SARATOGA – ‘En Estado Puro’ (Maldito Records, 2026)
Saratoga regresa con ‘En Estado Puro’, un trabajo que vio la luz el 24 de abril a través de Maldito Records, reafirmando su peso dentro del Heavy Metal en castellano.
Esta nueva etapa llega marcada por la incorporación definitiva de Charlie Parra, quien, tras haber acompañado previamente a la banda en varias giras por Latinoamérica, se integra ahora de forma oficial en la formación tras la marcha de uno de sus fundadores, Jero Ramiro. Su papel no se limita a reforzar las guitarras, sino que aporta una identidad compositiva que se deja notar desde el primer momento, imprimiendo personalidad propia y encajando de manera natural en el sonido de la banda. Junto a él, la formación se completa con Tete Novoa a la voz, Niko del Hierro al bajo y voces y Arnau Martí a la batería, consolidando un bloque sólido y perfectamente equilibrado.
Un álbum compuesto por diez temas que reflejan tanto la contundencia como la sensibilidad que ha definido su trayectoria y que ha sido grabado en New Life Studios durante el otoño de 2025, con producción a cargo de Daniel Sabugal, José Garrido y la propia banda, mientras que la masterización ha sido realizada por Enrique Soriano en Crossfade. El artwork corre a cargo de Javi Reaktiu y María Cortés, con una estética japonesa que muestra a un samurái empuñando una katana a punto de lanzar un ataque. Personalmente, al verlo me ha recordado a la portada de ‘Senjutsu’ de Iron Maiden.
El disco se abre con el que fue su primer adelanto, “INTELIGENCIA ARTIFICIAL (I.A)”, un tema que aborda una cuestión de máxima actualidad, la intoxicación mental derivada del uso de la inteligencia artificial, poniendo el foco en una realidad que ya forma parte del día a día. Empieza con el sonido de unos teclados de un ordenador introduciendo comandos y la voz de la IA da la aprobación, todo está listo para comenzar. Ese marco tecnológico sirve de antesala para la entrada de Charlie Parra, que se presenta en esta nueva etapa como guitarrista pleno del grupo con un riff protagonista desde el primer segundo. Sus punteos, sostenidos por una base rítmica contundente y sonidos tecnológicos, marcan un arranque agresivo y directo. Tete Novoa entra de forma contenida, casi sigilosa, pero pronto recupera su registro característico y el tema se convierte en una descarga de Heavy Metal con un estribillo reforzado por coros enérgicos y reivindicativos. Tras el solo de guitarra, la canción reduce drásticamente la velocidad y regresa la voz y los sonidos de la IA, generando una atmósfera tensa y casi asfixiante. Tete Novoa nos saca de esa telaraña digital recuperando el estribillo y devolviendo toda la energía al tema. El cierre está lleno de fuerza, con las voces corales enérgicas y la música a máximas revoluciones, como si fuera a estallar el sistema informático.
Compuesta a partir de una idea de Charlie, “A TODA VELOCIDAD” es el primer ejemplo claro de su integración natural en el sonido del grupo, y también una declaración de intenciones en cuanto a su aportación en esta nueva etapa, exhibiendo su virtuosismo durante todo el tema con punteos y un solo vertiginosos. Empieza con la guitarra con un sonido marcadamente neoclásico que da paso a un corte que, como indica su título, no levanta el pie del acelerador en ningún momento. Los riffs vertiginosos y una base rítmica que no da tregua generan una sensación constante de velocidad que recorre toda la canción. Lo único que no avanza a ese ritmo es la voz, pero Tete Novoa lo compensa con agresividad y con esos agudos interminables que son marca de la casa. Me ha gustado especialmente el momento en el que aparece un gutural diciendo “oscuridad”, un detalle que añade un extra de agresividad y encaja perfectamente en un tema que ya de por sí es un cañonazo. Solo al final llega un respiro, cuando la guitarra se desvanece y el tema se apaga como si hubiera agotado todo el combustible. Un corte que, llevado al directo, tiene todos los ingredientes para dejar sin aliento y, seguramente, sin cuello a más de uno.
“SILENCIO” juega precisamente con esa contradicción que su propio título sugiere, porque desde el primer momento suena contundente, con peso y sin dejar espacio para la calma. La banda entra con fuerza, construyendo un ritmo que atrapa con facilidad y que se apoya en un estribillo directo, muy coral, de los que están hechos para ser coreados en directo. Tete Novoa entra con un tono más oscuro, casi como si llevara una mordaza simbólica que refuerza la idea de ser silenciado, aportando un matiz tenebroso que encaja con la tensión del tema. Niko del Hierro inicia la parte instrumental golpeando sus cuerdas con fuerza en solitario, marcando el terreno antes de que la guitarra de Charlie Parra se sume para reforzar esa tensión creciente. Todo desemboca en un cierre coral potente, con ese “Silencio” gritado con fuerza que deja un cierre muy efectivo llevándonos a un silencio profundo.
Con “ALMA DE CRISTAL” , una balada compuesta por Tete Novoa, llegamos al momento más emocional del disco. Un tema cargado de sentimiento que aborda una historia especialmente delicada, la de un niño que nace con una enfermedad rara y la lucha de sus padres, superando todos los obstáculos que se les presentan para sacarlo adelante, tratado con enorme sensibilidad. La canción arranca con unos punteos muy cuidados que llevan el peso inicial antes de ceder el protagonismo a Tete, que despliega sus dotes vocales jugando con ese contraste entre ternura y la agresividad natural de su timbre. Ese contraste funciona especialmente bien en una balada heavy, más aún cuando se apoya en la guitarra acústica y el piano aportando un plus sentimental. Poco a poco se incorporan el resto de los instrumentos, siempre de manera suave, sin romper la fragilidad que define al tema y que encaja con la metáfora del “alma de cristal”. El tramo final llega con un momento coral que eleva la carga emocional y pone el broche perfecto a la composición. Un corte destinado a convertirse en el “momento linterna” de los directos.
“VIENTOS DE LIBERTAD”, otro tema compuesto por Charlie Parra, recupera el pulso más clásico del Heavy Metal de Saratoga, aunque lo hace con un enfoque más oscuro. El inicio es especialmente llamativo, con unos punteos contenidos y un aire casi siniestro que transmiten sensación de cautiverio, como si esa libertad que anuncia el título todavía estuviera lejos. Esa tensión inicial desemboca en un arranque con fuerza, pero manteniendo un sonido más pesado y tenebroso que se mantiene a lo largo de todo el corte. De nuevo, Niko del Hierro tiene su pequeño momento de protagonismo, destacando por encima del conjunto con un bajo que aporta fuerza al conjunto. El cierre recupera esos punteos iniciales, que se van desvaneciendo en el aire, como si la libertad siguiera siendo una meta que se escapa entre los dedos.
“ALMA PERDIDA” arranca con un ritmo muy pegadizo que engancha desde el primer momento. Lo particular del tema es el uso constante de ecos, voces dobladas y matices tenebrosos en la interpretación de Tete Novoa, recursos que refuerzan la sensación de desorientación y ese estado de estar “perdido”. Todo ello aporta una atmósfera de profundidad y oscuridad, sin que el tema pierda fuerza ni dinamismo en ningún momento. La banda mantiene un equilibrio entre contundencia y ambiente, dejando que la voz se mueva entre capas mientras la instrumentación avanza con firmeza. El final es poderoso con Arnau acelerando el ritmo a golpes de baqueta hasta cortar en seco, como si el alma se desplomara por el abismo.
“BASTA YA DE HORROR” nos recibe con unos riffs de aire neoclásico que sirven de antesala a un tema duro y potente. La canción es un claro alegato contra las guerras poniendo el foco en la destrucción y en la pérdida de vidas inocentes sin ningún sentido. Es un tema muy cañero, de los que piden directo, donde no costará imaginar a todo el público implicándose y gritando con fuerza ese mensaje claro y necesario… ¡NO A LA GUERRA!
“TODO ACABÓ” es un tema donde cada integrante de la banda tiene su cuota de protagonismo. La batería abre el corte marcando el paso, seguida por la guitarra, y enseguida es Niko quien toma el control con un bajo profundo que aporta dramatismo y define el pulso del tema. Esa base sólida sostiene una canción potente y rápida que refleja la dificultad de digerir una ruptura sentimental. Tete Novoa se adapta a cada parte modulando su voz con precisión, alternando fuerza y contención según lo pide el tema en cada momento.
Seguimos con un tema compuesto por Niko del Hierro, “TE VISTES DE LEÓN”, un corte lleno de particularidades. La principal es que lo canta el propio Niko, y he de decir que me ha sorprendido gratamente. Adopta un tono áspero que por momentos recuerda al rugido de un león, encajando perfectamente con la fuerza del tema. La canción se mueve en un terreno más cercano al Rock Urbano, con un sonido más callejero. Solo los punteos y el solo de Charlie Parra, fiel a su inclinación por el toque neoclásico, rompen momentáneamente esa estética para añadir un contraste que funciona muy bien. Ahora solo queda ver este tema sobre el escenario, con Niko del Hierro al frente también en la voz. Sería uno de esos momentos históricos que se quedan grabados en la retina. Ojalá se anime, porque tiene todos los ingredientes para convertirse en algo muy especial.
Para cerrar el disco llega “SOMOS FUEGO”, un regreso directo al Heavy Metal más reconocible de Saratoga, con Tete Novoa en modo ‘puto amo’, dominando cada plano del tema. Los guturales corales, mezclados con su voz principal, aportan una capa oscura que rompe con el ritmo más melódico y le da al corte un carácter más agresivo. Os recomiendo que lo escuchéis con auriculares, hay un pasaje donde la guitarra juega con el balance estéreo y literalmente te atraviesa la cabeza de lado a lado. Tras un gran solo de Charlie, llega el momento en el que Tete despliega todo su arsenal vocal. Se adueña del tema cantando el estribillo en primer plano, con un eco profundo que genera una atmósfera de angustia antes de que la energía vuelva a estallar. El cierre es apoteósico, con guturales, intensidad máxima y un grito final de Tete cargado de fuego que pone punto final al corte… y al disco.
El título ‘En Estado Puro’ no es un gesto estético, funciona como una declaración directa, Saratoga sigue fiel a su ADN. La banda vuelve a demostrar que su trayectoria sigue marcada por la constancia y la evolución, sin perder en ningún momento la identidad sonora que ha construido durante décadas.
La marcha de uno de sus fundadores y pilares de la banda siempre es un golpe duro para cualquier grupo, pero este problema no les ha pasado factura. La apuesta por Charlie Parra ha sido todo un acierto, no echando en falta, musicalmente hablando, a Jero Ramiro. Otro tema es el aspecto emocional, ya que Jero era muy querido por muchos fans de la banda, pero como diría el maestro Freddie Mercury… “The Show Must Go On”.

Setlist
2. A toda velocidad
3. Silencio
4. Alma de cristal
5. Vientos de libertad
6. Alma perdida
7. Basta ya de horror
8. Todo acabó
9. Te vistes de León
10. Somos fuego











