RYOJI SHINOMOTO - "Children Of Bushido" (Napalm Records, 2025)
El líder de Ryujin, Ryoji Shinomoto, lanzó el 8 de abril de 2025, a través de Napalm Records, "Children of Bushido", su primer álbum en solitario de versiones de temas de Children of Bodom.
Shinomoto se crió en Hokkaido, la isla más septentrional de Japón, con un clima similar al de Finlandia, sintió un vínculo inmediato con Children of Bodom cuando escuchó su música por primera vez en su adolescencia. La fecha de su lanzamiento no ha sido aleatoria, coincide con el día que Alexi Laiho, músico, cantante, y compositor finlandés, conocido mundialmente por haber sido el fundador de la banda de death metal melódico Children of Bodom, habría cumplido 46 años. Alexi Laiho falleció el 29 de diciembre de 2020 en su casa de Helsinki (Finlandia) a los 41 años de una degeneración del hígado y del tejido conectivo del páncreas inducida por el alcohol. Además, Laiho tenía un explosivo cóctel de analgésicos, opioides y medicación para el insomnio en su organismo.
Shinomoto sobre "Children of Bushido": "Este álbum es una carta de amor a la música de Alexi Laiho y a la esencia de Children of Bodom, reimaginada bajo el prisma del Samurai Metal".
Shinomoto es el motor creativo de todas las composiciones y la ejecución instrumental. En "Children of Bushido" toca: guitarra, voz, shamisen, erhu, flauta dragón, koto, batería taiko y orquestación. Es decir, todos los instrumentos menos el bajo y la batería que no han transcendido el nombre de esos músicos.
“Children of Bushido” ofrece una ardiente fusión del enfoque agresivo y melódico de Children of Bodom con la majestuosa estética de la música samurai y zen. Shinomoto sustituye los sintetizadores de las canciones de Children of Bodom por shamisen, koto y flautas tradicionales, y añade tambores taiko para crear un sonido aún más sinfónico.
A lo largo de sus nueve temas, Shinomoto lleva a los oyentes a un viaje por el mundo del dios dragón japonés del mar, dando vida a esta narración mediante un vasto arsenal de instrumentos japoneses que se entremezclan con tempestuosas acrobacias de guitarra y feroces voces. Los estruendosos tambores taiko añaden una poderosa fuerza rítmica, mientras que las estructuras armónicas clásicas se sustituyen por escalas japonesas para conservar la autenticidad de la propuesta. El resultado es un equilibrio entre fuerza y serenidad, donde la velocidad propia del metal se funde con armonías ancestrales.
El disco lo abre "Lake Bodom", donde se redefine la furia del death metal en un entorno de sonido oriental. La orquestación y sonidos japoneses, con unos riffs poderosos, entre coros, son su empezar. Tras un grito samurái se descarga toda la furia de la canción, con una voz muy potente y gutural. Suena revitalizado con una poderosa orquestación, y unos solos de guitarra y shamisen, que se entremezclan.
“Living Dead Beat”, cambia sus potentes sintetizadores ochenteros por más shamisen y una fuerte presencia de tambores taiko, transformando drásticamente el sabor de la canción antes de que suene ese riff principal. De nuevo un grito samurái desata una descarga de velocidad. Se repite, también el intercambio de solos de guitarras, eléctrica y folklórica. No me ha gustado como intenta meter el sonido de la flauta, suena como si estuviera fuera de la canción. El tema, por momentos, es algo caótico, demasiados sonidos compiten por la atención. El final repite el sonido inicial con los taikos y shamisen.
“Mask of Sanity”, tiene un inicio muy melódico con teclados, shamisen y flauta. Un grito muy muy largo de Shinomoto. Riffs y batería poderosos. El sonido del punteo del shamisen está presente en todo el tema dándole un aire más samurái metal. Una parte instrumental larga, con unos solos de guitarra y shamisen muy buenos que en algunos momentos suenan al unísono.
“Hate Me!” empieza con unos teclados siniestros, otro grito samurái da el arranque de los riffs. El sonido de los instrumentos orientales está muy bien integrado, incluso el de la flauta, casi no se notan pero sirven para darle ese aire melódico y tranquilo. Parte instrumental muy orquestal y únicamente el solo de guitarra eléctrica. El final repite el sonido afilado de los teclados iniciales.
“Silent Night Bodom Night” es un tema muy rápido desde su inicio con un doble bombo que no descansa, una orquestación arrolladora y a los imponentes tambores taiko. En la parte instrumental, que es espectacular, unos riffs vertiginosos entre coros que le dan un aire muy teatral. Otra parte instrumental, espectacular, donde el sonido de viento coge todo el protagonismo sonando a la par que el solo de guitarra. Aquí también están perfectamente integrados todos los instrumentos japoneses.
En “Follow The Reaper”, a pesar de iniciarse con unos riffs eléctricos, todo el protagonismo cae en los sonidos samuráis, sin perder dureza y contundencia con unos rápidos riffs y unos guturales desgarradores. Aquí se entremezclan el solo de guitarra eléctrica, el shamisen y los teclados.
El sonido de la flauta japonesa va a marcar el ritmo de “Bodom After Midnight”. Otra canción donde Ryoji Shinomoto aprovecha la oportunidad para resaltar el surtido de instrumentos japoneses de manera que suene todo armónico sin perder la esencia de la canción original de Children of Bodom. En la parte instrumental la guitarra eléctrica tiene todo el protagonismo con unos solos espectaculares entre sonidos orientales.
“Needled 24/7”, tiene un empezar potente con riffs rápidos, bombo a máxima velocidad y un grito largo, todo acompañado de orquestación. El sonido tradicional va a ser constante, sobre todo el de las flautas de dragón que le dan mucha fuerza. Se repite la fórmula de intercambio de solos de guitarra eléctrica y shamisen. Toda la canción es una descarga de samurái death metal melódico.
Y un final perfecto para este homenaje a Laiho, “Downfall”. Empieza muy zen, parece que estamos paseando por un campo de cerezos en flor hasta que un riff afilado y un grito durísimo nos llevan de vuelta al death metal de Children of Bodom. Shinomoto usa un registro muy gutural, rajado y potente. Todo el tema, con sus melodías melancólicas y ritmos complejos, evoca una profunda emoción. Para reafirmar esa sensación tiene de fondo unas voces corales persistentes, lo que hace que la canción parezca casi cinematográfica. Este tema es un resumen perfecto del disco, donde a la atmósfera de horror de Alexi Laiho, Ryoji Shinomoto mezcla metal con gagaku, la antigua música de la corte japonesa, añadiendo un sabor único de oscuridad del lejano oriente.
En “Children of Bushido” Shinomoto insufla nueva vida a clásicos de Children of Bodom mezclando la cruda energía de Laiho con el misticismo oriental. Este disco no es sólo un homenaje a Alexi Laiho y Children of Bodom, sino que representa una audaz evolución artística para Ryoji Shinomoto, una celebración de las tradiciones del metal occidental y una fascinante mirada al rico patrimonio musical de Japón. Esta fusión única, sirve como un homenaje musical apropiado, creando un paisaje sinfónico impresionante.
“Children of Bushido” mezcla a la perfección dos mundos, por un lado el metal occidental y, por otro, los sonidos del lejano oriente. La velocidad vertiginosa y la energía implacable del metal se funden con los tonos serenos y tradicionales japoneses, creando un álbum épico y tranquilo a la vez. Dos mundos, aparentemente diferentes, unidos en una poderosa e inconfundible armonía.

Álbum: "Children Of Bushido"
Setlist
2. Living Dead Beat
3. Mask of Sanity
4. Hate Me!
5. Silent Night Bodom Night
6. Follow The Reaper
7. Bodom After Midnight
8. Needled 24/7
9. Downfall












Muy Buena critica, gracias a ella conozco esto y está muy bien, gran grupo los children y muy buen tributo
Yo lo descubrí haciendo una noticia, y me parece un gran disco. Gracias, Martín