MAWIZA presentan "Ti Inan Paw‑Pawkan" con Joe Duplantier: grito ancestral contra el olvido de la tierra

Los guerreros modernos del metal chileno Mawiza lanzan su tercer single “Ti Inan Paw‑Pawkan” del próximo álbum ÜL, acompañados de la potente colaboración de Joe Duplantier (Gojira). Este corte es un lamento profundo que denuncia la migración forzada de pueblos originarios como los Mapuche, desplazados de sus tierras y atrapados bajo el concreto de las grandes ciudades. Como expresan ellos mismos: "aunque bajo el asfalto, la naturaleza siempre lucha por salir".
La composición comienza con un característico canto de kultrun y cascahuillas interpretado por Txalkan (batería), seguido por el hipnótico pulso de un armonio de boca reconstruido en clave moderna. La voz de Awka (voz principal) emerge con fuerza, recitando en mapudungún: "Kimpayaymi tami ekuwael" ("Aquí aprenderás a respetar toda forma de vida"), antes de detonar en riffs pesados y una atmósfera cargada de reivindicación.
La banda, con el respaldo de Txalkan en percusión ceremonial, Awka al micrófono, y el groove de bajo y guitarras, elevan su sonido tribal y consciente. A estos cimientos se suma la garra de Joe Duplantier, quien no solo acompaña vocalmente, sino que se identificó con la causa al grabar y visitar comunidades Mapuche tras haber compartido escenario en Chile con Mawiza.
El tema, el más oscuro de los nueve que componen ÜL, cierra el álbum como una advertencia y una plegaria: "Yafülüwkülen mapu kutxan mew" ("Todo lo que nace, caerá y se pudrirá"). El lyric-video, filmado en Santiago —la ciudad que simboliza ese asfalto que oprime a los pueblos originarios—, muestra la lucha silenciosa de la montaña contra la contaminación, visualizada a través de los kóllong (guardián del río Mapocho).
Tropiezan en un grito desgarrador: “Si la naturaleza está enferma, yo también lo estoy”, dice Awka mientras Txalkan marca un pulso de resistencia incesante, representado por la doble caja que ruge como un río subterráneo.
Con “Ti Inan Paw‑Pawkan”, Mawiza demuestran que ÜL es más que un álbum: es un grito de resiliencia indígena, una fusión entre ancestralidad y metal contemporáneo que reafirma su papel como portavoces de la tierra en la escena internacional del metal.






