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Crónica: HELLFEST 2023. Clisson. Día 3 (17/06/23)

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DÍA 3, SABADO 17 JUNIO

La formación sueca ENFORCER tuvo poco tiempo para mostrar sus clásicas hechuras de heavy metal bien definido, pero aún así no dejó pasar la oportunidad de presentar el tema nuevo “Coming Alive” de su nuevo álbum de estudio “Nostalgia”, que publican cuando han pasado casi cuatro años de su antecesor “Zenith”, del que por cierto no tocaron nada. Es lo que tienen estas cosas cuando tienes que mostrarte en tan sólo media hora.  La madurez de la banda  dejó con seguridad satisfecho a todo fan del heavy metal, porque es lo que rezuman estos jóvenes por cada poro de su piel, buscando que sus canciones sean interiorizadas por el público que les ve como si cada pieza fuera un himno atemporal.

Cuando vi por primera vez a los malabaristas del rock llamados FEVER 333 me llamaron profundamente la atención por lo contundente de su sonido de fusión donde cabía hip hop y metal. Algo parecido me esperaba en esta ocasión, y lo hubo, pero con unos músicos distintos, que apoyan de igual manera la imaginación escénica de su cantante Jason Aalon Butler. Tuvimos espectáculo de alto grado, llevando a derrapar con frecuencia por el suelo a los músicos mientras ensuciaban sus trajes blancos. Su bajista no dejaba de realizar movimientos sensuales mientras portaba el bajo entre sus manos. Ahora ellos han pasado de ser un trío a cuarteto y siguen flipando con su condimentada sonoridad. Su cantante, que incluso se subió a una pila de amplis para saltar desde ahí, fue un showman absoluto, y es que parecía de goma, porque cuando realizó un salto mortal y cayo de espaldas le pudo haber costado la salud y se levantó tal cual. En el último tema, mientras tocaba la banda, el vocalista apareció en frente del escenario sobre la distante torre de sonido, después de haberse pegado una maratoniana escapada, y como era evidente, ya no pudo regresar al escenario para despedirse junto a sus músicos cuando dejaron de tocar.

Creo que hacía tanto tiempo que no había visto a EVERGREY, que había olvidado lo que mola esta banda en directo. También es cierto que desde que estos suecos de Gotemburgo empezaron a funcionar en 1995 las cosas han ido cogiendo un ritmo adicional al de sus comienzos. Tom S. Englund ha sabido mantener a flote y con buen rumbo este barco como único capitán de aquella historia inicial, en donde las atmósferas de los teclados y la combinación de power metal con el rock progresivo hacen de su música un elemento especial, que en directo contrasta muy bien. Saben ganarse al público desde el comienzo haciéndoles interactuar, no sólo les basta a el cantante y guitarrista hacer un breve gesto para que les sigan el rollo, también desde la batería basta un alza sus manos para que todo el mundo se vuelque con ellos.

Reconozco que ASKING ALEXANDRIA no me despertaron la misma pasión que cuando los vi por primera vez. Con el paso de los años, y las veces que te plantan un show parecido se van perdiendo sensibilidades. Al menos con algunos grupos esto me sucede. Cuando los vi la de nuevas en la sala Live de Madrid, allá por el año 2011, acudía intrigado por la aportación de esta jovencísima banda que entonces parecía querer integrarse en la escena metalcore principalmente con derroche de juventud más que imaginación. Recuerdo perfectamente aquella tarde y no me lo pasé mal, vi el germen de progreso en ellos con el tiempo oscilantes entre el posthardcore, y después no he dejado de observarlos viendo como se reinterpretan sin más novedad que tocar temas nuevos, como agotados en creatividad. Aún así eso no quita que estuvieran activos durante el tiempo que disponían a la hora de interpretar su repertorio.

ARCH ENEMY es una de esas bazas que no pasan desapercibidas para todo metalero que quiera disfrutar de la maestría que impulsa estos suecos con la ya consagrada Alissa White-Gluz como cantante de referencia en la banda. A mí me ocurre, no se a vosotros,  que suelo ir a unos cuantos festivales a lo largo del año, y en ocasiones suelen estar programados solapando a otros grupos en un distinto escenario, con tan buenas opciones que disfrutar, y las últimas veces que eso ha pasado por no ver tan de continuo a la banda, los he dejado pasar de largo, y parece que eso surgió efecto para mis adentros, porque en esta ocasión me apetecía ver de nuevo de forma integra la ingeniería metalera que está detrás de estos veteranos. Lo disfruté mucho, porque siguen haciendo lo mismo que siempre, hacer pasar un buen rato, siempre al límite vocal, con esas formidables formas guturales que muestran en cada ocasión. Iniciaron la función con su último trabajo y el tema que le da título al mismo, “Deceiver, Deceiver”, “War Eternal”, “House O Mirrors” y “My Apocalypse” y cuando me quise dar cuenta ya estaba metido en un circle pit. Buena representación de temas recientes, pues nos mostraron hasta cuatro, mencionando “The Watcher” y “Handshake With Hell”. La tralla final llegó con los temas “Sunset Over The Empire” y “Nemesis”.

En pocos meses he tenido la suerte de ver dos veces a THE OBSESSED profundizando en la actividad de esta pionera historia musical de desencuentros en el tiempo. Ahora tocaba resarcirse y disfrutarlos tantas veces pueda uno. Aún guardaba el recuerdo de ver al cantante y guitarrista Scott Weinrich en el festival francés en la edición de 2014 tocando con la formación Spirit Caravan, cuando de forma paralela llevaba sendas andaduras dando bandazos entre las bandas Saint Vitus y The Obsessed. El Valley stage era el mejor escenario para su puesta de largo y no dudaron en incidir de una manera notable, aunque algo austera, en que la gente se llevara una buena sensación de su geometría sonora. Tuvimos la suerte de disfrutar de un notable repaso a su bien apertrechado pasado doom, como nombre pioneros del estilo, mientras eran desempolvados viejos clásicos.

PORCUPINE TREE con Steven Wilson al frente y su manual de sensaciones progresivas protagonizaban la siguiente escena abriendo con la “Blackest Eyes”, haciendo que los corazones se enervaran, pues sigue siendo atrayente a pesar del paso de los años, cómo esta canción puede tener una melodía tan alegre y a la vez una letra tan oscura. La grandeza de nuestro protagonista, que esta vez venía con el añadido de músicos a los habituales, como el guitarrista Randy McStine y el bajista Nate Navarro, para recordar un pasado y presente que incluyó piezas como “Harridan”, “Of The New Day”, “Rats Return” o “Anesthetize”. El decálogo de Porcupine Tree estiró tiempos cambiantes, manteniendo la tensión sonora durante algunos temas más, que para la mayoría de los que estuvimos allí, seguro fueron insuficientes. La recta final llegó con “Open Car”, “The sound Of Muzak”, “Chimera´s Wreck” y “Trains”.

POWERWOLF hace tiempo que cogieron la senda del éxito perpetuo, y Attila Dom es su máximo representante en escena, una especie de mesías para ese público que gusta de estas estrellas del power metal alemán. Lo pintoresco de esta banda, y la eficiencia a la hora de enganchar, es cómo saben hilar lo mejor de otros grupos compatriotas. Tampoco se queda atrás el teclista Falk Maria a la hora de llamar la atención, siempre metido en una continua performance, encumbrado en lo alto del escenario, a la altura del batería Roel Van Hendel, pero que transita por todo el escenario como animador continuamente, sirviendo de apoyo a Attila Dorn, aunque éste no lo necesite, porque por sí sólo va moldeando el concierto a la perfección. Los conciertos de estos alemanes son adicción para los que gustan del género, al aportar de todo un poco, pinturas escénicas, espectáculo visual, y leyendas de licántropos en un mundo cada vez más acostumbrado a los verdaderos chupadores de sangre que están a nuestro lado en el mundo real.

Tener de nuevo a IRON MAIDEN en Hellfest después de las ediciones de 2014 y 2018, fue un verdadero acontecimiento para los franceses, y cómo no, también para el nutrido público venido desde tantos y distantes lugares. El público se encontró con un setlist poco trillado si lo comparamos con el de las últimas giras, que lo disfrutaría de igual o mejor manera si cabe, al haber sorpresas programadas. Particularmente a mi me parece apasionante los temas elegidos para este “The Futer Past Tour”. La entrega de sus músicos a la altura, sin decaimiento alguno, aunque a Bruce Dickinson no lo vi tan activo como es habitual, pero sí entregado al alucinante plantel variado de canciones, en ocasiones recuperando viejos temas no tocados  hace tiempo. No te quedaba otra que rendirte a esta maquinaria, aún tan creativa. Una conjugación de factores que hicieron canturrear desde el inicial “Caught Somewhere In Time” seguido del “Stranger In A Strange Land” y “The Writing On The Wall”. ¡Menuda arranque de leyenda!. El final del show con el bis “Hell On Earth”, “The Trooper” y “Wasted Years” fue otro tanto para emocionarte situándote en las épocas correspondientes. Dickinson sigue derrochando vitalidad, aunque como comenté antes, un poco más paradito en sus correteos. Creo que su mayor impulso lo puso en hacerse entender en francés durante todo el concierto, todo un detalle. La armonía de las guitarras de Adrian Smith, Janick Gers y Dave Murray, casi que esta vez ponía difícil decirle a ninguno de ellos que andara más quieto que los otros. La pegada de Nicko McBrain y el continuo control de Steve Harris como siempre lo hemos observado te daba pistas de lo imperecederos que resultan, al tiempo que adictivos. Con temas como “The Prisoner”, “Can I Play With Madness” o “Fear Of The Dark”, los canturreos de música y de letra tenían lugar según correspondía, entrando en éxtasis cuando hacían la aparición los correspondientes “Eddies”.

MESHUGGAH y su habitual destrucción sonora en escena pondrían punto y final a la tercera jornada. ¿y qué les traía de nuevo por aquí? Pues un entretenimiento de alto calibrado que no pasó desapercibido, incluyendo entre sus temas más actuales “Broken Cog”, con el que empezaron a generar ese muro sonoro que no bajó la guardia decibélica ya en ningún momento, o “Ligature Marks”, del mismo modo incluido en su último disco “Immutable”.  Gran expectación y máxima rotundidad con el manejo absoluto de sus instrumentos tocando a toda pastilla con ese toque Djent arrollador durante los temas “Rational Gaze”, “Born In Dissonance”, o “Demiurge”. Si alguna persona allí presente que este podría ser un concierto de relax para ir pensando en marcharse a descansar bien equivocado que estaba.

Texto y fotos: Raúl “Mister Virus” García / Oscar Torres

Publicado el 10 de julio, 2023
Realizada por Mr. Virus
Colaborador de TNT Radio Rock

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