La banda alemana FARSON, procedente de Hannover/Göttingen, continúa desvelando detalles de su próximo álbum “Ein stumpfes Instrument”, cuyo lanzamiento está previsto para el 27 de febrero a través de Revolvermann Records en formato LP. Como nuevo adelanto presentan el single “Selbstgerecht”, ya disponible en plataformas.
Sobre este nuevo tema, la propia banda comenta:
«Estamos encantados de poder compartir con vosotros otra canción de nuestro nuevo álbum “Ein stumpfes Instrument”: “Selbstgerecht”. Este tema fue uno de los primeros que escribimos durante el proceso de composición del disco y marca claramente la dirección musical que hemos tomado. Acordes poco convencionales, baterías extravagantes, compases irregulares y un amplio rango dinámico caracterizan su sonido. Entre una densidad controlada y una intensidad que estalla, el tema muestra muchas de las facetas que podéis esperar del nuevo trabajo».
Formados en 2015, FARSON iniciaron su trayectoria con el álbum “Erode”, donde fusionaban black metal y post-rock desde una perspectiva oscura y emocional. Posteriormente, el EP “Kreatürlich” supuso un giro notable hacia terrenos más innovadores y vanguardistas, alejándose de sus raíces iniciales.
Ahora, con “Ein stumpfes Instrument”, el grupo profundiza en estructuras poco convencionales y sonoridades disonantes. Aunque aún se perciben ecos de la melancolía y agresividad del post-black metal, FARSON canalizan su energía creativa hacia una mezcla de death metal técnico, jazz fusión y una marcada sensibilidad avant-garde.
Los ocho cortes del álbum transitan entre métricas irregulares, disonancias y melodías memorables, mostrando un equilibrio entre lo cerebral y lo devastador, lo implacable y lo conciliador.
A nivel conceptual, “Ein stumpfes Instrument” explora la experiencia de la individualidad y la búsqueda de armonía en un contexto contemporáneo fragmentado. Entre estallidos de furia y momentos de resignación silenciosa, el disco construye paisajes sonoros que se transforman, se densifican y vuelven a desintegrarse. Las letras, fragmentarias y marcadas por vivencias del día a día moderno, anclan la complejidad musical en una experiencia humana tangible.
La tensión entre el anhelo de reconciliación y la realidad del individuo aislado encuentra también reflejo en la portada, obra pictórica de Till Schermer.