Los pioneros del black metal británico WINTERFYLLETH regresan con “The Unyielding Season”, su noveno álbum de estudio, que verá la luz el 27 de marzo de 2026 a través de Napalm Records. Se trata de su primer trabajo para el sello y también de una obra concebida como comentario social, envuelta en una poesía y una prosa cuidadosamente elaboradas.
Si su anterior disco, “The Imperious Horizon” (2024), describía una fuerza ominosa y latente, una amenaza que se intuía a lo lejos, “The Unyielding Season” aborda ese mismo peligro convertido ya en una realidad palpable. Donde antes había frialdad calculada, ahora hay un incendio furioso: el nuevo álbum refleja tanto la necesidad de reflexión como un acto de rebelión frente a las tensiones que desgarran a los individuos y al peso insostenible del miedo y la presión impuestos por una fuerza de mal incansable e implacable.
El manifiesto de diez canciones se abre con “Heroes Of A Hundred Fields”, una primera revuelta que narra cómo mentes valientes se unen contra un opresor común para luchar por su libertad. Le sigue “Echoes In The After”, una épica de gran calado adaptada de un poema de la obra romántica de finales del siglo XVI The Countess Of Pembroke’s Arcadia, de Sir Philip Sidney. La canción fue escrita como reacción a la tala del célebre árbol de Robin Hood en Sycamore Gap, junto al Muro de Adriano, en el noreste de Inglaterra, y se despliega con una grandeza majestuosa que llama a que “las balizas de la rebelión sean encendidas” frente a una marea de mal.
La intensidad continúa con “A Hollow Existence”, que arranca con baterías galopantes antes de estallar en un despliegue de black metal agresivo y atmosférico. El sonido característico de WINTERFYLLETH se prolonga en “Perdition’s Flame” y desemboca en el propio tema titular, “The Unyielding Season”, una observación poderosa de la situación actual del mundo y una voz para quienes han sido silenciados por su hostilidad.
Tras ese bloque de furia contenida, la banda introduce un respiro con “Unspoken Elegy”, un instrumental conducido por guitarras acústicas y enriquecido con melodías de violonchelo tan esperanzadoras como amenazantes, que ilustran de forma inquietante la dualidad presente en todo el álbum. “In Ashen Wake” retoma el tono peligroso, desarrollándose con calma antes de revelarse como otra saga de black metal altamente melódica, mientras que “Toward Elysium” expande ese enfoque con un riff de guitarra poderoso, de inspiración clásica y espíritu old school. Tras otro pasaje instrumental, “Where Dreams Once Grew”, el disco se cierra con una versión de “Enchantment” de Paradise Lost, tema que abría originalmente su clásico de 1995 Draconian Times.
La formación actual de WINTERFYLLETH —con Chris Naughton a la voz y la guitarra, Simon Lucas a la batería, Mark Doyle al bajo y coros, Mark Deeks a teclados, sintetizadores y coros, y Russell Dobson a la guitarra solista y coros— canaliza en este trabajo tanto la rabia como la introspección. En un entorno cada día más hostil, la banda propone una pausa para la resistencia: el mundo arde, y “The Unyielding Season” se alza como advertencia.