Encontrando belleza en la oscuridad: una entrevista con Tobias Rydsheim, de WORMWOOD.
Pocas bandas dentro del black metal contemporáneo han conseguido crear un paisaje emocional tan característico como Wormwood. A lo largo de los años, la banda sueca ha demostrado que la música extrema puede ser al mismo tiempo devastadora y profundamente humana, equilibrando una agresividad abrumadora con momentos de extraordinaria vulnerabilidad y melancolía.
Su último lanzamiento, Å, continúa ese viaje artístico en un formato inesperado: un EP conceptual en el que cada composición invita al oyente a sumergirse en una experiencia emocional inmersiva, más que ofrecer una gratificación inmediata.
Hoy hablamos con Tobias sobre las ideas que hay detrás de este EP, las decisiones artísticas que le han dado forma y las emociones, junto con las cuestiones filosóficas, que lo atraviesan.
Nuestra música se siente muy honesta y todo se basa en el contraste.

En nuestro caso también está ahí.
Incluso podría compararlo con las formas tradicionales de expresar ese sentimiento. Creo que forma parte de nuestra cultura expresarnos de una manera bastante melancólica.
Quizá tenga algo que ver con que aquí solo disfrutamos de unos pocos días de verano y el resto del año la vida resulta bastante oscura.
Bueno... creo que me he desviado un poco de la pregunta.
Wormwood es una banda que experimenta mucho con diferentes paisajes sonoros, pero ese toque melancólico siempre está presente de una manera u otra, aunque nuestra música también tenga muchas otras cualidades.
Sí, esos giros emocionales son una parte muy importante de todo lo que creamos.
La primera es que el cantante, Nine, y yo hablamos constantemente sobre cuál será nuestro siguiente proyecto. Tenemos muchísimas ideas, muchísimos temas diferentes que queremos abordar y que queremos desarrollar.
No todo puede entrar en un mismo álbum.
Bueno... sí podría, pero hasta ahora hemos hecho discos conceptuales. Todo necesita compartir una misma atmósfera, una misma identidad.
Llevábamos tiempo hablando de hacer un álbum ambientado en el Estocolmo actual, basado en acontecimientos reales, algo muy cercano a la realidad.
Ese concepto no encajaba en el álbum anterior y tampoco encaja en el próximo, así que decidimos convertirlo en este pequeño capítulo centrado en las partes menos amables y menos bonitas de Estocolmo.
Además, después de The Star incorporamos un nuevo batería. Queríamos que formara parte de un lanzamiento de estudio lo antes posible, no solo de los conciertos, porque queríamos que su estilo de tocar quedara registrado oficialmente.
Así que esas son las dos razones principales.
Bueno... hay una tercera. Simplemente nos encanta crear.
Nos encanta grabar. Nos encanta producir videoclips. Así que... son tres buenas razones.
Pero, en este caso, está inspirada en hechos reales ocurridos en Suecia. Cuando empecé a investigar sobre este tema descubrí que, en realidad, este tipo de situaciones ocurren prácticamente en todas partes y con bastante frecuencia. Hay madres que abandonan a sus hijos debido a las drogas o al alcohol. Es una historia terrible. Muy dura, muy deprimente y muy oscura.
El metal siempre ha tratado temas oscuros. Pero creo que este tipo de oscuridad, precisamente porque es real, porque sucede de verdad, lleva esa oscuridad a otro nivel.
No estamos hablando de un dragón escondido en un bosque. Esto ocurre en la vida real. Y eso hace que resulte mucho más cercano para todos nosotros.
Probablemente muchos conocemos a alguien que, aunque no sea exactamente como la persona que aparece en el videoclip, sí atraviesa problemas similares.
Así que...
En el metal hay muchísimas bandas que escriben sobre guerras, hechos históricos y todo ese tipo de temas. Y me parece fantástico. Forma parte de la cultura del metal.
En Wormwood también hemos hecho canciones basadas en acontecimientos históricos. Pero muchas veces preferimos fijarnos en las personas. En las historias pequeñas que existen dentro del gran acontecimiento.
También tenemos muchas canciones inspiradas en experiencias muy personales.
Incluso en vivencias que hemos tenido dentro de la propia banda. Creo que hay algo muy honesto en escribir sobre aquello que realmente conoces. Si escribes sobre algo que has vivido o sobre algo que tienes muy cerca, todo resulta mucho más auténtico.
Por supuesto, puedo leer un libro sobre la Segunda Guerra Mundial y seguramente escribir una canción sobre ello. Pero...No tendría todas las respuestas.
En mi caso prefiero escribir sobre cosas que conozco.
Creo que es lo más importante que puedo hacer como compositor.
También quiero escribir sobre temas con los que mantengo algún tipo de vínculo emocional. Eso no significa que todas las canciones de Wormwood funcionen así. Pero muchas de ellas sí.
Habla de las personas sin hogar. El propio título juega con esa idea. Los edificios representan la geometría. Pero para una persona sin hogar toda esa geometría carece de propósito, porque esos edificios no le pertenecen. No tiene un hogar. Por eso esa geometría resulta inútil para ella.
La letra sigue el monólogo interior de un hombre sin hogar. Un hombre situado en una especie de frontera entre la vida y la muerte. Así que sí. Está completamente basada en la realidad.
Es cierto que las letras mantienen un cierto nivel de abstracción. Me gusta que el oyente tenga que leer entre líneas. Pero el tema central es exactamente ese:
Las personas sin hogar. La vida en una gran ciudad.
Y toda esa oscuridad que existe alrededor. Es una historia muy dura. Muy, muy oscura.
Y, desgraciadamente, es algo que sucede todos los días en cualquier parte del mundo.
Somos una banda que no quiere quedarse limitada a una época concreta ni a un único tipo de temática. Podemos experimentar con cualquier asunto. Quién sabe...Quizá el próximo álbum trate sobre algo completamente distinto.
No estamos atados a un solo concepto. Podemos hacer lo que queramos. Y precisamente eso es lo que me parece más divertido. Tenemos muchas cosas que decir sobre temas muy diferentes. Así que creo que seguiremos evolucionando. Y eso continuará formando parte de la identidad de Wormwood.
Alguien definió una vez nuestra música como "cinematic metal" (metal cinematográfico), y puedo entender perfectamente por qué lo dijo.
Creo que es muy difícil escribir canciones cortas que mantengan exactamente la misma intensidad o el mismo estado de ánimo durante todo el tiempo.
Para mí una canción debería parecerse más a una montaña rusa. Debe tener subidas y bajadas. Debe dejar espacio para respirar. Debe ofrecer momentos de calma antes de volver a golpear con fuerza. Creo que esa dinámica hace que la historia resulte mucho más intensa.
Pero, en mi opinión, una oscuridad absoluta termina convirtiéndose casi en una mentira. Porque para que algo resulte realmente oscuro necesita existir un contraste. La oscuridad solo puede percibirse si existe también la luz.
Es exactamente igual que cuando pintas un cuadro.
Si quieres transmitir oscuridad necesitas introducir algunos puntos de luz. De lo contrario todo será simplemente negro. Y entonces desaparece el contraste.
Ese contraste es precisamente lo que hace que la oscuridad tenga sentido.
Creo que con las palabras ocurre exactamente lo mismo.
Podemos hablar de esperanza. Podemos hablar de desesperación. Pero siempre dentro de un contexto.
Es el contraste entre ambas cosas lo que realmente les da significado.
Yo mismo también.
Sucede igual con el cine o con cualquier otra forma de arte. En mi opinión, las mejores obras de arte, independientemente del formato, son aquellas que consiguen tocarte el alma. Si una obra consigue hacer eso... Entonces ha cumplido su propósito.
Nuestros demonios. Nuestra forma de transmitir determinadas sensaciones.
Como músicos seguimos evolucionando constantemente. Nunca nos quedamos quietos. Y creo que eso puede escucharse prácticamente en todos los lanzamientos de Wormwood. También se escuchará en el próximo. Siempre será así.
Wormwood no tiene un único sonido fijo. Está formado por muchos sonidos diferentes. Y todos ellos, juntos, terminan sonando como Wormwood. Así que... Bienvenidos a nuestro mundo.










