HELLFEST 2026. Clisson, Francia. Día 4 (21/06/26)
DOMINGO 21 JUNIO

FULCI
Los italianos me situaron en la posición de arranque de la última jornada. Una banda de brutal death lleno de ritmos elegantes, que actúa como una coctelera de los sonidos más duros, consiguiendo sonar en directos algo extraños escapando de las normas básicas establecidas por las formaciones más clásicas. Es algo que destaca ya de por sí, en cada disco que tienen grabado en estudio. En esta ocasión venían estrenando su último EP “Risorsero dalla Tomba e Fu… L’Apocalisse!”.

PRESIDENT
Tenía curiosidad por conocer los argumentos musicales de esta nueva formación enigmática, que bajo su anonimato, usando máscaras y teniendo en directo una presentación teatral, quiere llamar la atención, usando como cebo musical un amplio rango de estilos sonoros. Lo viví como una especie de parodismo sin demasiadas novedades que aportar a tantas historias de misterio ya vividas en el pasado. Un concierto de entretenimiento que por las altas temperaturas a horas tempranas, quizás no daba la mejor oportunidad para quedarte prendado de sus ocultos rostros intentando imaginando quien pudieran ser los protagonistas en lo que se esconden, especialmente su cantante, President, pero si apreciar la dirección estimulante que tenían sus letras, tratando temas existenciales y de notable carga emocional.

SOILENT GREEN
Tan peculiares como agresivos fueron los Estadounidenses, conjugando un esqueleto musical articulado por death metal, sludge y toques grindcore. A estos veteranos de finales de los años ´80, revividos en tiempos actuales, si los hubieran dejado para cerrar el Warzone, no hubiera sido mala apuesta. Se comportaron como unos torbellinos de pocos momentos de bajona, a pesar de que a otras bandas si les estaba afectando el calor. Permanecieron con la intensidad de su directo. Todo el tiempo tomando carrerilla para arrastrarnos con su contundencia, y es que además tampoco podían perder demasiado tiempo, porque lo tenían muy ajustado. Su música me enganchó, aunque es cierto que a veces se notan ciertos dejes musicales tópicos que bien pueden hacerte recordar a varias bandas clásicas.

SUICIDAL ANGELS
Se nota la veteranía de los griegos, con sus más dos décadas y media a las espaldas, enfrascados dentro de ese turbulento thrash metal con identidad propia, donde en directo le ponen un toque muy personal. Sin despuntar demasiado entro otros nombres de la escena thrash contemporánea, siempre han tenido un reconocimiento por su enfoque agresivo, gracias a sus riffs de guitarra rápidos, siempre teniendo al frene el vozarrón intenso de Nick Melissourgos, único miembro activo, que permanece al frente desde su fundación. Con esa forma de cantar, las letras, que a menudo exploran temas oscuros y sociales, en escena cobran mayor relevancia.. La banda ha mantenido una presencia constante en la escena gracias a su sonido, pero también contribuyendo a mantener viva la llama de este género con su actitud. Aquí lo volvieron a dejar patente.

BUZZCOCKS
La banda británica de punk rock formada hace 50 años acaparó la atención esperada en el Warzone para continuar con su inquebrantable directo a toda carrerilla, sin concesiones, ni distracciones. Nada nuevo que descubrir. Pura euforia con esas canciones que son una especia de símbolos para ciertas generaciones. Su directo sigue manteniendo esa cargada de energía visceral, con actitud afilada y directa a pesar de la edad de sus integrantes. Como comentaba antes, lejos de montajes teatrales, destacan por su autenticidad, algo que sigue sobresaliendo en sus directos, con entrega y su particular combinación de potente punk clásico y melodías adictivas.

PENNYWISE
La punta de lanza de las bandas de hardcore californianas, representadas que no puede faltar en la estantería de quien adora esta escena desde finales de los años ´80, hacían acto de presencia por primera vez en el festival. Su directo es apasionante y genera movimiento desde el primer momento, pero en esta ocasión debido al calor, bajaron un poco el ritmo. Incluso terminaron pidiendo que les echaran agua sobre el escenario al chico del staff de la organización que manejaba la manguera encargada de mitigar el calor tan sofocante que tenía lugar. Arrancaron con “Peacefull Day” y la bronca de los empujoncitos ya estaba montada. Era lo esperado, con ese ritmo punk rock que anima al ritmo. Siguieron dando cuartel con “Straigh Ahead”, “My Own Country” o “Fuck Authority y así más o menos mantuvieron el soniquete y los coros que el público les hacía con buena estimulación. Y como ya es habitual, no faltaron la versión del tema “Do What You Want” de Bad Religion, un amago de hacer lo propio con el tema “Fight For Your Right” de Beastie Boys y el “Stand By Me” de Ben E. King, antes de marcharse, creo que con muchas ganas de hacerlo, con el tema “Bro Hymn”.

SIX FEET UNDER
Inapelable el concierto que dio Chris Barnes con su banda. A pesar de que su último trabajo “Killing For Vengance” estaba reciente, no recuerdo haber escuchado ningún tema nuevo en el show. Se basó desde el comienzo, en lanzar una especie de manos abiertas simulando bofetadas, arrancando con los temas “War Is Coming” y “Silent Violence”. Y luego fue encarrilar composiciones clásicas que no envejecen y que mantuvo llenas de vida (y muerte) el cantante con su arrastrada y gutural voz. La pedrea llegó hacia el final, haciendo los temas de Cannibal Corpse “Strippeed, Raped and Strangled” y “Hammer Smashed Face”.

POSSESSED
Era la tercera vez que tocaba en el festival la banda de Jeff Becerra. Había pasado algo de tiempo desde entonces, el lejano año 2019, así que recobraron unas cuantas canciones de antaño para mantener viva la llama, entre las que no faltaron “The Heretic” en la apertura, para más tarde hacer “Tribulation”, “Demon” o “Beyond The Gates”. Al cantante se le vio como de costumbre especialmente entregado y agradeciendo al público su constancia y seguimiento. Son un referente con su sonido, pero también lo es el, siendo ejemplo de superar barreras para quienes tienen alguna lesión que no les permita caminar, pero sí mantenerse vivo y activo dejando atrás impedimentos. Sin duda, el disco de referencia que todo el mundo vanagloria en su trayectoria es su debut “Seven Churches”, al menos ese es mi caso, en el que incidieron especialmente con las canciones como “Satan´s Curse”, “Pentagram”, “Seven Churches”, “The Exorcist” y“Death Metal” títulos con los que pusieron término al show.

THE HIVES
La formación sueca siempre estimula con sus enérgicas actuaciones, llenas de diversión y teatralidad escénica. Son sobradamente conocidos sus equipamientos idénticos en el vestuario, para que parezca que son doblemente enérgicos y potenciados sus shows. Una fiesta tras de otra cada vez que los ves en directo. Aquí no fue menos, pero como ya recordé en alguna crónica, el calor, restó algo de intensidad a esa locura escénica que tiene cada uno de sus integrantes, especialmente su cantante, que no deja de moverse por cualquier sitio posible, incluido introduciéndose entre el público. Hacia el final del concierto, alguno más de sus integrantes terminaría tocando el instrumento zarandeado como si hiciera surfing entre las manos del público. Pelle Almqvist no dejó de hipnotizar al público con sus micrófono, usando el cable continuamente como si estuviera en un rodeo, y además de sus frenéticos saltos, continuamente sacó la sonrisa a los asistentes con los divertidos juegos de palabras que utilizaba entre canciones para interactuar con el público, entre los que no faltaron en cada momento el “monsieur / madame”, que tanto le divirtió a los fans franceses.

THE ADICTS
La banda inglesa de punk demente y teatralizado, dice querer poner fin a su trayectoria de cincuenta años cuando terminen estas presentaciones que les traía a lugares emblemáticos como Hellfest. En todo este tiempo solo han actuado dos veces, incluida esta última, así que parece que no tendremos más. Cada canción es un número es escénico que sigue con diversión el público. Ellos bien tuneados físicamente, también cada uno con su nickname impostado van dando juego a un espectáculo que debe restarle especialmente a su cantante bastante energía, sobre todo en un día tan agotador como este. Fue muy divertido como terminaron llenando una jarra gigante de cerveza de vinilo echándole cada uno de sus integrantes las suyas propias y al final terminar todo el líquido sobre el público de las primeras filas. Todo el mundo coreó y se divirtió, pero haciendo uso del tema con el que arrancaron este concierto, es con el que los despido, si realmente lo sienten así, “Let´s Go”.

MAYHEM
Nos despedimos de esta edición con ese tipo de concierto tan especial, que siempre ofrece la banda noruega de black metal, lleno de vagas luces que contrastan entre tanta oscuridad. Siguen con la celebración de su 40 aniversario, y por ese motivo se pudieron ver proyectadas en un video que tenían a sus espaldas, imágenes de su trayectoria recordando escenas peculiares e imborrables momentos de aquellos que pasaron por la banda, mientras tenía lugar un auténtico ritual oscuro sobre el escenario con Attila al frente de la voz y de la parafernalia escénica, acompañado del bajista Necrobutcher, Hellhammer el músico más veterano en activo dentro de la formación, con su estruendosa pegada tras la batería, así como acompañados de los guitarristas Teloch y Ghul. El comienzo de la escenificación tuvo lugar con “Realm of Endless Misery” lo que daba pie a interpretar que estábamos ante una nueva liturgia a compartir, con canciones más recientes, las de su último trabajo “Liturgy Of Death”, y ciertamente alguna más hubo, cuando hicieron “Weep For Nothing”. El resto del concierto fue encarnado por clásicos para la purificación, como “Psywar”, “Freezing Moon”, “Chimera”, “Deathcrush”, “Carnage” y “Pure Fucking Armageddon”.
Texto y fotos: Raúl “Mister Virus” García / Oscar Torres
Fotos de HELLFEST 2026. Clisson, Francia. Día 4 (21/06/26)






