LEYENDAS DEL ROCK 2026. Tercera jornada: Viernes
La tercera jornada de Leyendas del Rock 2026 partía con uno de los carteles más atractivos de la edición y, a juzgar por las impresiones de nuestros cinco colaboradores, respondió sobradamente a las expectativas. Para algunos fue, directamente, el mejor día del festival.
Dos nombres aparecen inevitablemente por encima del resto: In Flames y Stratovarius. Los suecos eran especialmente esperados por nuestros reporteros, que cuentan a In Flames entre sus bandas favoritas, oa la menos, los sitúan entre los grandes protagonistas de la jornada. Stratovarius, por su parte, volvió a demostrar la clase y precisión de una formación fundamental dentro del power metal europeo.
La representación nacional tuvo igualmente mucho peso. Saratoga mostró la madurez de una banda completamente asentada, mientras Saurom volvió a hacer de su actuación un espectáculo tanto musical como visual. También hubo espacio para Dark Moor, Xeria, Mind Driller y para la emotiva despedida de los escenarios de Against Myself.
Heavy metal, power, hard rock, metal moderno, electrónica y nombres fundamentales del death melódico convivieron así en una jornada especialmente completa. In Flames y Stratovarius encabezaron las preferencias, pero esta vez hubo mucho donde elegir.
Para buena parte del equipo de TNT Radio, el viernes terminó siendo exactamente lo que prometía sobre el papel: un día redondo.
Tercera jornada del Leyendas del Rock coronada por In Flames y Stratovarius, junto a Saurom y Saratoga, la energía moderna de Future Palace, la electrónica metalera de los españoles Mind Driller y el metal sinfónico de Dark Moor. - Victoria Jeréz
Tercera jornada del Leyendas con una propuesta general más acorde con mis gustos personales con grupos internacionales legendarios como Stratovarius o In Flames y nacionales como Saratoga o Saurom y otros más actuales como Xeria o la británica Chez Kane, quien me encandiló con su hard rock ochentero. Una jornada espectacular. - Moni Mollà
Para mi gusto, en su conjunto, el mejor día con mucha diferencia, lleno de grupos que no acaban en "-core". La despedida de Against Myself de los escenarios, disfrutar de bandas de Heavy Metal como Wings of Steel y Saratoga, una banda legendaria como Stratovarius, el espectáculo visual y musical de Saurom y poder ver a In Flames, uno de mis grupos favoritos. Un día fantástico. - Manolo Maiden
Jornada fuerte en el Leyendas con dos pesos pesados como In Flames y Stratovarius sin desmerecer al resto de grupos. Nuevamente se vieron las propuestas de las nuevas generaciones como los Future Palace o Mind Driller que llevan el metal a otra dimensión de sonido, sin olvidar grupos con un estilo más asentado en el panorama como Xeria y el empuje de los británicos Employed to Serve. - Agustín Fernández
Una jornada que, a priori, se presentaba como excelente y que no defraudó en absoluto, con la actitud de la británica Chez Kane, la madurez de Saratoga, la inagotable energía de The Baboon Show (tremenda Cecilia Boström), la clase y precisión melódica de Stratovarius y el momento más esperado por un servidor, ver a In Flames, mi banda favorita. Un día redondo. - Fran Egea

CHEZ KANE
Tenía muchas ganas de ver a la cantante británica, mi gran descubrimiento durante este año y que llegaba con su flamante y fantástico nuevo álbum, “Reckless”, publicado el pasado 27 de marzo, debajo del brazo.
La galesa fue la encargada de abrir el Doro Pesch Stage y, a pesar de las horas y, sobre todo del calor, congregó a un buen número de asistentes, que fue a más conforme la sombra iba ganando terreno.
Arrancó el show con la intro de “Fama”, muy acorde con la propuesta musical de la británica: hard rock ochentero con melodía y mucha actitud. A partir de ahí, una sucesión de himnos como “Too Late for Love”, “Personal Rock and Roll”, “Love Tornado”, “Rocket on the Radio” o “Powerzone”.
En definitiva, un show con una energía y actitud incuestionables, una auténtica descarga de hard rock clásico que demuestra que la británica va reclamando un trono que parece hecho a su medida.
Texto y fotos: Moni Mollà

XERIA
Empezamos la tercera jornada del Leyendas 2026 con los pucelanos intentando dar aire fresco en una tarde calurosa. Como viene siendo costumbre en sus directos, Xeria saltó al escenario derrochando actitud y elegancia a pesar de no tener las condiciones a su favor. Fundada en Valladolid en 2017, la formación se ha consolidado como una de las promesas más firmes del metal alternativo y sinfónico en castellano, gracias a un sonido muy cuidado que equilibra la contundencia de los riffs modernos con melodías sumamente cuidadas y pasajes de teclado atmosféricos. Lamentablemente, los recurrentes problemas con el sonido de este escenario empañaron por momentos la mezcla y no permitieron apreciar en toda su plenitud la brillante calidad vocal de Marina Sweet ni el impecable trabajo técnico y de engranaje instrumental de Carlos, Félix y César.
Con todo, haciendo gala de esa entrega y profesionalidad que la crítica siempre les reconoce, los vallisoletanos lo dejaron absolutamente todo sobre las tablas, enganchando desde el primer minuto a base de composiciones sólidas y estribillos pegadizos. El público, muy receptivo y empático con las dificultades técnicas, conectó de inmediato gracias al diálogo constante y la cercanía de la banda. El concierto fue claramente de menos a más, logrando poner a cantar a todo el recinto en un tramo final verdaderamente vibrante donde destacaron trallazos como Contra las Estrellas y Arena entre los dedos, himnos infalibles de su repertorio.
El momento álgido y más emotivo de la tarde llegó con la colaboración especial de Lady Ani, cantante de Last Days of Eden, quien sumó su voz y su magia en Edén para redondear un show impecable en esfuerzo.
Una demostración de garra y madurez con la que los de Valladolid dejaron claro que ninguna adversidad técnica es rival para su talento y que su techo musical está todavía muy lejos de alcanzarse.
Texto y fotos: Agustín Fernández

FUTURE PALACE
La jornada comienza con grandes mujeres, no por lo famoso que sea su proyecto, sino por la aplastante presencia que dejan en una escena dominada históricamente por el sector masculino. Tras el paso de Chez Kane, llegan a escena los alemanes Future Palace. Un trío que, nada más salir a reventar el escenario con una música absolutamente potente, deja claros los pilares de su proyecto musical: la lucha activa contra la homofobia y el sexismo.
Me llama gratamente la atención su disposición escénica: con la batería a un lado, la guitarra al otro y la vocalista presidiendo el centro, logran una puesta en escena muy icónica y visualmente magnética.
Se vive un momento realmente especial cuando abordan el amor libre en “Decarabia”, expresado desde la crudeza del metalcore en perfecta comunión con la suavidad de las melodías limpias. Es el perfecto ejemplo de lo que es Future Palace: un equilibrio impecable entre agresividad y melodía, donde baterías, guitarras y sintetizadores se entrelazan. Una propuesta que está teniendo una acogida fantástica entre el público, demostrando que todo evoluciona, incluida la manera de expresarse a través del metal.
Con “Tidal Waves” nos adentramos en un terreno más melódico y pausado que va ganando intensidad poco a poco, mientras que “Dreamstate” nos devuelve de golpe a un ritmo mucho más cañero. Por su parte, “Paradise” y “Dead Inside” dejan clara la vertiente más melancólica de la banda, consolidando esa atmósfera oscura, trascendental y onírica que tan bien saben construir.
Texto y fotografía: Victoria Jerez Rozúa.

WINGS OF STEEL
Había muchas ganas de ver a Wings of Steel, una de las grandes revelaciones del Heavy Metal tradicional de los últimos años, y se notó en la gran afluencia de público que se congregó en el New Rock Stage.
La banda liderada por Leo Unnermark y Parker Halub ha conseguido llamar la atención de los seguidores más fieles del género gracias a una propuesta que recupera el sonido más clásico del Heavy Metal con una personalidad propia.
Desde el primer instante, Wings of Steel desplegó un concierto lleno de energía, donde la calidad musical fue la gran protagonista. Sus grandes melodías, sus espectaculares solos de guitarra y la extraordinaria voz de Leo Unnermark, capaz de alcanzar registros muy altos con aparente facilidad, acompañada por el brillante trabajo de Parker Halub, cuyos solos de guitarra despertaron la admiración del público, consiguieron que la pista se volcara con la banda en todas las canciones y nos trasladara a los inicios del Heavy Metal. Todos los temas fueron recibidos con entusiasmo por unos asistentes deseosos de recibir la inyección de Heavy Metal que nos proporcionaba la banda. Su alto dinamismo hizo que viviéramos el concierto con muchísima intensidad.
Leo interactuó con el público entre las canciones y durante ellas. Parker nos dejó imágenes para el recuerdo mientras ejecutaba sus extraordinarios solos, y el resto de la banda fue el complemento perfecto para que viviéramos un concierto de auténtico Heavy Metal que se pasó volando.
La banda fue coreada varias veces por los asistentes, y es que la actuación fue para enmarcar, confirmando el enorme potencial de una formación llamada a ocupar un lugar destacado dentro de la nueva generación del Heavy Metal.
Era una de las actuaciones más esperadas por los amantes del Heavy Metal más clásico y Wings of Steel no defraudó. Su brillante ejecución, su enorme calidad instrumental y la pasión que transmitieron sobre el escenario hicieron de su paso por Leyendas del Rock una de las actuaciones más destacadas del New Rock Stage. No tardaremos mucho en ver a este grupazo en los escenarios principales del festival.
Texto y fotos: Manolo Maiden

THE BABOON SHOW
El toque punk del festival. La banda sueca es garantía de diversión y no defraudaron,. ofreciendo una descarga sonora con una energía brutal, encabezada por una Cecilia Boström que es, absolutamente, un auténtico torbellino sobre las tablas. Su presencia escénica es imparable: saltos, gritos, miradas desafiantes y una voz rasgada con la contundencia de quien lleva más de dos décadas dominando los escenarios del punk rock internacional.
Desde el inicio con “Be a Baboon” (un himno que funciona como declaración de intenciones) hasta el final con “Me, Myself and I”, se pudo ver a una banda en un estrado de forma, sencillamente, sublime.
También sonaron temas como “God Bless you All”, con su mezcla de melodía y agresividad, “You Got a Problem Without Knowing It” (con guiño a Black Sabbath incluido), “Playing with Fire” o la combativa “Radio Rebelde”.
The Baboon Show no solo cumplieron, sino que realizaron un concierto impresionante, espectacular, con actitud punk a raudales y con un público que respondió desde el primer momento y que acabó absolutamente feliz y satisfecho.
Texto y fotos: Fran Egea

AGAINST MYSELF
El 11 de marzo, Against Myself hacía público un comunicado en el que anunciaba que, después de 17 años de trayectoria, habían decidido poner punto y final a su historia y que su concierto en Leyendas del Rock sería la última vez que podríamos disfrutar de ellos juntos sobre un escenario.
El New Rock Stage iba a tener el honor de acoger uno de los conciertos más especiales de todo Leyendas del Rock 2026 y, como era de esperar, se llenó para poder disfrutar y decir adiós a la banda de la manera que se merece, acompañándola y viviendo sus canciones con intensidad y emoción.
Su último concierto se retrasó diez minutos sobre el horario previsto, lo que supuso tener que recortar el setlist. El horario de finalización en ese escenario es sagrado y eso nos privó de poder disfrutar de algún tema más en una noche en la que cada canción tenía un significado especial.
La extraordinaria voz de Elizabeth Amoedo volvió a brillar con luz propia, dejando muestras de su amplio repertorio de registros, desde los melódicos hasta los guturales y operísticos, y llenando el escenario con su presencia. Estuvo perfectamente acompañada por toda la banda, que lo dio absolutamente todo sobre las tablas, consciente de que cada nota y cada segundo serían los últimos de Against Myself.
Los temas fueron coreados por un público entregado de principio a fin, sabedor de que aquella sería la última vez que podría escucharlos en directo. Entre otros pudimos disfrutar de “The Gathering” y “Sweet Chantso of Death”, un tema donde podemos disfrutar del amplio abanico vocal de Elizabeth.
Fueron varias las ocasiones en las que se gritó el nombre de la banda para mostrarles su cariño y admiración. No podemos olvidar que Against Myself ha sido uno de los referentes del Symphonic Metal nacional.
Fue, además, de las pocas bandas que actuaron en ese escenario que utilizaron efectos especiales, en concreto cañones de humo, aportando un toque visual que acompañó algunos de los momentos más intensos de la actuación.
Después de un último "gracias" de la banda al público, este la despidió con una larga ovación. Fue entonces cuando pudimos ver a una Eli más emocionada, que consiguió, al igual que el resto del grupo, contener la emoción hasta el final, dando una última muestra de su enorme profesionalidad.
No es fácil decir adiós después de tantos años, pero Against Myself lo hizo de la mejor manera posible, ofreciendo un concierto intenso, con grandes temas y, sobre todo, cargado de sentimiento, una emoción que se trasladó por completo al público. El concierto del pasado viernes puso el broche de oro a una trayectoria que deja una huella imborrable y que será recordada como uno de los momentos más emotivos de esta edición de Leyendas del Rock.
Texto y fotos: Manolo Maiden

SARATOGA
Los madrileños llegaban con “En estado puro”, su reciente y flamante nuevo trabajo bajo el brazo. La banda demostró porque es una de las mejores bandas del heavy metal español gracias a un concierto sólido, espectacular y cargado de la energía característica que los ha definido durante décadas.
El arranque del mismo fue directo con “Resurrección” y “A morir”, dos temas míticos y que nos mostró que la banda, con Tete Novoa al frente, estaban pletóricos y con ganas de arrasar con todo. La voz del frontman sonaba imponente desplegando ese registro potente y melódico que le ha convertido en una de las figuras más respetadas del género en nuestro país.
No faltaron otros temas míticos en la carrera de los madrileños como “No sufriré jamás por ti”, “Si amaneciera”, “Vientos de guerra”, “Maldito corazón” o el cierre con la mítica “Perro traidor” con un público absolutamente entregado, coreando cada frase a pleno pulmón.
Un gran concierto en el que la banda supo mezclar a la perfección temas clásicos con otros más actuales y que nos permitió ver a una banda en un estado de forma y una madurez artística envidiable.
Texto y fotos: Moni Mollà

EMPLOYED TO SERVE
Antes de que se iniciara el concierto, la gente se empezó a reunir expectante en el recinto, y la espera mereció la pena ya que Employed to Serve destilaron una fuerza tremenda desde el primer compás. Para quienes conocen la trayectoria de los británicos, este despliegue de energía no es ninguna sorpresa; nacidos en la escena de Woking en 2011, la banda ha sabido evolucionar desde sus caóticos inicios marcados por el mathcore y el hardcore punk más crudo hasta convertirse en uno de los estandartes más sólidos del metalcore moderno y el groove metal de corte técnico.
Esa madurez sónica quedó patente sobre las tablas del Leyendas 2026. La voz gutural, llena de rabia de Justine Jones es potencia pura, adueñándose por completo del micrófono. Junto a ella, la batería de Casey McHale marcó el pulso de la pista mediante salvajes cambios de ritmo: transiciones que en ciertos momentos rozaban la velocidad vertiginosa de la música electrónica y que, en otros, te arrastraban hacia un groove pesadísimo durante unos breakdowns absolutamente destructivos. Por su parte, Sammy Urwin se marcó unos riffs de guitarra descomunales, alternando a la perfección la agresividad del thrash con la densidad del death metal, además de aportar esas precisas pinceladas de voz limpia que rompen de forma magistral los gritos desgarradores de la vocalista.
No debemos olvidar tampoco la impecable ejecución bajista de Nathan Pryor, muy bien acoplado con el bombo y exhibiendo una distorsión saturada cuyos ritmos complementaron a la perfección las seis cuerdas. Con semejante muro de sonido, los presentes no pudieron sino quedar completamente enganchados a la propuesta de la banda: un viaje sin respiro que mantuvo en constante movimiento de cabeza a la gran mayoría de la carpa y desató el moshpit entre los más atrevidos. De esta forma vibraron trallazos de su repertorio como Sun Up to Sun Down, We Don't Need You o la demoledora Mark of the Grave. Un auténtico espectáculo que esperamos pueda disfrutarse en futuras ediciones sobre un escenario de mayores dimensiones.
Los de Woking demostraron con creces que el futuro del metal británico ya está aquí y que el formato de los escenarios medianos se les ha quedado definitivamente pequeño.
Texto y fotos: Agustín Fernández

STRATOVARIUS
La legendaria banda finladesa de power metal melódico, con más de 3 décadas de carrera a sus espaldas, llegaban a Villena con un setlist diseñado para los fans de la vieja escual, compuesto por temas de sus álbumes “Episode" (1996), “Visions” (1997), “Destiny” (1998) e “Infinite” (2000), sin duda, la época dorada que consolidó al grupo como uno de los pilares fundamentales del género en Europa.
Arrancaron el concierto con "Destiny", seguida de "Phoenix" y "The Kiss of Judas", tres temas que dejaron claro desde el primer minuto que la noche iba a ser un viaje directo a los años noventa. A lo largo del show también sonaron temas como "SOS", "Black Diamond", tema en el colaboró la escuela de danza Al-Qamar cuyo resultado fue una mezcla de danza, fuego y música, sencillamente maravilloso, "Eagleheart" o la nostálgica "Forever", antes de cerrar con la inmortal "Hunting High and Low".
Fue un concierto espectacular que, además de hacer que retrocediéramos en el tiempo hasta aquella era en la que el power metal finlandés conquistaba el mundo, sirvió para que pudiéramos observar que Timo Kotipelto continúa manteniendo una voz absolutamente maravillosa. Conciertazo.
Texto y fotos: Fran Egea

DAERIA
Desde su nancimiento en 2018, Daeria ha seguidomun trayectoria ascendente que la ha situado como una de las formaciones con mayor poryección del metal nacional.
Con estos precedentes, tenía muchas ganas de ver su descarga en el New Rock Stage y no defraudaron en absoluto, ofreciendo un concierto en el que la energía del metal moderno convivió a la perfección con esa esencia melódica tan característica de la banda.
El setlist incluyó temas como “Miedo”, “Maléfica”, “Reina de corazones”, “ Fénix” o los más recientes singles “Animal”, “Furia” y “Despierta”, que, además, están extraídos de su próximo álbum, que está en proceso.
El final fue realmente emocionante, ya que la banda rindió homenaje a Dani White, un joven de la escena barcelonesa recientemente fallecido a causa de un cáncer.
En definitiva, Daeria ofreció una actuación que equilibró fuerza, melodía y emoción.
Texto y fotos: Moni Mollà

IN FLAMES
Un concierto que llevo desde hace un año marcado en rojo en el calendario. Después de nuestro accidentado debut del año pasado (tanto en el festival como en la colaboración), tocaba resarcirse y que mejor que viendo y cubriendo a mi banda favorita, In Flames, quienes se marcaron un show descomunal en el fusionaron sus tremas más clásicos con otros más contemporáneos.
Los de Gotemburgo, cabezas de cartel en esta jornada de viernes, arrancaron las hostilidades con la contundente "Colony", un tema que ya por sí solo encendió al público y dejó claro que esa noche no habría tregua. A lo largo de los noventa minutos de show, desgranaron un setlist fue un auténtico viaje por la discografía de la banda. Sonaron temas como "Deliver Us", "In the Dark", "Voices", "The Quiet Place", "Meet Your Maker" y "Only for the Weak", cada uno recibido con una euforiay energía palpables.
Y para cerrar, llegaron los icónicos "The Mirror's Truth" o "Take This Life", que pusieron el broche de oro a una noche irrepetible.
Un concierto en mayúsculas que demostró el porque de la importancia de In Flames en la historia del metal y en la creación de melodic death metal. Sencillamente espectaculares. Un noche que quedará grabada en mi memoria para siempre.
Texto y fotos: Fran Egea

MIND DRILLER
Mind Driller traen esta noche una propuesta de las que están protagonizando esta edición del Leyendas. Muy originales en su formación con tres cantantes, guitarra, bajo y batería, más la electrónica e industrial que viene programada. Cada una de las voces aporta, como es lógico, una de las dimensiones que conforman Mind Driller. Añadir que presentan nueva cantante, Gaia.
Arrancan potentes con "Game Over", "Armour" y "Psycho". Tienen una puesta en escena muy pensada y trabajada para cada canción, y es que según avanza el setlist con temas como "Insanity" y "Happy Haunting", van cambiando las máscaras y otros elementos que le dan contexto a su música. Eso sí, muy provocativos en todos los sentidos que una sociedad cerrada de mente podría cuestionar.
A ritmo de "M4n1kí", "End of the World" y "The Last Drop", un fan del público llega al escenario, pero Mind Driller aprovecha la ocasión para poner sobre las tablas aquello que quieren transmitir con su música... Sexo, sumisión, obediencia, tiranía... Y no solo vienen a dejar bien claros esos mensajes, sino que también, por qué no, a dar un buen espectáculo e invitar al público a bailar con ellos al ritmo de "Calling at the Stars" y "A.I."; una verdadera bacanal de industrial que el público disfruta, porque a eso se viene a un festival.
Con "Rotten" y "The Fallout", a mitad de concierto ya tenemos un moshpit brutal. Para terminar, rematan con "Ich Bin Anders!", un tema que se convierte en una fiesta total que, lamentablemente, se ha hecho muy corta.
Texto y fotografía: Victoria Jerez Rozúa.

SAUROM
Saurom llegaba a Villena para celebrar por todo lo alto su XXX aniversario, una efeméride que coincidía además con el XX aniversario del festival. Para una ocasión tan especial, la banda gaditana preparó un espectáculo exclusivo repleto de sorpresas y con la participación de varios artistas invitados: Gazel, Jorge Berceo (Zenobia), Isra Ramos (Amadeüs), Elizabeth Amoedo y José Mancheño (Lándevir). Tampoco faltaron el coro El Batallón y Batalloncito de Mordor y numerosos extras multidisciplinares, convirtiendo la actuación en uno de los grandes acontecimientos de esta edición.
Decir Saurom y Leyendas del Rock es sinónimo de ESPECTÁCULO en mayúsculas. De todos los conciertos que he visto en esta edición, es sin duda el que mayor impacto visual ha tenido, propio de un cabeza de cartel. El Doro Pesch Stage fue testigo de casi todos los efectos SFX que un grupo puede tener sobre un escenario: fuegos en todas direcciones, columnas de humo, chispas secas arriba y abajo, confeti como para llenar una piscina, balones gigantes... No escatimaron en efectos.
El concierto empezó y terminó con la intro y la outro de su último disco, 'El Principito'. La intro ya nos dio una pista de la magnitud del espectáculo que nos esperaba esa noche. Con los batallones en la parte posterior, salieron los primeros acróbatas, cada uno simulando personajes de 'El Principito'. El primero en salir, subido encima de una pelota enorme y recorriendo el escenario, era el propio Principito, y así fueron apareciendo todos los personajes del libro. Nos tenían a todos sin pestañear para no perdernos ningún detalle. Algo completamente imposible porque, por donde miraras, había algo que merecía la pena contemplar.
A la espectacular producción, la cuidada escenografía, la inagotable energía de toda la banda y una calidad musical excelsa se unió un despliegue que envolvió al público en ese universo de fantasía, literatura y folklore que ha convertido a Saurom en una de las bandas más queridas del panorama nacional.
El repertorio dio prioridad a su último disco, junto con sus himnos archiconocidos, que fueron coreados por las miles de gargantas que llenaban el recinto.
Los invitados fueron subiendo al escenario a lo largo del concierto para interpretar diferentes temas junto a la banda. Los primeros en salir fueron Elizabeth, Isra y Jorge en "Nostradamus". Isra también participó en "La leyenda de Gambrinus", y repitió junto a José en "No seré yo". Para "El pájaro fantasma" no podía faltar la inigualable colaboración de Elizabeth. Isra y Gazel salieron en "El Lazarillo de Tormes", y pudimos disfrutar de todos los invitados en "El mordisco de la serpiente", con Eli luciendo un deslumbrante vestido rojo. Se repitió esa fórmula en "La taberna", canción que puso fin al concierto y donde también salieron al escenario todos los extras que habían participado en la actuación, convirtiendo ese momento en una fiesta juglar por todo lo alto.
Se cantó el "Cumpleaños feliz" en honor y agradecimiento a Leyendas del Rock, y lo que nunca falta en un concierto de Saurom es un gran “Círculo Juglar” donde todos los juglares podemos cantar y bailar mientras giramos dentro de él al ritmo de la canción.
Saurom volvió a demostrar por qué cada visita a Leyendas del Rock es una auténtica celebración. Su mezcla de Folk Metal, Power Metal y Rock, unida a la magia que transmiten sobre el escenario, convirtió este concierto de su XXX aniversario en una auténtica fiesta que quedará grabada en la memoria de los asistentes como uno de los mejores conciertos del festival.
Texto y fotos: Manolo Maiden

DARK MOOR
Termina este viernes de Leyendas con los españoles Dark Moor, quienes saltaron a escena con una formación totalmente exclusiva para la ocasión. La banda presentó un despliegue que se sale del canon habitual del metal para adentrarse en lo sinfónico: una alineación ampliada con tres voces: la soprano Mariana Otero, José Garrido (Arwen) y Chema Sales (Lost Wingman), apoyadas por los teclados de Javi Díez, el violín de Óscar Calvo y la batería de Nacho Arriaga. Un elenco coral de lujo perfecto para cerrar el show más épico del día.
Arrancaron fuerte con “The Chariot”, descargando esa energía orquestal tan suya, para luego dar paso a “Mío Cid”. Al inicio de este tema sufrieron algunos problemas técnicos de sonido, algo que tristemente no coge de nuevas viendo cómo ha funcionado el New Rock Stage. Aun así, la figura de este personaje icónico de la historia de España dejó un trallazo tremendo, muy barroco y marcadamente sinfónico, que no tardó en levantar a las primeras filas.
A partir de ahí el espectáculo fue a más. Sonaron piezas indispensables del power neoclásico como “Before the Duel” y “First Lance of Spain”, donde las guitarras pesadas convivieron con el violín. Sin embargo, los momentos cumbre llegaron de la mano de “Maid of Orleans”, donde la voz soprano de Mariana Otero y el violín tomaron un protagonismo absoluto en un claro guiño a sus primeros trabajos.
Para encarar la recta final, el público estalló como era de esperar con la “Canción del Pirata”, el momento más multitudinario del show cantado a pleno pulmón por todo el recinto. Un broche de oro orquestal para cerrar el viernes por todo lo alto.
Texto y fotografía: Victoria Jerez Rozúa.
Fotos de LEYENDAS DEL ROCK 2026. Tercera jornada: Viernes






