La banda brasileña Papa Necrose regresará el próximo 20 de marzo con su segundo larga duración, “Anthropomorphy Execution”, que verá la luz en formato CD y digital a través de Awakening Records. El disco supone un nuevo paso adelante para una formación que, desde sus inicios en 2010 en los rincones más duros de Salvador de Bahía, ha defendido un death metal de vieja escuela crudo, corrosivo y sin concesiones.
Fieles a una identidad sonora basada en riffs afilados, baterías aplastantes y una atmósfera pensada para quienes buscan la vertiente más áspera del género, Papa Necrose mantiene intacta su agresividad, pero introduce en “Anthropomorphy Execution” estructuras más complejas, un mayor grado de técnica en las guitarras y composiciones más elaboradas. El resultado refleja una clara maduración artística sin perder el espíritu primitivo que define a la banda.
Las influencias del death metal técnico de los años noventa son evidentes a lo largo del álbum, con referencias directas a trabajos clave como “Human” de Death o “Testimony of the Ancients” de Pestilence, que sirven de marco para un sonido más denso y trabajado. A nivel lírico, el disco profundiza en la crítica a la religión, poniendo el foco especialmente en el papel del catolicismo en crisis humanitarias históricas, guerras mundiales y las derivas más oscuras del poder y la autoridad, además de abordar contradicciones humanas, la muerte y otras lacras sociales.
La alineación actual de Papa Necrose combina la voz de Alessandro Necrose, las guitarras de Danilo Vagner y Carlos Silva, el bajo de Éric Gusmão y la batería de Luquian Silva, un bloque compacto que sostiene la contundencia del álbum de principio a fin. Como cierre destacado, el tema “The Thousand Yard Gaze” incluye un solo de guitarra invitado de James Murphy (Death, Obituary, Cancer), que aporta un broche final especialmente brutal al disco.
Con “Anthropomorphy Execution”, Papa Necrose reafirma su posición dentro del death metal underground, combinando tradición, evolución técnica y un discurso lírico afilado que no esquiva los aspectos más incómodos de la realidad contemporánea.