Hoy, en su repaso dominical por los rincones más oscuros de su colección, Jonathan Pernia (Hex) nos habla de Balmog – Testimony of the Abominable, editado en 2012 por BlackSeed Productions y War Anthem Records. Este trabajo marca un punto de madurez y ruptura en la trayectoria de la banda gallega, expandiendo su sonido más allá del black metal ortodoxo hacia territorios más atmosféricos, rituales y densamente emocionales. Testimony of the Abominable no solo arrastra, también hipnotiza, con un enfoque compositivo que apuesta por la intensidad conceptual y la crudeza introspectiva. Jonathan analiza por qué este disco ocupa un lugar esencial en su altar sonoro.
Dado que ayer se lanzó "Eve" (año 2021), el nuevo álbum de la banda gallega Balmog, repasemos el pasado. Conocí a Balc (Lois) allá por 2001/2002 en Galicia, ya que solía pasar buena parte de mis vacaciones de verano allí. Desde entonces, seguí de cerca las actividades de Balmog, desde sus primeras demos, EP y splits.
A lo largo de estos años, se han labrado una sólida reputación en la comunidad extrema y underground, ganándose el respeto de todos gracias a su trabajo. "Testimony of the Abominable" fue su primer larga duración, una obra siniestra de black metal oscuro, salvaje y pestilente sobre death metal.
Esta es la edición en vinilo negro, limitada a 500 copias numeradas a mano, lanzada por Bloody Productions. Incluye un libreto de 6 páginas A-3 con letras y notas, dibujos de César Valladares, tipografía de Christophe Szpajdel y portada y contraportada salpicadas con sangre de los miembros de la banda. "Testimony of the Abominable" se publicó originalmente bajo el sello BlackSeed Prods en 2012 en formato CD.
FFO: primeros Watain, Ondskapt o Corpus Christi.