGOR han girado de forma constante por Europa, América, Asia y Australia, y han pasado por festivales como Wacken Open Air, Knotfest, Bloodstock, Hellfest, Tons Of Rock y Sweden Rock, entre otros. Su presencia escénica se presenta más como ceremonia que como concierto, donde sonido, humo, sangre y fuego confluyen en una comunión con la oscuridad.
Ahora, mientras la banda se acerca a su decimotercer álbum de estudio, el discurso alrededor de esta nueva etapa se apoya en el peso simbólico del número trece, asociado a finales, umbrales y al tránsito hacia lo desconocido. En ese marco, se habla del “decimotercer sello” como el último velo entre mundos, la barrera final entre el orden y el caos.
Según los primeros indicios compartidos, el nuevo material continuaría el camino artístico iniciado con “The Devils”, pero adentrándose todavía más en esa visión ritual: una propuesta precisa, inflexible y anclada en la identidad inconfundible de BELPHEGOR, centrada en la glorificación del Diablo.
Con “Scarlet Beast – Leviathan”, la banda vuelve a demostrar su dominio de la devastación controlada. La bestia no corre: avanza. Y lo que viene, según sugieren, está cada vez más cerca.







