PRIMAL FEAR + ANKHARA (Auditorio Roig Arena - Valencia, 11/10/26)
La gira europea Domination Tour de Primal Fear hizo parada en España durante el mes de octubre, con un recorrido que llevó a la formación alemana por Burgos, Madrid, Pamplona, Valencia y Barcelona.
La banda elegida para acompañar a Primal Fear durante toda la gira española fue Ankhara, reuniendo así en un mismo cartel a dos nombres destacados del Heavy y Power Metal, tanto de la escena europea como de la nacional. Su presencia en esta gira tenía, además, un atractivo añadido por la conexión entre ambas formaciones, ya que Ralf Scheepers colaboró con los madrileños en la canción "Tu Verdad".
El 11 de octubre, la gira hizo parada en Valencia, hasta donde me trasladé para tener la oportunidad de ver por fin a los alemanes en directo. El concierto se celebró en el Auditorio Roig Arena, una amplia sala diáfana con capacidad para unas dos mil personas, cuyas características permitían disfrutar de las bandas con muy buena visibilidad, con un buen sonido y un buen despliegue de efectos lumínicos.
A las 19:00 se abrieron las puertas del recinto y comenzó la espera para que Ankhara subiera al escenario y diera el pistoletazo de salida a una noche que tendría a Primal Fear como protagonista principal.

ANKHARA
A las 19:30 con puntualidad inglesa, empezó la actuación de Ankhara, una de las formaciones más representativas del Heavy Metal nacional, que se encuentra celebrando su 30º aniversario.
Ankhara saltó al escenario con la intención de aprovechar al máximo el poco tiempo disponible, y vaya si lo hizo. Tras una breve intro, arrancó su actuación con "Un Paso Más", dando comienzo a un repertorio repleto de algunos de sus temas más conocidos que consiguió una respuesta inmediata por parte de los asistentes.
Así fueron cayendo canciones como “Sueña” y "3:40", que arrancó con un grito impresionante de Pacho Brea. La banda continuó desarrollando una actuación en la que las melodías y los estribillos invitaban al público a convertirse en parte del espectáculo, acompañando los temas con palmas, coreando las letras y levantando los puños.
En ello tuvo mucho que ver Pacho Brea, un frontman que cada vez que lo veo me impresiona más. Maneja perfectamente los tiempos, se mueve por todo el escenario e interactúa constantemente con la gente mediante gestos de complicidad. Y, por encima de todo, tiene una voz privilegiada para el Heavy Metal, como demostró con varios agudos impresionantes que volvieron a dejar patente sus cualidades vocales.
"Jamás" fue uno de los temas en los que más participó el público, desde las palmas iniciales siguiendo el ritmo de la canción hasta los ¡ooooh! que todos coreábamos durante el tema y que, después, continuaron a capela, siguiendo las indicaciones de Pacho Brea. Una muestra de la conexión que se había creado entre la banda y los asistentes en una actuación en la que la participación de la gente fue una constante.
Ankhara avanzaba sin detenerse demasiado en los discursos, consciente de que debía aprovechar cada minuto sobre el escenario para ofrecer una muestra representativa de sus treinta años de historia, solo daban las gracias al público por estar ahí apoyando la música en directo. Después de "No Mires Atrás", también nos recordaron que a finales de noviembre regresarían a Valencia con su gira 30º aniversario, esta vez para ofrecer su repertorio completo en un concierto de dos horas de auténtico Heavy Metal.
Con "Hasta El Fin" y "Acordes Mágicos", uno de los temas más emblemáticos de Ankhara, la banda encaró la recta final de su actuación. Durante este último tema, Pacho Brea aprovechó para grabar al público con su móvil e inmortalizar ese gran momento. El concierto pasó volando gracias a una acertada selección de canciones y a la buena ejecución de la banda, que mantuvo una gran actitud y energía de principio a fin, dejando las gargantas preparadas antes de la llegada de los cabezas de cartel.
Desde finales de los noventa, Ankhara ha sabido combinar la potencia del Heavy Metal tradicional con la velocidad del Power Metal, las melodías pegadizas y unos estribillos concebidos para ser coreados en directo. Y eso fue precisamente lo que nos ofreció en Valencia, un derroche de energía capitaneado por un Pacho Brea que, como siempre que lo veo, volvió a dar una auténtica masterclass de cómo debe desenvolverse un frontman sobre el escenario.
Eso sí, eché en falta que no interpretaran "Tu Verdad". Habría sido espectacular disfrutar de ese tema en directo con la colaboración de Ralf Scheepers, teniendo en cuenta que ambas bandas están compartiendo gira. Una oportunidad perdida para vivir un momento que difícilmente podrá repetirse. Esto no empañó una gran actuación, algo habitual en Ankhara, con quienes siempre que he tenido ocasión de coincidir en directo me lo he pasado muy bien.
Ankhara son:
Pacho Brea - voz
Cecilio Sánchez-Robles - guitarra
Alberto Marín – guitarra
Miguel Martín - bajo
Oskar Bravo - batería
Setlist:
- Un Paso Más
- Sueña
- 3:40
- Sigo En Pie
- Jamás
- No Mires Atrás
- Hasta El Fin
- Acordes Mágicos

PRIMAL FEAR
Después de la actuación de Ankhara, llegaba el momento de que Primal Fear se subiera al escenario. La banda, fundada por el vocalista Ralf Scheepers y el bajista Mat Sinner, regresaba a España con el Domination Tour, donde su último trabajo, 'Domination', publicado en septiembre de 2025, iba a ser el eje central del setlist.
Esta gira estaba marcada por una ausencia importante, ya que Mat Sinner no pudo acompañar al grupo debido a una grave infección. Su puesto al bajo durante todo el tour lo ocupaba Dirk Schlächter, integrante de Gamma Ray.
La escenografía estaba presidida por la imponente águila de la portada de 'Domination', proyectada en la gran pantalla situada al fondo del escenario. A ambos lados, dos lonas mostraban a la bestia que protagoniza los diseños gráficos interiores del disco. El escenario contaba también con unas tarimas a ambos lados de la batería, creando una doble altura que iba a dar mucho juego durante la actuación. Debajo de la batería el nombre de la banda. A ello se sumaban dos plataformas de pose situadas en el borde del escenario con focos de colores en su parte inferior, que generaban efectos lumínicos espectaculares. Para completar el despliegue, Primal Fear recurrió también a cañones de humo verticales, aportando todavía más fuerza e intensidad visual al espectáculo.
La épica y majestuosa intro de "We Walk Without Fear" sirvió para que fueran saliendo los componentes de la banda. Como suele ser habitual, el primero en aparecer fue André Hilgers, que, después de saludarnos, tomó su lugar en la batería. Los riffs afilados rompieron la introducción y, poco a poco, fueron incorporándose el resto de los músicos, dando paso a un tramo instrumental cargado de potencia que iban a construir los cimientos de la poderosa descarga de Metal que se nos avecinaba.
Y sale Ralf Scheepers, con su imponente presencia, para dar paso a "Destroyer", y comienza a cantar como lo hacen los dioses del Metal, porque su voz nació para deleitar a los seguidores de este del género. También pudimos disfrutar del primer duelo de guitarras entre Magnus Karlsson y Thalìa Bellazecca, una combinación que se convertiría en otra de las constantes de la actuación.
Un mini solo de batería abre "I Am The Primal Fear", un temazo que es todo un himno y que nos hace cantar desde el primer momento. El estribillo lo coreamos con fuerza, sintiéndonos parte de Primal Fear. Por cierto, este estribillo no es solo pegadizo, es mucho más que eso. Cada vez que lo escucho, me tiro todo el día cantándolo, ¡y en directo es una auténtica pasada!
Turno ahora de dejarnos los cuellos destrozados con la vertiginosa "Final Embrace" y con "Nuclear Fire", donde la voz de Ralf Scheepers se agudiza hasta el punto de que parece que estamos escuchando al mismísimo Rob Halford. Por este motivo, Primal Fear siempre me ha recordado a Judas Priest, y este tema podría ser suyo perfectamente. Las guitarras se lucen en los solos, poniendo la guinda a un temazo potente que levanta los puños de todo el auditorio.
Llegan ahora dos temas del disco 'Seven Seals' (2005), empezando por "Rollercoaster", que al terminar levanta los primeros de los muchos ¡Oeeee, oeeee! que íbamos a escuchar esa noche. Después llega "Seven Seals", un medio tiempo con tintes de balada y cargado de solemnidad que nos sirve como una pequeña tregua antes de seguir con la descarga.
Ralf Scheepers nos dedica una de sus muchas charlas y comienza a lanzar unos gritos imposibles para que los repitamos. Lógicamente, aquello era una misión imposible, pero a nuestra manera conseguimos sacarlo adelante. Y el ejercicio nos sirve de entrenamiento para los coros de otro temazo, "King Of Madness", cuyo estribillo vuelve a sonar con fuerza y Ralf juega con nosotros, nos anima a corearlo una y otra vez y, cuando termina el tema, el ¡Oeeee, oeeee! vuelve a resonar por todo el auditorio.
El ambiente sigue por todo lo alto con "The Hunter", perteneciente a 'Domination', un tema alegre y pegadizo en el que las guitarras vuelven a lucirse con grandes solos.
Con "The End Is Near" cambia el ambiente. Sus riffs muy pesados y un groove muy marcado crean una sensación de inquietud, como si nos estuvieran preparando para ese trágico final que se avecina. Las guitarras vuelven a cobrar protagonismo durante los solos, con ambos guitarristas colocados uno frente al otro en medio del escenario, lanzándose punteos sin parar en un duelo impresionante, antes de desembocar en otro final que se lleva una gran ovación por parte del público.
Llega entonces "Fighting The Darkness", que comienza con el piano para dar paso, ahora sí, a una balada que llena el auditorio de calma y emoción. Los móviles iluminan el recinto mientras la canción avanza y nos conduce hacia una parte final instrumental impresionante.
Con "Far Away" el ritmo vuelve a acelerarse, aunque sin perder de vista la melodía, especialmente en un estribillo que se queda grabado. Los solos de guitarra, con cierto aire neoclásico, aportan otro de los momentos destacados del tema, cuyo inicio también coreamos desde el primer momento. Al terminar, Ralf Scheepers vuelve a incitarnos a entonar el inevitable ¡Oeeee, oeeee!, que se extiende por todo el auditorio.
Ralf saca una botella de champán para beber y llega el momento de presentar a los componentes de la banda. Después de cada presentación, el ¡Oeeee, oeeee! vuelve a sonar con fuerza, aunque, como no podía ser de otra manera, la mayor ovación se la lleva el propio cantante.
Los dos guitarristas se colocan en las tarimas superiores, a ambos lados de la batería, ofreciendo una imagen espectacular, mientras empiezan a afilar sus guitarras para dar inicio a "Chainbreaker". Otro temazo de puro Heavy Metal que nos devuelve al sonido más contundente de Primal Fear.
Ralf vuelve a dirigirse a nosotros y nos pregunta varias veces si nos gusta el Heavy Metal. La respuesta es evidente, pero insiste, calentando todavía más el ambiente y preparando el terreno para uno de los grandes himnos de la noche, "Metal Is Forever". El tema arranca con unos agudos bestiales de Ralf que, cómo no, vuelven a traerme a Rob Halford a la cabeza. La canción es una auténtica declaración de amor a nuestra música y todos la cantamos y vivimos como se merece el tema, sobre todo en su parte instrumental, donde los coros hacen temblar el auditorio.
La actuación termina y se despiden entre una gran ovación. Reclamamos con fuerza la vuelta de los alemanes al escenario al grito de ¡Oeeee, oeeee!. Sin embargo, la espera se alarga y la gente insiste cada vez más en pedir el regreso de Primal Fear, hasta que finalmente comienza a sonar una intro de sonidos angustiosos y apocalípticos.
Aparece André Hilgers y la batería redobla para arrancar "Angel In Black", otro temazo cargado de velocidad que vuelve a poner el auditorio patas arriba. Al terminar, vuelve a escucharse el inevitable ¡Oeeee, oeeee!, una vez más iniciado por el propio Ralf Scheepers, que se ha convertido en el alma de esta fiesta del Metal que estábamos viviendo.
De nuevo, los guitarristas se sitúan en las tarimas junto a la batería para dar comienzo a "Running In The Dust", el último tema de la noche, con un sonido más pesado y marcado. Ralf Scheepers lo cierra con un grito espectacular que pone el broche final a la descarga de los alemanes. Esta vez somos nosotros quienes arrancamos espontáneamente los ¡Oe, oe, oe! como muestra de agradecimiento por el tremendo espectáculo que Primal Fear nos acaba de ofrecer en Valencia.
Los componentes de Primal Fear se juntan al frente del escenario para saludarnos y darnos las gracias. Reparten púas y baquetas y abandonamos el recinto con una sonrisa en la boca, comentando el tremendo bolazo que habíamos visto y, cómo no, con el estribillo de "I Am The Primal Fear" sonando en mi cabeza, dispuesto a acompañarme durante el resto de la noche en el largo viaje de regreso a casa.
Primal Fear son:
Ralf Scheepers - Voz
Magnus Karlsson - Guitarra
Thalìa Bellazecca - Guitarra
André Hilgers – Batería
Dirk Schlächter - Bajo
Setlist:
- We Walk Without Fear
- Destroyer
- I Am the Primal Fear
- Final Embrace
- Nuclear Fire
- Rollercoaster
- Seven Seals
- King of Madness
- The Hunter
- The End Is Near
- Fighting the Darkness
- Far Away
- Chainbreaker
- Metal Is Forever
Bises:
- Angel in Black
- Running in the Dust
Hasta ahora no había tenido ocasión de ver a los alemanes en directo. Mi intención inicial era hacerlo en Fuengirola, pero al comprobar que su actuación sería de apenas una hora, decidí viajar a Valencia para disfrutar de Primal Fear como cabeza de cartel y poder presenciar su repertorio completo. Y fue una decisión acertada. Si la hora y media de Valencia se pasó como un suspiro, lo de Fuengirola habría sido casi como no ver nada.
El espectáculo que ofrecieron fue de un nivel impresionante. El sonido, las luces, la puesta en escena, la ejecución de los temas y la interacción entre banda y público se unieron para dejarnos una actuación de esas que se quedan grabadas en la memoria. Solo hubo un pero, la escasa asistencia de público, ya que apenas se alcanzó la media entrada. La fecha no era la más adecuada, en pleno macro puente en Valencia, y eso se notó. Aun así, quienes tuvimos la suerte de asistir nos fuimos con un subidón de adrenalina después de disfrutar de la descarga brutal de dos bandas que forman parte de la historia del Metal internacional y nacional.
Quiero agradecer a Ana Labello, de Getrock, por concederme la acreditación, y al personal del Roig Arena por su exquisito trato, en especial a Begoña y Cristina, que siempre estuvieron atentas a todo lo que pudiéramos necesitar los medios acreditados.






