El próximo 9 de enero de 2026, el sello Invictus Productions lanzará “Hybris Divina”, el esperado debut en formato larga duración de los chilenos ORACULUM, una de las formaciones más devotas al death metal más crudo, blasfemo y cavernoso surgido desde Sudamérica en la última década. El álbum estará disponible en CD, vinilo y formato digital, consolidando un nuevo capítulo en el culto oscuro que la banda lleva alimentando desde 2011.
Tras una serie de EPs ampliamente elogiados por la prensa especializada —incluido el brutal “Sorcery of the Damned”, que será reeditado en vinilo junto al lanzamiento de este nuevo álbum—, ORACULUM descienden aún más profundamente en la negrura con “Hybris Divina”. El disco es una ceremonia de violencia ritual y disonancia, una manifestación de metal de la muerte en su forma más primigenia, empapado de misticismo pagano, simbolismo ocultista y agresión espiritual.
Formados en el seno de la legendaria tradición del death metal chileno, ORACULUM ha desarrollado un sonido que rinde homenaje a nombres como Pentagram (Chile) o Morbid Angel, pero con una identidad propia marcada por una producción cavernosa, riffs demoledores y una furia impregnada de herejía. A lo largo de “Hybris Divina”, se entrelazan la brutalidad y la invocación, en un viaje que golpea sin concesiones y donde cada nota parece surgir desde lo más profundo de un ritual prohibido.
La formación de ORACULUM se compone de Scourge of God en guitarra y voz, Gaius Coronatus en la segunda guitarra, Magnified Wrath al bajo y Conqueror of Fear tras la batería. Juntos, canalizan una energía ancestral que conecta con el espíritu más radical del underground extremo, recogiendo influencias de bandas como Imprecation, Blasphemy, Pestilence o Bolt Thrower.
“Hybris Divina” no es simplemente un álbum de death metal: es un acto de rebelión mística, una declaración de guerra contra el dogma y la complacencia sonora. Con este debut, ORACULUM reclama su lugar entre las fuerzas más impías y devastadoras del metal sudamericano actual. Una obra obligada para quienes aún creen en el poder del metal como vehículo de oscuridad auténtica.