FESTIVAL ROCK LA PÚA – Villargordo (Jaén) 06/09/2025
Villargordo es una localidad jienense de apenas 4000 habitantes que presume de un festival de Rock y Metal que ya querrían muchas ciudades más grandes. La pasada edición del Festival Rock La Púa contaba con un cartel de lujo con Evil Impulse, Vhäldemar, Leo Jiménez y Hamlet, pero la lluvia obligó a suspenderlo en plena actuación de Vhäldemar, lo que supuso un duro golpe económico para la asociación organizadora y llegó a poner en duda la continuidad del festival.
Para evitar lo ocurrido en la edición pasada había una gran lona colocada a los pies del escenario que, en caso de que apareciera la lluvia cubriría el escenario en su totalidad y las primeras filas. De esta manera la lluvia, en caso de volver, ya no iba a ser un impedimento para el correcto desarrollo del festival. Una decisión muy acertada por parte de la Asociación organizadora. Por fortuna no hubo necesidad de hacer uso de ella.
Pero este año tampoco han faltado las dificultades. El pasado 14 de agosto, The Wizards, que recientemente anunció su despedida de los escenarios, comunicó que no podría participar por motivos personales. Como sustitutos, la organización confirmó a los bilbaínos Rise To Fall.
Aun sin nombres tan mediáticos como en la edición anterior, la XII edición del Festival Rock La Púa volvió a apostar por la variedad y la calidad. Sobre el escenario se dieron cita The Electric Alley, Opera Magna, Sphinx, Injector y los propios Rise To Fall, logrando un cartel diverso y atractivo que por desgracia no logró despertar el interés del público.
El festival tuvo lugar en el recinto de la caseta municipal, un espacio amplio y diáfano con un gran escenario que ofrecía a las bandas la posibilidad de desplegar toda su energía. Con todo preparado y, por fortuna, bajo un cielo despejado, solo quedaba esperar la salida al escenario de la primera banda del día…

INJECTOR
Injector fueron los encargados de abrir el festival y tuvieron en su contra el calor sofocante. Ese día estábamos en alerta amarilla y el sol caía de lleno sobre el escenario y la pista, lo que provocó una escasa presencia de público en las primeras filas. Aun así, los murcianos llegaron a Villargordo con la firme intención de demolerlo todo con la contundencia de su Thrash Metal. Salieron desde el primer minuto como si estuvieran tocando ante miles de seguidores, entregándose al máximo de principio a fin. Vinieron a disfrutar y esa actitud elogiable no tardó en contagiarnos.
El arranque fue el esperado. En plena gira de su último trabajo ‘Endless Scorn’ (2024), abrieron con “Engelante”, la intro del disco, que sirvió como antesala perfecta para la tormenta que se venía encima. A continuación sonaron “Path of the Wrathgod” y “Warning Blast”, los dos temas que siguen en ese álbum, y que hicieron temblar el recinto con su pegada demoledora. Tan enérgico fue el inicio que Juanjo llegó a destrozar uno de sus platos laterales y tuvo que entrar en escena un auxiliar de la banda para recolocarlo
El setlist continuó con “Utloa” y “Cotard Delusion”, ambas pertenecientes a ‘Stone Prevails’ (2018). La primera, con sus riffs afilados y una parte instrumental repleta de solos, hizo cabecear a los más cercanos; mientras que la segunda fue un golpe seco, breve y contundente, que dejó claro que Injector también saben condensar toda su furia en poco más de un minuto.
A medida que el sol bajaba y la sombra empezaba a ganar terreno, el público fue acercándose a la valla y los cuellos comenzaron a sufrir bajo la devastación del enérgico Thrash Metal de los murcianos. No faltaron los saltos de Mafy desde la tarima de la batería y los constantes cabeceos al unísono de la banda, un detalle que siempre da fuerza y vistosidad a su puesta en escena.
Volvieron a su último disco con “Resetting Time”, un tema técnico y cargado de cambios que mostró el nivel actual de la banda.
“¿Queréis caña?” nos preguntó Dani, y vaya si nos la dio con “Feed the Monster”, incluida en ‘Hunt of the Rawhead’ (2020), una subida de adrenalina en toda regla.
Con “Crawling One”, también del último disco, llegó el turno de un pasaje más oscuro dentro del repertorio, dominado por riffs pesados que marcaron otro registro en el concierto. Tras ella, la banda abandonó brevemente el escenario y comenzó a sonar la banda sonora de la película Depredador. Con esa intro volvieron a escena y desataron la locura con “March to Kill”, canción que abre ‘Hunt of the Rawhead’, que elevó la temperatura aún más y arrancó los movimientos más agresivos de la jornada.
El tramo final no dio respiro. “Unborn Legions”, otro de los himnos de ‘Hunt of the Rawhead’, mantuvo la intensidad por todo lo alto antes de que la banda viajara a sus orígenes con “Enemy of the Sun”, perteneciente al debut ‘Black Genesis’ (2016), con ese sonido más crudo y directo que recordó la esencia de sus primeros pasos.
El cierre lo puso “Dreadnought Race”, también de ‘Hunt of the Rawhead’, que sonó como una auténtica apisonadora y dejó a todos exhaustos, con la sensación de haber recibido una descarga de Thrash Metal en estado puro.
Desde que en 2012 comenzaran su camino, Injector ha sabido mezclar la velocidad del Thrash con la esencia más pura del Heavy Metal clásico, forjando un estilo propio que hoy los coloca entre las mejores bandas nacionales de su género. Eché en falta algún pogo o circle pit característico, y estoy convencido de que con más público habríamos visto varios. Aun así, los pocos valientes que se acercaron a primera fila disfrutaron de una de las mejores actuaciones de la noche.
Eligieron un setlist sobresaliente que, pese a dar protagonismo a su último trabajo, repasó también los éxitos de discos anteriores. Fueron la banda con mejor sonido del festival y ejecutaron cada tema con absoluta precisión. Un arranque de jornada que se queda grabado, no por la multitud, sino por la entrega total de una banda que toca siempre como si estuviera ante miles de personas. Injector nunca defrauda en directo.
Injector son:
Dani MVN – guitarra y voz
Mafy – voz y bajo
Danny B – guitarra
Juanjo Beast – batería
Setlist:
- Engelante
- Path of the Wrathgod
- Warning Blast
- Utloa
- Cotard Delusion
- Resetting Time
- Feed the Monster
- Crawling One
- March to Kill
- Unborn Legions
- Enemy of the Sun
- Dreadnought Race

SPHINX
El regreso de Sphinx por tierras jiennenses siempre es motivo de celebración para los amantes del Heavy Metal clásico cantado en español. Fundados en 1992, firmaron discos esenciales como ‘Mar de Dioses’ (2003), que los consolidó como una de las bandas más queridas dentro de la escena nacional. Tras altibajos y una separación en 2014, el grupo resurgió con fuerza, y en 2025 han vuelto con nuevo material bajo el brazo.
A Villargordo llegaron dentro de su ‘Tour Virtual’, nombre de la gira de su último trabajo ‘Vida Virtual’ (2025), y demostraron que siguen teniendo intacta esa fuerza que los caracteriza. Con algo más de público que la banda anterior, arrancaron con “Nada es Imposible”, canción que abre su último disco, con una gran intro instrumental que funcionó como declaración de intenciones y enganchó de inmediato al público gracias a sus riffs rápidos y pegadizos y a unos magistrales solos de guitarra. Siguieron con “Destino”, de ‘Paraíso en la Eternidad’ (2005), un tema donde se combinan fuerza y melodía de manera impecable.
“Recluso 943”, extraída de ‘Mar de Dioses’ (2003), ofreció una estructura larga, con partes instrumentales muy contundentes y tramos donde Manuel sacaba toda su energía, contagiando a los asistentes. La emoción subió un peldaño más con “1936”, también de ‘Vida Virtual’, una canción cargada de épica que hizo cantar a muchos en primera fila.
Con “Sueños Perdidos” llegó el recuerdo de su álbum de debut ‘Sphinx’ (2001), otro tema largo lleno de cambios de ritmo que hizo las delicias de sus seguidores más fieles. Después sonó “Vida Virtual”, tema titular de su último trabajo, un resumen perfecto del ADN de la banda.
El momento más sentimental se vivió con el inicio de “Momentos de Lucidez”, de ‘Mar de Dioses’ (2003), para adentrarse en un terreno más rápido y oscuro. Sus composiciones largas permiten jugar con muchos contrastes dentro de la misma canción. La siguiente en sonar fue “Destino sin Fe”, perteneciente a ‘Renacer’ (2008), con un arranque y un ritmo bestial que incitó a cabecear sin descanso.
Uno de los grandes momentos del concierto llegó con “Mar de Dioses”, himno indiscutible de su segundo álbum, coreado y saltado con fuerza por sus incondicionales.
Para el tramo final reservaron dos canciones de su álbum de debut. Primero, la emotiva “La Muerte Sobre un Papel”, que Manuel presentó a la banda con especial intensidad, y después “Ángel sin Piedad”, donde el cantante se encaramó a los altavoces situados frente al público para cantar junto a nosotros. Tras ello recogió todos los setlist de la banda y los lanzó a la audiencia, poniendo el broche perfecto a una actuación épica, llena de fuerza y sentimiento.
La desacertada iluminación, a veces inexistente y otras dominada por tonos rojos o azules, junto a pequeños problemas con el micrófono de Manuel, no restaron fuerza a un concierto que fue una auténtica descarga de Heavy Metal que hizo las delicias de muchos seguidores que vinieron expresamente para verlos y eso se notaba en su actitud hacia la banda. Cantaban sus estribillos y alzaban los puños al cielo sin descanso. Entre clásicos y nuevos temas, el repertorio fue un viaje por toda su trayectoria, solo faltó algún track del ‘Chronos’ (2013) para que el repaso a su discografía fuera completo.
La banda se mostró muy activa en el escenario dejándonos grandes instantáneas. Manuel llevó el tempo del concierto con maestría. Curtido en mil batallas, supo alternar intensidad con pausas para conectar con la gente, mostrando incluso su apoyo al pueblo palestino y presentando cada canción con el carisma de la vieja escuela, algo que a veces se echa de menos. Será porque yo también soy de esa escuela.
Sphinx son:
Manuel Rodríguez – Voz
Justi Bala – Guitarra
Alex Sánchez – Guitarra
Juanlu Ripalda – Bajo
Pablo Casas – Batería
Setlist:
- Nada es Imposible
- Destino
- Recluso 943
- 1936
- Sueños Perdidos
- Vida Virtual
- Momentos de Lucidez
- Destino sin Fe
- Mar de Dioses
- La Muerte Sobre un Papel
- Angel sin Piedad

RISE TO FALL
La sustitución de última hora tras la caída de The Wizards no pudo tener mejor resultado para mí. Si había un grupo al que tenía ganas de ver en directo, ese era Rise to Fall, una de las bandas más sólidas del Death Metal Melódico nacional, con un sonido que recuerda enormemente a In Flames, una de mis bandas favoritas.
Fue la única banda que añadió juego de luces propios a los que ya tenía el escenario, colocando en el suelo unas torres horizontales que daban más espectacularidad a su puesta en escena. Sin embargo, si a la anterior banda la iluminación no le ayudó, a Rise to Fall todavía menos. Muchos tramos de canciones quedaron con muy poca luz, lo que dificultaba ver a la banda. También hubo problemas con el micrófono de Dalay, al que le faltaba volumen para que se apreciaran con nitidez sus cambios de registro.
La puesta en escena de Rise to Fall también merece mención especial: constantes cambios de posición, poses muy medidas entre ellos, las enormes raftas de Dann volando por los aires mientras sonaban los riffs más contundentes y la poderosa presencia del frontman, que supo descargar toda su potencia en cada tema.
Arrancaron con “Ascend to the Throne”, perteneciente a ‘Defying the Gods’ (2012), que sirvió como una declaración de intenciones. La mezcla de melodía y brutalidad funcionó como un imán para que los que hasta entonces se mantenían algo alejados se acercaran al escenario. Sin dejar respirar, enlazaron con “In the Wrong Hands” de ‘Into Zero’ (2018) y “End vs Beginning” tema que da nombre a su disco del 2015, cortes que marcaron el tono agresivo y melódico de la actuación. En esos momentos los cabeceos y los movimientos del cuerpo al ritmo de sus riffs y de la base rítmica ya eran lo predominante en el público.
Siguieron con “Hierophant”, uno de los singles de su último trabajo en estudio ‘The Fifth Dimension’ (2023), que mantiene la contundencia y la melodía característica de la banda. Fue entonces cuando Dalay comentó que estaban de doble celebración: era la primera vez que visitaban la provincia de Jaén y, además, se cumplían quince años de la salida de su primer álbum ‘Restore the Balance’ (2010). Para celebrarlo nos regalaron cuatro cañonazos seguidos de ese disco: “Unknown Presence”, “Forbidden Lullaby”, “Inner Scream” y “Redrum”, que llevaron toda la intensidad del debut a Villargordo. Por cierto, si habéis visto la película El Resplandor, uno de estos cortes os va a llamar la atención.
La segunda mitad del set combinó lo clásico y lo moderno. Los ritmos atronadores de “The Compass” devolvieron la mirada a ‘Defying the Gods’ (2012). Turno de nuevo para ultimo trabajo con dos temas seguidos. Una intro pregrabada y unos riffs afilados nos metieron de lleno en “Infinite Crossroad”. Después de ese tema la banda se marchó del escenario y se quedó solo el batería, que aprovechó la intro de “Test of Time” para animar al público a gritar hasta que regresaron sus compañeros. Y lo hicieron para descargar toda su energía, en un tramo en el que ya tenían a todos los espectadores rendidos a sus pies.
“Decoding Reality” volvió a anclar la noche en ‘Defying the Gods’, y para terminar una actuación gloriosa eligieron dos temas del ‘End vs Beginning’, “The Threshold” y “Thunders of Emotions Beating”, algunas de las canciones más brutales de su repertorio, con unos guturales impactantes. Un final explosivo que dejó al público entregado y con ganas de más.
Los pequeños inconvenientes comentados al inicio no impidieron que la banda ofreciera un concierto compacto, directo y demoledor. Dejaron claro que no vinieron a rellenar un hueco, sino a reventar el escenario. Su actitud, siempre cercana pero cargada de agresividad, junto a su mezcla de riffs demoledores, ritmos implacables y la combinación de voces melódicas y desgarradas, conectó de inmediato con un público que disfrutó de un concierto intenso y sin concesiones, convirtiendo su actuación en uno de los momentos más potentes del festival.
Rise To Fall son:
Dalay Tarda – voz
Dann Hoyos – guitarra
Hugo Markaida – guitarra
Javi Martín – bajo
Xabi “Txamo” del Val – batería
Setlist:
- Ascend to the Throne
- In the Wrong Hands
- End vs Begining
- Hierophant
- Unknown Presence
- Forbidden Lullaby
- Inner Scream
- Redrum
- The Compass
- Infinite Crossroad
- Test of Time
- Decoding Reality
- The Threshold
- Thunders

THE ELECTRIC ALLEY
Los gaditanos The Electric Alley fueron los encargados de poner la nota más clásica de la noche con su Hard Rock con influencias de Soul, Blues y Rock N' Roll cargado de energía y con claras influencias de Led Zeppelin, Thin Lizzy o Aerosmith.
Comenzó a sonar la B.S.O. de El Último Mohicano, la banda apareció en escena y arrancaron con “Apache”, tema homónimo de su último álbum ‘Apache’ lanzado en 2022 y encargado de abrirlo. Un medio tiempo con ese sello tan característico de la banda. A continuación interpretaron los dos cortes que le siguen en el disco. Primero “Hurricane”, lleno de dinamismo, con pasajes instrumentales potentes, estribillos coreables y punteos de guitarra que empezaron a atrapar al público. Después llegó “One Lasting Light”, un tema lento en el que Jaime pudo lucirse. Su actuación fue notable durante toda la noche, ayudada además por un sonido mucho más nítido que el que tuvieron las bandas anteriores.
Con “Standing”, de su primer disco ‘Backward States of Society’ (2013), aportaron un toque más melódico, con riffs clásicos que mostraron la cara más elegante del Hard Rock de los gaditanos. Luego llegaría “Last Letter” de ‘Get Electrified!’ (2015), un tema con muchos cambios de tempo en el que el peso recayó de nuevo sobre la voz.
“Make It Through the Night”, de su último trabajo, subió la intensidad con un ritmo contagioso que animó a la gente a bailar. Se notaba que el público pedía marcha, sobre todo después del subidón que había dejado la banda anterior.
De nuevo un frenazo a la velocidad con “Can We Have Some Love Between Us?” y “Eagles Fly Solo”, ambas de ‘Get Electrified!’ . Dos baladas en las que el frontman volvió a brillar con tonos cargados de Soul, mientras que Nando mostró su destreza a las seis cuerdas.
El regreso a la potencia llegó con “No Control” y “Up in Flames”, de ‘Backward States of Society’ (2013). Dos canciones totalmente opuestas a las anteriores que devolvieron el movimiento de cabezas entre el público. La primera nos regaló uno de los mejores solos de guitarra de la noche, con una ovación clamorosa para su autor.
El cierre vino con “Get Electrified”, tema que da nombre al disco. Un corte rápido que, junto a los dos anteriores, puso un broche explosivo a la actuación.
El concierto de The Electric Alley fue como una montaña rusa. Hubo momentos de pura velocidad que invitaban a no parar de cabecear y bailar, y otros donde la cuesta arriba se hizo más pesada, al menos para mi gusto. Su puesta en escena resultó discreta, con poco movimiento de sus miembros, aunque musicalmente brillaron con claridad. De hecho, junto con Injector, fueron la banda que mejor sonido tuvieron en todo el festival. Eché en falta algún tema del álbum ‘Turning Wheels’ para que el repaso a su discografía fuera más completo. En definitiva, un concierto con claroscuros, pero con una calidad musical innegable.
The Electric Alley son:
Jaime Moreno – voz y guitarra
Nando Perfumo – guitarra
Rafa G. Benítez – bateria
Sergio Reyes Gamaza – bajo
Setlist:
- Apache
- Hurricane
- One Lasting Light
- Standing
- Last Letter
- Make it Throught the Night
- Can We Have Some Love Between Us?
- Eagles Fly Solo
- No Control
- Up in Flames
- Get Electrified

OPERA MAGNA
Antes de la actuación de la banda, cuatro miembros de la Asociación subieron al escenario para explicar la difícil situación que atraviesan tras el infortunio de la edición anterior. Cerca estuvieron de la desaparición por los problemas económicos, pero decidieron tirar hacia adelante con el festival, aunque con un presupuesto muy reducido respecto al año pasado. Lamentaron la escasa afluencia de público, a la vez que agradecieron la presencia de quienes sí habían acudido a apoyar el evento. Cerraron con la confirmación de que el año que viene habrá una nueva edición, lo que desató la ovación más atronadora de la noche. Presentaron a Opera Magna y se retiraron.
Había muchas ganas de volver a ver a los valencianos por estas latitudes, ya que la última vez fue en 2015 en el Barcia Metalfest. Desde el primer instante quedó claro que la banda venía dispuesta a ofrecer un show cargado de teatralidad, épica y emoción.
Como era de esperar, comenzaron con “Obertura 1895”, el tema que abre ‘Heroica’ (2024), su último trabajo de estudio. Lo que más me gustó es que no fue pregrabado, algo cada vez más frecuente en los directos. Un arranque que estableció el tono grandioso de la noche y que sumergió al público en su mundo sonoro y épico. “Heroica” continuó ese viaje fantástico por un disco que iba a ser protagonista del setlist junto con la trilogía ‘Del Amor y Otros Demonios’, publicada entre 2014 y 2019, que también llevó gran parte del peso del concierto.
Cuando Broseta se dirigió al público comentó que era la primera vez que tocaban en Jaén. Lógicamente, enseguida se le recordó su paso por el Barcia y, entre risas, reconoció su error.
Turno para tres temas seguidos de la trilogía ‘Del Amor y Otros Demonios’: “Por un Corazón de Piedra”, “Donde Latía un Corazón” y “Para Siempre”. En esta parte del concierto la potencia de los riffs se mezcló con melodías vocales más elaboradas, mostrando el lado más épico de la banda. Fue espectacular escuchar los solos de guitarra, con ese sonido neoclásico y una nitidez impecable, intercalando además los solos entre guitarra y teclados que dieron aún más riqueza al directo. No puedo decir lo mismo de la voz, que por momentos sufrió los mismos problemas que habían tenido otras bandas, sonando en ocasiones extraño e impidiendo disfrutar plenamente de la potencia vocal y de esos registros agudos tan impresionantes que el cantante suele ofrecer en sus actuaciones.
Si en esos temas ya había alucinado con la guitarra, nada más empezar “El Pozo y el Péndulo” de ‘Poe’ (2010) me quedé en shock. Y cuando llegó el solo, aquello fue sencillamente bestial. La grandeza épica se hizo aún más palpable con “La Muerte de un Poeta” y “El Corazón Delator”, de ‘Heroica’ y ‘Poe’ respectivamente, en los que la banda logró combinar fuerza y lirismo sin perder la conexión con el público.
Protagonismo de nuevo para su último disco con tres temas. “Historia”, con un estribillo pegadizo, animó bastante a los que estaban más próximos a la banda. “Volver” mostró un lado más profundo e íntimo, donde se percibió una conexión especial entre los músicos y el público. Con “Amor, Vida y Muerte” recuperaron toda la fuerza y la épica, llevando la intensidad a su punto más alto.
No podían despedirse sin mirar atrás y rendir homenaje a su primer trabajo ‘El Último Caballero’ (2006). La elegida fue “Horizontes de Gloria”, y de nuevo los punteos y riffs de guitarra dejaron claro el virtuosismo de Javier Nula. Como era de esperar, los aplausos y vítores se arreciaron hacia él. Para cerrar su gran actuación, volvieron a la trilogía con “La Herida”, un tema que resume a la perfección la esencia de Opera Magna: melodía, épica y potencia.
Los valencianos Opera Magna trajeron la cara más sinfónica y épica de la noche, demostrando por qué son uno de los grandes referentes del Power Metal Sinfónico en España. Su actuación fue un auténtico viaje de emociones y potencia musical, capaz de moverse desde lo más épico hasta lo más íntimo sin perder un gramo de intensidad. En La Púa desplegaron esa combinación de fuerza, virtuosismo y dramatismo que los define, con un directo y una puesta en escena cuidados hasta el último detalle. Una descarga que nos hizo salir de Villargordo con un gran sabor de boca.
Ópera Magna son:
José Vicente Broseta – voz
Nacho Sánchez Soler – teclados
F. Javier Nula – guitarra líder
Enrique Mompó – guitarra rítmica
Alejandro Penella – bajo
Juan Lahuerta - batería
Setlist:
- Obertura 1895
- Heroica
- Por un Corazón de Piedra
- Donde Latía un Corazón
- Para Siempre
- El Pozo y el Péndulo
- La Muerte de un Poeta
- El Corazón Delator
- Historia
- Volver
- Que el Amor, la Vida y la Muerte
- Horizontes de Gloria
- La Herida
Un festival muy bien organizado, con unas instalaciones amplias, un escenario enorme, abundante aparcamiento junto al recinto, limpieza constante en los aseos y precios populares tanto en la entrada como en las consumiciones. El ambiente fue fantástico, como suele ocurrir en este tipo de festivales.
Lo mejorable para próximas ediciones fue la iluminación del escenario y el sonido. Apenas se salió de una tonalidad roja o azul y en muchos momentos las bandas tocaron prácticamente a oscuras. También hubo tramos en los que los micrófonos de la voz no sonaron con la potencia necesaria, lo que dificultaba escuchar con claridad las letras. Además, el lado izquierdo (mirando al escenario) sonó más nítido que el derecho, donde se apreciaba cierta distorsión.
Pese a contar con un cartel equilibrado, variado y con bandas reconocidas dentro de la escena nacional, la afluencia de público fue escasa. La suspensión de la pasada edición dejó a la Asociación Rock La Púa con una pérdida económica importante y en esta ocasión no pudieron apostar por un cabeza de cartel de gran tirón como en años anteriores. Posiblemente ahí estuvo la causa de la floja entrada. Por desgracia, seguimos dejándonos llevar demasiado por los nombres famosos y no valoramos lo suficiente el esfuerzo de estas pequeñas asociaciones que trabajan todo el año para sacar adelante sus festivales. El día que desaparezcan será cuando nos demos cuenta de lo que realmente significaban, aunque para entonces ya será demasiado tarde. Los que sí estuvimos pudimos disfrutar de una gran jornada de Heavy Rock.
Quiero dar las gracias a La Púa por ser valientes y seguir adelante contra viento y marea, así como por el trato exquisito recibido y todas las facilidades dadas para poder realizar esta crónica. En especial a José Kantero, que siempre está ahí para todo.
ESA PÚA, ¡OE!
Fotos de FESTIVAL ROCK LA PÚA – Villargordo (Jaén) 06/09/2025






