KALEIDOBOLT anuncian su quinto álbum “Karakuchi”, una descarga de psych‑prog hipercinético que llega en marzo de 2026

El power trío finlandés Kaleidobolt regresará el 6 de marzo de 2026 con “Karakuchi”, su quinto álbum de estudio, que verá la luz a través de Svart Records. Definido por la propia banda como “pungente para los oídos”, este nuevo trabajo es una declaración de intenciones desde su propia portada: por primera vez, los rostros de Kaleidobolt aparecen en un LP, fusionados en un vehículo biomecánico que parece disparado hacia el caos. Una imagen que evoca el espíritu de “Junkyard” de The Birthday Party o “Orgasmatron” de Motörhead, pero pasado por ácido, y que resume a la perfección su filosofía de “rock hipercinético”.
El sonido de “Karakuchi” es un torbellino psych‑prog en constante movimiento, acelerando y frenando de forma impredecible, siempre al borde de descarrilar y estallar en llamas. Aun así, el disco no se toma demasiado en serio. Como explica el bajista y co‑vocalista Marco Menestrina, la actitud de Kaleidobolt es “más una mueca fea que un puño enfadado”.
En este quinto álbum, el trío de Helsinki apuesta por la crudeza y la inmediatez. Tras los densos y cargados “Bitter” (2019) y “This One Simple Trick” (2022), donde no escatimaron en overdubs y efectos, “Karakuchi” —producido nuevamente por Niko Lehdontie (Oranssi Pazuzu)— nace de tomas en directo, ensayadas al milímetro. La banda ha descubierto que la austeridad puede ser una virtud, dejando espacio para que cada instrumento respire y logrando así su disco más terrenal, puro y posiblemente más auténtico hasta la fecha.
El estilo exuberante del álbum surge de los gustos dispares de sus miembros: del prog clásico al city pop japonés, del noise rock al post‑hardcore, pasando incluso por podcasts históricos. El único punto donde todos coinciden es “Red” de King Crimson, obra maestra que sirve como centro de gravedad común.
El título “Karakuchi” también tiene su historia. Es el eslogan de la cerveza japonesa Asahi Super Dry y significa literalmente “pungente en la boca”. Como consumidores habituales, Kaleidobolt encontraron un paralelismo perfecto con su música: “Es muy intensa desde el primer golpe, y luego te deja la boca fresca. El sabor no se queda, tiene un final rápido y duro. Con un poco de imaginación, eso también describe nuestras canciones”, explica Menestrina.
Karakuchi presenta a Kaleidobolt en su versión más dura, rápida, precisa y “super‑seca”. Un álbum que, como prometen ellos mismos, es pungente para los oídos.

Álbum: "Karakuchi"
Setlist
2. Lights On, Nobody Home
3. Coping
4. Astro Boy / Ochanomizu
5. Duuude
6. Friends of Fire
7. A Chance of a Lifetime
8. Turn of Luck
9. Ochanomizu Returns






