La cripta vuelve a abrirse de la mano de Chaos Records, y lo que emerge de su interior no es otra cosa que el segundo álbum de CADAVER SHRINE, “Into the Horrible Depths”, disponible desde el 16 de mayo. Si el hedor de la muerte te resulta reconfortante y tu idea de belleza se parece más a una zanja llena de huesos que a una puesta de sol, este álbum está hecho para ti.
Tras fundar la banda en 2022 como una extensión de su prolífica oscuridad musical, Maurice de Jong —conocido por su labor en Gnaw Their Tongues, The Sombre, Cloak of Altering y un sinnúmero de proyectos más— vuelve a escarbar en el fango con una propuesta que no es simple nostalgia: es culto puro al horror sónico. Si en “Benighted Desecration” ya nos ofreció una misa negra plagada de riffs descompuestos y voces sepulcrales, ahora con “Into the Horrible Depths” lleva ese concepto al extremo, amplificando la sensación de opresión hasta convertirla en asfixia absoluta.
El segundo adelanto, “From the Maw of Madness”, es una muestra del tipo de tortura que aguarda: riffs que se arrastran como cadáveres reanimados, una batería que martillea como si cavara tu tumba, y una producción tan húmeda y cavernosa que parece registrada en un mausoleo a medianoche. No hay floritura, solo putrefacción.
CADAVER SHRINE bebe de las aguas turbias de Incantation, Bolt Thrower, Asphyx y Autopsy, pero con la mente trastornada de alguien que también ha explorado el ambient más oscuro y el noise más abrasivo. Esa mezcla lo convierte en algo más que un homenaje a los noventa: es un descenso consciente a la oscuridad más absoluta.