SHORES OF NULL - "Homesick" (Dusktone, 2026)
Shores of Null, banda surgida en Roma en 2013, han ido labrándose un camino propio en el panorama del metal melancólico europeo. Con cada entrega, la formación italiana ha ido puliendo su fórmula, una fórmula que bebe del death/doom melódico escandinavo, el gothic metal y pinceladas de black metal, sin dejar de lado una sensibilidad emocional que es su mayor seña de identidad.
Tras el ambicioso "Beyond the Shores – On Death and Dying" (2020) y la consolidación de su nueva etapa con The Loss of Beauty (2023), llega ahora Homesick, editado por Dusktone el pasado 16 de octubre.
El título habla de la complejidad de lo que significa llamar hogar a algo. Ese espacio que puede ser refugio y, al mismo tiempo, origen de heridas imposibles de cicatrizar. El vocalista Davide Straccione ha explicado en diversas ocasiones que este disco es un viaje que atraviesa la pérdida, la rabia contenida, la vulnerabilidad desnuda y la necesidad casi desesperada de pertenecer a algún sitio. En ese sentido, Homesick es una meditación temática que se despliega a lo largo de cuarenta y siete minutos de densidad emocional.
El álbum arranca con “Allies Before Defeat”, toda una declaración de intenciones. Musicalmente equilibra de forma magistral los registros melódicos con el estribillo, que adopta un tono más visceral.
“Two Mountains” es, probablemente el tema más accesible y pegadizo del álbum, aunque no por ello menos intenso, ya que los estribillos luminosos contrastan con pasajes más agresivos. Líricamente se nutre de la leyenda abruzzesa de Maja y su hijo Hermes, cuyas muertes quedaron inmortalizadas en las montañas del Gran Sasso y la Majella. Para Straccione, que creció entre esos paisajes, la canción representa el vínculo invisible que nos ata a los lugares que nos formaron: el amor materno, el dolor de la pérdida y la memoria como único territorio donde seguimos viviendo.
“Bleed to Life”, que fue el primer single de adelanto, es de las más contundentes en la que destaca la versatilidad vocal de Straccione, que alterna entre registros limpios, cristalinos con unos growls profundos y cavernosos.
“Homesick” es la canción que da título al álbum y, según el propio Straccione, la primera que compuso a partir de un riff que Raffaele Colace, guitarrista de la banda fue desarrollando durante la gira del anterior álbum, tocándolo en las diferentes pruebas de sonido. A partir de ahí nació el germen no solo de la canción, sino de toda la dirección emocional del álbum. El tema aborda la contradicción más dolorosa de la nostalgia, el deseo de regresar a lo conocido aunque siendo consciente de que ese mismo lugar puede ser el origen del sufrimiento. Musicalmente, el tema se mueve entre pasajes densos y reflexivos con otros momentos en el que las melodías crean sensaciones contrapuestas. Es uno de los puntos más íntimos y desgarradores del álbum.
En “Son of the Tide” la marea funciona como metáfora de las fuerzas que nos empujan a lo largo de nuestra existencia: el miedo, la aceptación, la agustia… aprendiendo a moverse en esa coyuntura. Las estrofas están dominadas por voces guturales descomunales mientras que el estribillo se abre con una voces limpias sensacionales.
“Dreaming of a Scar” cuenta con la colaboración de Shaun MacGowan, violinista de My Dying Bride, cuyas cuerdas aportan una atmósfera elegante y desgarradora. El piano que acompaña a las cuerdas en los pasajes iniciales crea un paisaje sonoro muy melancólico. Líricamente establece un diálogo entre la infancia y la edad adulta, reflexionando sobre cómo el tiempo erosiona la capacidad de asombro y cómo, pese a todo, seguimos aferrándonos a los sueños de cuando éramos más jóvenes. La irrupción de los growls y la intensidad instrumental produce un contraste brutal.
“Society Is the Murderer” aborda la relación tortuosa que mantenemos con el fracaso en una cultura que solo celebra el éxito, invitando a aceptar los tropiezos como parte inevitable y valiosa del camino. Es una canción que funciona como un grito de rebeldía contenida.
“The Numbing Void” es el tema más largo y ambicioso del álbum y recupera ese espíritu del death/doom más denso, con una atmósfera apocalíptica que invita a la contemplación de la propia mortalidad. La canción cuenta con dos colaboraciones de lujo: Shaun MacGowan que vuelve a aportar su violín, y Natalie Koskinen, de Shape of Despair, que interviene con voces adicionales que añaden una dimensión fantasmal al conjunto. La letra reflexiona sobre el duelo. Musicalmente, la densidad de los riffs, esa lentitud junto al contraste entre los registros vocales crean un muro de sonido maravilloso.
“Another Breath” es, curiosamente, el más frenético con una energía casi thrash mientras que, líricamente aborda la ansiedad, la soledad y esa repetición que caracteriza a la vida moderna. El final tan abrupto te deja con un cuerpo raro.
“Disappear”, un tema que es la síntesis perfecta del los ejes temáticos que recorren todo el trabajo: la pérdida, la rendición y la aceptación. Musicalmente se mueve entre pasajes donde la instrumentación se reduce a lo esencial con oleadas de melodía intensa.
Homesick es un territorio emocional donde la belleza y la devastación coexisten de forma magistral y donde la voz de Davide Straccione actúa como guía en un laberinto de sentimientos contradictorios, en definitiva, un álbum sobre el dolor de habitar el mundo. El equilibrio entre contundencia y melodía es el sello distintivo y distintivo de una formación que, a estas alturas, ya no necesita demostrar nada a nadie.

Álbum: Homesick
Setlist
2. Two Mountains - 4:34
3. Bleed to Life - 4:09
4. Homesick - 5:31
5. Son of the Tide - 4:18
6. Dreaming of a Scar - 5:08
7. Society Is the Murderer - 4:30
8. The Numbing Void - 6:18
9. Another Breath - 3:52
10. Disappear - 4:33











