Bienvenidos a TNT Radio. Antes de adentrarnos en el mundo de Ferndal, y teniendo en cuenta que su segundo y último álbum Singularitäten se publicaba en 2019, ¿en qué punto se encuentra actualmente la banda?
Abarus: ¡Hola y muchas gracias por invitarnos a esta entrevista!
Ferndal ha vivido una época algo turbulenta en los últimos años. No solo las dificultades de la pandemia nos han dejado huella, sino que también hemos experimentado cambios en la formación. Con nuestra formación actual, hemos vuelto a dar nuestros primeros conciertos, lo cual nos ha dado muchísima alegría. También hemos pasado ya un tiempo en el estudio.
Ferndal nace en Alemania, pero vuestro sonido tiene un alma claramente nórdica. ¿Cómo comenzó este viaje musical y cuales fueron vuestras principales influencias?
Lestaya: Sin duda, hay algo de cierto en eso. Por supuesto, me influye toda la música que escucho o toco, pero la música escandinava siempre me ha fascinado. La música siempre es un reflejo del paisaje, la gente y la historia de un país. De adolescente, solía ir a menudo a hacer piragüismo y senderismo por Escandinavia, pasando semanas lejos de la civilización. Creo que esa época me marcó profundamente. La música, empezando por Grieg y Halvorsen, y más tarde el black metal, por supuesto, y algunas canciones folk que también me gustan mucho, refleja fielmente cómo me sentía entonces.
Vuestro enfoque combina elementos del black metal sinfónico con una sensibilidad melódica muy marcada. ¿Cómo fue definiéndose vuestro estilo en los primeros años?
Sorathiel: Nuestro estilo es fruto de nuestra formación musical compartida. Desde el principio, éramos músicos con raíces distintas, a medio camino entre la música clásica y el metal. Esto era cierto cuando se fundó la banda, y sigue siéndolo con nuestra formación actual. Al principio, la mayoría de las composiciones eran de Lestaya y mías, y se puede apreciar claramente nuestra formación clásica en ellas. Con el tiempo, ese enfoque ha seguido evolucionando.
¿Cuál es la filosofía o concepto detrás del nombre Ferndal? ¿Qué queréis que evoque en quienes os escuchan por primera vez?
Sorathiel: Ferndal se traduce como “valle del infierno” en una forma antigua del alemán. En la portada de nuestro primer álbum homónimo, este valle se representa como un lugar desolado, frío y abandonado. No lo entendemos como un paisaje literal. Más bien, simboliza un estado mental, una especie de descenso interior al que uno se somete por debilidad o resignación. En ese sentido, este “valle del infierno” recorre como un hilo sutil y abstracto gran parte de nuestro universo lírico.
Sin embargo, no esperamos que los oyentes se sumerjan profundamente en el concepto. Esa es una de las razones por las que elegimos un nombre de una lengua muerta: no tiene un significado fijo, solo una resonancia. Es suficiente por su sonido, algo que nos representa y que se asemeja a nuestra música.
Aunque este verano anunciabais la incorporación de Eskaton (guitarra) y Azares (batería), habéis mantenido una formación bastante estable, algo poco común en el black metal. ¿Cómo ha influido esa cohesión en vuestra evolución musical?
Abarus: No estoy seguro de que sea tan inusual. Claro, todos conocemos ejemplos donde los cambios de integrantes son algo recurrente en el panorama mediático del metal. En mi opinión, una banda siempre es una relación entre sus miembros. Cuanto más tiempo y mejor se conozcan, mayor será la sincronía, tanto personal como musical.
Este febrero de 2026 participáis en el Sognefjord Orange Fest. Un festival marcado por la esencia del Sognametal. El sognametal tiene un carácter muy específico: nostálgico, épico, ligado al paisaje noruego. ¿Cómo lo adaptáis vosotros desde Alemania sin caer en la imitación?
Lestaya: Nunca fue nuestra meta tocar “sognametal”. Nuestra meta era componer e interpretar la música que nos gusta, la que nos expresa. Debo decir que he escuchado a Windir sin parar desde los 15 años, así que sí, esta música ha tenido una gran influencia en mí, pero nunca pensé en componer exactamente lo mismo. Compuse lo que me gustaba y, cada vez con más frecuencia, nos comparaban con bandas noruegas. No me molesta, ya que su música significa mucho para mí, pero tampoco creo que estemos copiando nada. Creo que los fundamentos de la música son similares; las estructuras armónicas, por ejemplo, suelen ser muy parecidas a las de la música clásica, y de ahí vengo yo.
¿Hay raíces alemanas en Ferndal, aunque sean sutiles?
Lestaya: Sí, por supuesto. Uno crece con la música de un país, y esta música está íntimamente ligada a la historia cultural. Es casi imposible escapar por completo de esta influencia, incluso queriendo. Yo crecí con Beethoven, Bach, Brahms... Pero también hay otras influencias en nuestra música. Mencionaste influencias nórdicas, y soy consciente de las influencias húngaras en mis canciones, al menos, porque estudié mucha teoría musical en Hungría y disfrutaba tocando música húngara.
¿Consideráis que hay una “escena” sognametal fuera de Noruega? ¿Cómo veis vuestro papel dentro de ese microgénero?
Abarus: A lo largo de las décadas, siempre ha habido lugares específicos en el panorama del metal que han sido muy influyentes en el desarrollo de una escena o un estilo en determinados momentos. Lo mejor de ser artista es que nunca tienes que sentirte parte de un género en particular; los géneros suelen ser impuestos desde fuera. Claro que se pueden descubrir y clasificar preferencias e influencias. Sin embargo, esto no tiene relevancia para mí en cuanto a mi autoidentificación.
Han pasado ya varios años desde el lanzamiento de vuestro último álbum Singularitäten en 2019. ¿Cómo veis ese disco en retrospectiva?
Lestaya: Me gusta mucho la música del segundo álbum. Todavía disfruto escuchándolo y también me encanta tocar las canciones. Mirando hacia atrás, me arrepiento de no haber dedicado más tiempo, tanto en la preparación como durante la producción —hay que decir que es un álbum increíblemente largo, de casi 70 minutos, incluyendo un tema extra en la versión en vinilo— y creo que le habría venido bien más tiempo. Aprendimos de esto y nos tomamos bastante tiempo para grabar el tercer álbum, y se nota.
El primer álbum fue recibido con entusiasmo, pero también con comparaciones inevitables con Windir. ¿Cuánto os condicionó esa etiqueta a la hora de componer el segundo disco? ¿Sentisteis la necesidad de marcar una ruptura o de reafirmar una voz propia?
Lestaya: No nos influyó en absoluto. No teníamos ningún deseo de fomentar esas comparaciones, ni de contradecirlas. Ya habíamos compuesto parte de la música del segundo álbum antes del lanzamiento del primero. Creo que con el segundo álbum nos acercamos más a nosotros mismos como banda, como Ferndal, pero sin distanciarnos conscientemente de nada. Y quién sabe, quizá el tercer álbum sea aún más Ferndal…
En el segundo álbum se perciben texturas y estructuras que se alejan del molde más clásico del sognametal. ¿Qué recursos musicales o estilísticos incorporasteis para ampliar vuestro espectro y afirmar una voz más personal?
Sorathiel: Es una observación interesante. Lo que suena a sognametal en el primer álbum probablemente proviene de nuestro uso de técnicas de composición clásicas, o barrocas. Para ser honestos, nunca fue una decisión consciente sonar así. Es más preciso decir que Windir nos sirvió de referencia, mostrándonos que esas técnicas también pueden funcionar con fuerza dentro del black metal.
Después del primer álbum, nos volvimos un poco más libres en nuestro enfoque y ampliamos nuestro repertorio. Las ideas detrás de las canciones siguen surgiendo de forma similar, pero la manera en que las plasmamos se ha alejado gradualmente de esos métodos de composición iniciales.
Después de Singularitäten, hablasteis de tener muchas composiciones en el cajón. Han pasado seis años. ¿Qué ha pasado con ese material? ¿Cómo ha evolucionado ese material? ¿Está en camino un nuevo álbum, o aún estáis en fase de desarrollo?
Azares: Puede que seáis de los primeros en enteraros, pero ya hemos grabado un nuevo álbum. No podemos daros muchos detalles, ya que aún no ha salido, pero hemos trabajado mucho en él y supone un nuevo hito para Ferndal. Y un pequeño adelanto: la gente de Sognafjord será la primera en escuchar un fragmento del álbum.
Como decía, Este febrero participáis en el Sognefjord Orange Fest ¿Qué expectativas tenéis del público español?
Azares: ¡Tenemos muchísimas ganas de conocer a toda la gente de España que asista al festival! Es nuestra primera vez tocando en España y seguro que celebraremos este gran evento juntos, ya que también somos fans de las demás bandas que participan.
Cor Scorpii, Mistur y los catalanes Foscor conforman junto a Ferndal un cartel apasionante orientado al sognametal. No todos los días se comparte escenario con bandas que orbitan alrededor del mismo espíritu que impulsó a Windir. ¿Qué supone para vosotros, a nivel artístico y emocional, compartir este ritual musical con bandas afines?, ¿Sentís que participar en este evento tiene un valor simbólico para vosotros?
Lestaya: Para mí, personalmente, sí. Sin duda. Como ya comenté, la música de Windir me ha acompañado durante más de la mitad de mi vida. Cuando nos graduamos, nos pidieron que eligiéramos nuestra propia música para la entrega de diplomas; el Todeswalzer de Windir fue una delicia para todo el auditorio ;-) En cuanto a Mistur y Cor Scorpii, se habla mucho de que son las "bandas sucesoras de Windir", pero cada una tiene algo muy singular, y me gustan mucho ambas. Además, están en todas las listas de reproducción que escucho habitualmente.
No había escuchado a Foscor antes, pero me gusta lo que he oído hasta ahora.
¿Qué nos podéis adelantar sobre el setlist o la puesta en escena que llevaréis al festival? ¿Habrá alguna sorpresa para los fans que llevan años esperando novedades?
Eskaton: No quiero adelantar muchos detalles, pero creo que ya podemos revelar que el repertorio incluirá muchas canciones de nuestros dos álbumes anteriores, el estreno de bastante material de nuestro nuevo álbum y una versión que todos los fans de Sognametal sin duda estarán esperando con ansias.
¿Qué importancia tienen los conciertos en festivales para una banda como Ferndal, que trabaja con una estética y sonido tan atmosférico?
Abarus: Eso siempre depende mucho de la organización y las condiciones locales. Los festivales en recintos cerrados suelen tener un ambiente más íntimo y atmosférico. Sobre todo cuando el cartel sigue un concepto estilístico coherente, siempre es una gran oportunidad para conocer gente con gustos similares y presentar nuestra música.
¿Cuál es el siguiente paso para Ferndal tras este festival? ¿Algo que queráis compartir con vuestros oyentes más fieles, que llevan seis años esperando el próximo capítulo?
Sorathiel: Tras una etapa algo más tranquila, tenemos varios planes para 2026. En primer lugar, nuestros oyentes pueden esperar con ilusión el nuevo álbum que ya mencionamos. Junto con su lanzamiento, también daremos varios conciertos, principalmente en Alemania. Pero ya veremos qué más nos depara el año.
Para finalizar, Si alguien está leyendo esto sin saber quién es Ferndal y se pregunta si merece la pena ir al Sognefjord Orange Fest… ¿Qué palabras le lanzaríais para que os descubra y no olvide vuestro paso por el festival?
Azares: Personalmente, fue la canción «In die Freiheit» la que me cautivó y me presentó a Ferndal. Esto fue dos años antes de que Lestaya se uniera a nosotros y me puse en contacto con ellos porque buscaban batería. Cuando los vi por primera vez, ¡no me imaginaba formando parte de esta banda (bastante guay)!
Estoy seguro de que si escuchas a Ferndal, se te pegará al menos una canción (y lo más probable es que sean más), de esas que se te quedan grabadas en la cabeza, como decimos en Alemania.
Muchas gracias por vuestro tiempo. Nos vemos en Valencia!!