Este 9 de mayo, CHONTARAZ libera su nueva obra completa “Phantom of Reality”, junto con el lanzamiento del single homónimo, y lo hace con la precisión de una maquinaria distópica bien aceitada. Tras adelantar los temas “Scream” e “Istanbul”, el cuarteto noruego presenta su propuesta más ambiciosa hasta la fecha: una travesía audiovisual cargada de intensidad, misterio y una oscuridad envolvente.
El videoclip de “Phantom of Reality” desdibuja los límites entre lo real y lo ilusorio con imágenes teñidas de morado profundo, luces espectrales y un desarrollo visual que avanza como una pesadilla lúcida. Las voces intensas, las guitarras afiladas y las bases hipnóticas crean una atmósfera de trance donde la distorsión emocional se traduce en sonido. La canción no solo invita: arrastra al oyente a un universo en el que nada es lo que parece.
Musicalmente, CHONTARAZ combina la agresividad del metal moderno con una sofisticación melódica que se refuerza con elementos electrónicos, ambientaciones tenebrosas y una narrativa que remite a una sociedad en colapso emocional. El resultado es una experiencia que va más allá de los géneros, en la que esperanza y desesperación se entrelazan.
Para este nuevo álbum, la banda contó con la producción y la batería de Fotis Benardo, cuya influencia ha potenciado la intensidad sonora y la cohesión rítmica de todo el disco. Además, “Phantom of Reality” cuenta con colaboraciones notables como la de Sakis Tolis (Rotting Christ) en “Scream”, George Nerantzis en teclados y elementos industriales, Kjetil “DeadBit” Lindløkken en sintetizadores adicionales para “Spin The Wheel”, “Prayer To The Masses” y “Dressed To Kill”, y Noxaerias (Kostas Mexis) en el bajo para los directos y videoclips.
CHONTARAZ, conocidos por su teatralidad sombría y su capacidad para combinar furia y emoción, se afianzan como una de las propuestas más intrigantes del metal contemporáneo. En “Phantom of Reality”, ofrecen un portal sonoro hacia un mundo donde lo tecnológico, lo espiritual y lo brutal se funden en una sola visión. Aquí, la realidad no se cuestiona: se derrumba ante tus ojos.