FALLING IN REVERSE convierte “Joseph” en otra superproducción audiovisual
Menudo tema se ha sacado de la manga Falling In Reverse. Y, como empieza a ser habitual en todo lo que rodea a Ronnie Radke, “Joseph” llega acompañado de un videoclip que vuelve a situarse bastante lejos del concepto tradicional de una banda tocando delante de una cámara. Dirigido por Jensen Noen, habitual colaborador audiovisual del grupo, el vídeo adopta nuevamente ese lenguaje cinematográfico, exagerado y espectacular que se ha convertido prácticamente en una extensión de la música de Falling In Reverse. Guerra, destrucción, iconografía religiosa, enfrentamientos y continuos cambios de escenario acompañan una canción que tampoco se queda quieta: piano y pasajes contenidos dejan paso a riffs violentos, electrónica, rap, voces extremas y giros que aparecen casi sin aviso. Imagen y música avanzan juntas en una producción pensada para ser vista tanto como escuchada.
Y esta vez Radke no está solo. “Joseph” —título que procede de su segundo nombre— reúne nada menos que a Corey Taylor, vocalista de Slipknot y Stone Sour, y Serj Tankian, de System Of A Down. Es, además, la primera ocasión en la que Taylor y Tankian participan juntos en una misma canción. Los dos aparecen físicamente en el videoclip y no como simples colaboraciones vocales añadidas al tema. La entrada de Corey Taylor encaja perfectamente con la parte más agresiva del relato: máscara incluida, se incorpora a una secuencia de enfrentamiento que incrementa todavía más la sensación de caos. Tankian llega después, asociado a uno de los cambios de registro más llamativos de la pieza y aportando inmediatamente esa personalidad vocal que hace imposible confundirlo con nadie.
El resultado es excesivo, teatral y deliberadamente espectacular. Exactamente lo que uno espera actualmente de Falling In Reverse, una banda que lleva tiempo entendiendo el videoclip no como mero acompañamiento promocional, sino como parte fundamental de cada lanzamiento.“Joseph” es el primer tema nuevo del grupo en más de un año y continúa una línea de colaboraciones de enorme repercusión tras trabajos junto a Jelly Roll o Marilyn Manson. Pero reunir a Ronnie Radke, Corey Taylor y Serj Tankian en una misma canción —y ponerlos además delante de la cámara— eleva considerablemente la apuesta.










