RIPOLLET ROCK 2025 – Ripollet – 29/08/2025
Nueva edición ( y ya van 32) de uno de los mejores festivales gratuitos de metal que existen en España. Asentado en el Parc dels Pinetons de Ripollet, en el marco de la fiesta mayor de la localidad, para muchos, el Ripollet Rock Festival representa la última gran fiesta del verano y el final de las vacaciones. Por eso, cada año, miles de fans (8000 este año según la organización) se acercan hasta Ripollet para disfrutar de 5 bandas de altísima calidad. Para esta edición, los organizadores contaron con una banda local, dos bandas nacionales y dos internacionales: Trayax (Terrassa), Noctem (Valencia), Moonlight Haze (Italia), Sonata Arctica (Finlandia) y Xtasy (Navarra).

TRAYAX
Como ya va siendo habitual, la primera banda que abre el festival es una banda de la zona (Vallés y alrededores); unos años elegida con menos fortuna y otros, como en esta edición, con gran acierto. Así, la banda de Terrassa Trayax fueron los encargados de plantarse delante del público a las 21.00 y durante 45 minutos aprovechar el escenario del Parc dels Pinetons para promocionarse. Lo hicieron yendo de la oscuridad a la luz (como muestra las fotos que acompañan esta crónica: oscuras no, lo siguiente). Y lo de la luz lo digo por la gran respuesta del público que los vino a ver: amigos, compañeros, vecinos y familiares junto a los nuevos seguidores que acababan de conseguir. Entre todos auparon al grupo a un gran éxito que seguro recordarán toda su vida. Una gran experiencia.
En el plano musical, la banda, poco acostumbrada a deambular por un escenario tan grande, no paró de moverse a la búsqueda de su propios espacios. Gozaron de un buen sonido, que este año ha mejorado respecto a ediciones anteriores. Se presentaron con su cantante original, Andrés Hidalgo, con el que solo llegaron a grabar una primera demo y con el estreno de su último sencillo “Cave of Madness”. Así pues, estuvieron dando buena cuenta de sus dos obras hasta la fecha “On the Edge of Madness” (2023) y “King of the Night” (2029), rindiendo también un pequeño homenaje al desaparecido Ozzy Osbourne.
La descarga fue una de las más enérgicas de la noche, puro heavy metal clásico entendido por gente muy joven que le pone muchas ganas. Y, al final, el calor de público les hizo difícil marchar del escenario.

NOCTEM
Estoy poco acostumbrado a ver grupos de Black Metal (con algo de Death Metal en este caso) en grandes escenarios y ante tanto público, por lo que la actuación de Noctem me resultó una grata sorpresa. La banda, asentada en Valencia pero con componentes de diferentes nacionalidades, se despedía de su gira de presentación de su disco CREDO CERTE NE CRAS en Ripollet. Con una puesta en escena muy impactante: maquillaje, flashes de luz enloquecidos, telones laterales con la portada del disco, cruces invertidas en los pies de micro y antorchas alrededor de la batería, sonaron de maravilla.
Noctem ofreció una brutal descarga de Black Metal clásico, con tintes de Death metal. Su ritual atrajo la atención de todo el público por la calidad de la ejecución, independientemente de si conocían a la banda o les gustaba el estilo. Cayeron temazos de la banda, desde “The Pale Moon Rite” hasta “A Cruce Salus” de 2017. Por el camino la brutalidad fue dejando pinceladas en forma de auténticos clásicos como “The Submission Discipline” (2016) o “Sulphur”, una de sus canciones más escuchadas en las plataformas digitales.
Sin duda, la gran sorpresa sonora y visual de la noche fueron ellos y la gente lo supo agradecer con una gran ovación inicial y los músicos dando la cara, ahora sí, con todas las luces del escenario encendidas para poder verlos mejor.

MOONLIGHT HAZE
Segunda visita a Catalunya en poco tiempo de los italianos Moonlight Haze (elegidos a última hora para sustituir a los finlandeses Shiraz Lane que no pudieron acudir). Y lo cierto es que el relevo no pudo estar mejor escogido. Liderados por Chiara Tricarico —conocida por sus trabajos en Avantasia y Masters of Ceremony— y con una formación de lujo, incorporando músicos de Elvenking, Temperance, Hammered y Serenity, llegaron dispuestos a triunfar y a convertirse en la banda que mejor espectáculo podía ofrecer en el festival. Con unas ganas inmensas de gustar y de hacerlo pasar bien a la audiencia fueron desarrollando su show de Power Metal Sinfónico que siempre es efectivo en estas ocasiones.
Fue de agradecer que por fin se viera la luz en el escenario y pudiésemos verles las caras a los músicos, quienes mostraron una gran actitud en el escenario, pasándoselo bien, sonriendo sin parar y demostrando a los que quisieron verlo que merecerían mejor lugar en la escena europea del que tienen actualmente, aunque su progresión parece asegurarlo en el futuro.
La voz de Chiara es una auténtica maravilla, con un rango completísimo que la lleva a dominar desde los guturales a las voces más operísticas pasando por todos los tonos que se encuentran entre ellas, dio una auténtica exhibición tanto en el aspecto de vocalista como en el de Front woman. Hizo lo que quiso con el público que llegó a cantar con ella varios de los temas de un set que fue alternando canciones de su último y reciente álbum, “Beyond”, con otros de sus tres primeros trabajos y que funcionaron y encajaron a la perfección unos con otros. Pudimos escuchar "Tame the Storm", "Chase the Ligth" y "The Rabbit of the Moon" entre otras, teniendo sus momentos más emotivos en canciones como "To the Moon and Back" y "We'll be Free".
Sin duda, un gran concierto de los italianos que nos dejaron con ganas de más en el futuro.

SONATA ARCTICA
El plato fuerte de la noche llegó con Sonata Arctica, una de las bandas finlandesas más emblemáticas del power metal. Con casi tres décadas de carrera, su trayectoria ha estado marcada por una evolución que no siempre convenció a los fans más fieles, que añoraban los himnos de discos como "Ecliptica" (1999) o "Silence" (2001).
Sin embargo, los de Tony Kakko parecen haber recuperado la inspiración con su último trabajo, "Clear Cold Beyond", y eso se notó en Ripollet. El setlist equilibró temas recientes con clásicos atemporales, tocando tres temas de cada uno de los discos mencionados anteriormente, así pudimos disfrutar de canciones como “San Sebastian”, “My Land” o “FullMoon”, coreados por todo el público.
Kakko, en plena forma vocal y escénica, llevó el peso de un concierto que devolvió la fe a quienes habían perdido el interés en su faceta más reciente. Fue un regreso al espíritu que los encumbró hace dos décadas, y el público lo agradeció con entusiasmo. Se mostró pletórico tanto vocalmente como en el aspecto de Frontman e hizo disfrutar a la gente con sus evoluciones por el escenario perfectamente secundado por la banda, ya rodada de hace muchísimos años y en estado de gracia en cada uno en su instrumento. La verdad es que cuajaron un gran show, pese al inicio de “Replica” a medio tiempo y con toda la banda sentada que nunca he acabado de comprender y llevaron a los presentes al éxtasis con excelentes versiones aceleradas de "Angel Defiled" o "Wolf & Raven".
Por primera vez en los últimos años, el cabeza de cartel ha brillado al nivel que se le suponía y ninguna de las otras bandas le ha “comido” el terreno, como sí había pasado en anteriores ediciones.

XTASY
A los navarros les tocó el peor papel de la noche pues tenían programado el inicio a las 2:30 de la madrugada y todos sabemos que, a esa hora y después de la descarga del cabeza de cartel, la gente se suele marchar y apenas quedan unos cientos de personas para ver a las bandas que cierran el festival.
En este caso no fue esto lo que pasó pues el cambio de escenario fue rapidísimo y el concierto se inició con puntualidad británica ante una audiencia de más de 1000 personas que se quedaron a disfrutar de lo que XTASY tenía que ofrecer, que es de gran calidad.
La enorme calidad de la banda es de todos conocida aunque, curiosamente, han tenido muchísima más repercusión en el extranjero que en nuestro país donde no son demasiado conocidos. Los dos guitarristas, el fundador Jorge Olloqui y el talentoso Carles Salse son una auténtica máquina de matar sumados a la nueva base rítmica de reciente incorporación (este mismo año 2025) formada por David Zarzosa (bajo) y Javi Herrero (batería) que demostraron su solidez y buen hacer y por encima de todo ello la maravillosa voz de Silvia Idoate, verdadero sello de identidad de la banda, cuajaron un enorme concierto.
Comenzaron su descarga de hard rock y heavy melódico con "Perfect Strangers", incitando a la gente a bailar, a corear sus canciones y a disfrutar de lo que se está viviendo y así fue también en esta ocasión. La energía se desbordó en temas como "Nowhere to run", "Welcome to my World", "Play with fire" o "Flesh $ Blood". Casi como si se hubiera tratado de un concierto íntimo, los verdaderos fans de la música que nos quedamos hasta el final podemos estar bien contentos de haber estado allí para disfrutar de este espléndido show. La banda de Silvia y compañía nos regalaron un nuevo tema que entrará en su próximo disco, que ya tienen a punto para lanzar a principios de 2026, que además me pareció una gran canción que apunta, si el álbum está en la misma línea, quizás al mejor trabajo de la banda hasta la fecha. El final de fiesta lo puso el tema "Die Young" y una sentida dedicatoria a “Rock pels Xuclis” para los que pidieron nuestra colaboración.
Por último, y lo más importante, agradecer a la organización del Ripollet Rock todas las facilidades que nos dan para hacer nuestro trabajo junto al cariño y la amistad que nos demuestran año tras año.
Textos y fotografías: Quim Brugada y Juanjo García
Fotos de RIPOLLET ROCK 2025 – Ripollet – 29/08/2025






