Desde Drammen emerge OSKAAL, una formación que comienza a hacerse un hueco dentro de la escena noruega de metal extremo con una propuesta construida sobre el equilibrio entre melodía y agresividad. La banda desarrolla un sonido visceral y cuidadosamente trabajado, en el que el caos no está reñido con el control y cada elemento parece responder a una intención concreta.
En el corazón de la música de OSKAAL se encuentra una interacción especialmente marcada entre melodía y ritmo. Sus composiciones, cargadas de intensidad emocional, evolucionan entre pasajes caracterizados por la desintegración, la decadencia espiritual y una atmósfera sombría, para desembocar en momentos de agresividad descarnada e incluso en pinceladas de humor negro sardónico. Una exploración de los extremos que, según la propia descripción de la formación, mantiene siempre una estructura y un propósito definidos.
La sección rítmica desempeña un papel fundamental en esta identidad. La batería y el bajo avanzan de manera estrechamente sincronizada, aportando una base compacta pero también una considerable riqueza sonora. Mientras las baterías buscan una expresividad intensa, el bajo añade profundidad y amenaza al conjunto, construyendo un groove que pretende resultar al mismo tiempo sólido e inmersivo.
En el apartado de las guitarras, Jo Aslak Aspås y Erlend Andersen representan dos aproximaciones diferentes al instrumento. Una de ellas parte de una perspectiva más precisa y analítica, mientras que la otra se apoya en un carácter más instintivo y emocional. La combinación de ambas busca generar una sinergia poco habitual, dejando el ego en un segundo plano y colocando las necesidades de cada composición por encima del lucimiento individual.
La formación subraya precisamente que la capacidad técnica no constituye un fin en sí misma. Cada nota y cada riff están planteados para ocupar su lugar dentro de la canción, evitando que la destreza instrumental se convierta en un elemento que distraiga de la propia composición.
Al frente de OSKAAL, Ole Stensgård aporta una voz que, de acuerdo con la presentación de la banda, no se limita a gritar, sino que busca actuar como una llamada. Su interpretación completa una propuesta en la que la contundencia del death metal se combina con una elaboración minuciosa de las estructuras y con una marcada atención a las posibilidades expresivas del género.
La formación se completa con Jonathan Hamre a la batería y Tommy Køhler Salte al bajo, junto a los guitarristas Jo Aslak Aspås y Erlend Andersen, con Jo Aslak Aspås asumiendo además las labores de composición y autoría de las canciones.
Con sus integrantes situados en la veintena, OSKAAL plantea así una identidad que no busca seguir tendencias ni convertir la virtuosidad en el centro de su propuesta. Su objetivo pasa por encontrar un punto de equilibrio entre la ferocidad y la reflexión, entre la melodía y la violencia sonora, construyendo una personalidad propia dentro del movimiento death metal noruego y de la escena internacional del metal extremo.
El álbum estará disponible a partir del próximo 25 de septiembre a traves de Wormholedeath Records.