WITCH PISS presenta su primer asalto al doom stoner con el oscuro ritual de “The Devil Doesn’t Burn”

Desde Mechelen (Bélgica) emerge Witch Piss, una banda que lleva desde 2022 elaborando su propia y densa mezcla de doom y stoner metal. En sus filas militan un exmiembro y un integrante actual de los veteranos del doom Marche Funèbre, y su sonido —al que ellos mismos llaman “Mississippi Goat Worship”— combina riffs espesos, una atmósfera cargada de hechicería y una sensación constante de peligro latente.
Tras llamar la atención con su EP debut “Witch Piss” en la primavera de 2023 y dejar huella con directos incendiarios junto a grupos como Your Highness, Belzebong o The Obsessed, la banda da ahora el salto definitivo con su primer álbum de larga duración: “The Devil Doesn’t Burn”, que verá la luz el 24 de abril a través de Ardua Music en CD y vinilo negro exclusivo. La edición en LP también contará con una versión splatter disponible únicamente a través de la banda y una edición en vinilo marmolado a cargo de Necktwister Records.
El disco abre sus puertas con “Black Tongue Driven”, un corte que establece desde el primer momento el carácter del álbum: riffs nocturnos de gran peso, una base rítmica que cae como un trueno y una voz áspera, casi arrastrada, que transmite una amenaza constante. La música de Witch Piss avanza con una actitud despreocupada en apariencia, pero impregnada de sudor, posesión y un trasfondo inquietante que se revela en cada giro.
La atmósfera se vuelve aún más hipnótica cuando aparece “Bad Juju”, que parece llegar con la luz gris de un amanecer tras una noche que apenas se recuerda. Sus guitarras avanzan con grooves profundos, tan densos que parecen surgir directamente de la tierra negra, mientras el oyente queda atrapado en una marea de riffs pesados.
En “Wolf Cries Boy” la energía se intensifica con un impulso feroz que empuja la canción entre sombras, humo y susurros de vudú, invitando a un headbanging incontrolable. El tema cuenta además con la colaboración vocal de Ben Baert, miembro de Your Highness, quien también participa en la pista titular “The Devil Doesn’t Burn”.
Entre los momentos más destacados del álbum se encuentra “Catelyn’s Broken Hope”, un auténtico ariete sonoro que combina una base melancólica con un estribillo contundente y un solo que estalla como fuegos artificiales. El viaje termina con “Rubicon River”, momento en el que el oyente comprende que, mientras se perdía en la bruma del disco, Witch Piss lo ha llevado más allá del punto de no retorno.
El álbum fue grabado en directo en el estudio Motormusic Recording Studios y producido, grabado, mezclado y masterizado por Chiaran Verheyden, quien ya se encargó del EP debut del grupo. El resultado es un sonido denso, rico en matices y pesado como un monolito de plomo envuelto en humo. La identidad visual del disco corre a cargo del artista Luca “Solo Macello” Martinotti, conocido por su trabajo con bandas como Pentagram, Sahg o Baest.
En Witch Piss, la formación se articula alrededor de Peter Egberghs en la voz, Andoni Lombide Carreton y Stijn Georges Moens a las guitarras —este último también aportando coros—, Wouter Veeckmans al bajo con gruñidos de apoyo y Dennis Lefebvre a la batería. Juntos construyen un sonido que bebe del espíritu de bandas como High On Fire, Kyuss u Orange Goblin, pero que se adentra en territorios más oscuros y ritualistas.
Con “The Devil Doesn’t Burn”, Witch Piss no solo presenta su primer álbum, sino una declaración de intenciones: un viaje pesado, hipnótico y sin retorno al corazón más turbio del stoner doom.

Álbum: The Devil Doesn't Burn
Setlist
02 - Bad Juju.mp3
03 - Wolf Cries Boy.mp3
04 - Beggars and Horses.mp3
05 - The Devil Doesn't Bur...
06 - Catelyn's Broken Hope...
07 - Venus Rising.mp3
08 - Rubicon River.mp3






