Under Influence; Frank Pané (BONFIRE) - "Poundcake" (VAN HALEN)
En esta nueva entrega de Under Influence, el protagonista es Frank Pané, guitarrista de Bonfire, compositor y productor alemán que, desde hace años, se ha consolidado como una de las piezas fundamentales en la etapa moderna de la histórica banda de hard rock.
La influencia que escoge Pané apunta directamente a uno de los nombres más determinantes en la evolución de la guitarra moderna: Van Halen, concretamente a la canción “Poundcake”, tema que abría el álbum For Unlawful Carnal Knowledge de 1991.
Para Frank, la elección no se basa únicamente en la canción en sí, sino también en el impacto personal que supuso verla interpretada en directo por primera vez. Su primer concierto de Van Halen coincidió precisamente con aquella gira, y el grupo abría el show con “Poundcake”...
"Una de mis canciones favoritas de todos los tiempos, que además ha sido una de mis mayores inspiraciones que es Van Halen, es "Poundcake". Y una de las razones por las que he escogido esta canción es porque la primera vez que vi a Van Halen en directo fue en esta gira y empezaban exactamente con esta canción con el ruido de la guitarra y todo, y es una grandísima cancion."

Poundcake - VAN HALEN
Cuando Van Halen publicó “Poundcake” en 1991 atravesaban uno de los momentos más sólidos y consolidados de toda la era Sammy Hagar. Después de varios años demostrando que el grupo seguía funcionando al máximo nivel tras la salida de David Lee Roth, For Unlawful Carnal Knowledge terminó convirtiéndose en uno de los discos más importantes de aquella etapa, y “Poundcake”, elegida como tema de apertura y primer single, resumía perfectamente el sonido que Van Halen quería proyectar en el inicio de los noventa: guitarras más pesadas, riffs con más groove, una producción enorme y una banda sonando con una autoridad casi aplastante.
La canción fue publicada como single el 3 de junio de 1991, pocas semanas antes de la salida oficial del álbum, editado el 18 de junio por Warner Bros. Records. El disco fue producido por Andy Johns, ingeniero británico conocido por sus trabajos junto a Led Zeppelin, The Rolling Stones o Cinderella, y supuso un cambio importante respecto al enfoque más brillante y cargado de teclados que había marcado trabajos anteriores como 5150 u OU812. En esta ocasión, Van Halen buscaba recuperar una presencia más dominante de las guitarras y un sonido más físico y directo, algo que encajaba también con el cambio de clima musical que empezaba a producirse en aquellos años.
La formación seguía compuesta por Sammy Hagar a la voz, Eddie Van Halen a la guitarra y coros, Michael Anthony al bajo y coros, y Alex Van Halen a la batería. La composición del tema fue acreditada colectivamente a los cuatro miembros, como era habitual durante aquella etapa de la banda.
Uno de los elementos más famosos de “Poundcake” aparece incluso antes de que entre el riff principal. La introducción fue creada por Eddie Van Halen utilizando un taladro eléctrico Makita sobre las cuerdas de su guitarra. No se trataba de un efecto digital ni de un sonido programado en estudio: Eddie literalmente apoyó el taladro sobre las cuerdas amplificadas mientras experimentaba durante los ensayos. La idea surgió de forma espontánea mientras trabajaba cerca del estudio y descubría cómo aquel ruido mecánico encajaba perfectamente con la estética agresiva e industrial que buscaban para el comienzo de la canción. Desde entonces, ese sonido quedó unido para siempre a “Poundcake” y se convirtió en una de las introducciones más reconocibles del hard rock de principios de los noventa.
En muchos sentidos, For Unlawful Carnal Knowledge mostraba cómo Van Halen conseguía adaptarse al nuevo contexto musical sin perder su personalidad. Mientras el glam comenzaba a desgastarse y el grunge emergía desde Seattle, la banda endureció parcialmente su sonido, reforzando las guitarras y reduciendo algunos de los excesos más pulidos de la segunda mitad de los ochenta. Sin embargo, el grupo seguía manteniendo melodía, grandes coros y estructuras accesibles, lo que permitió que el disco funcionara tanto entre el público clásico del hard rock como en una escena que empezaba a cambiar rápidamente.
La letra de “Poundcake”, escrita por Sammy Hagar, mantiene el tono de doble sentido sexual tan característico del hard rock norteamericano de aquella época. El tema juega constantemente con metáforas relacionadas con el deseo, la provocación y el exceso, dentro de ese lenguaje ambiguo y festivo que formaba parte del ADN del género.
El videoclip oficial fue dirigido por Andy Morahan, responsable también de trabajos para Guns N’ Roses, Aerosmith o George Michael. En él, la banda aparece interpretando el tema en escenarios industriales y mecánicos que reforzaban visualmente el carácter pesado de la canción. El vídeo recibió una enorme difusión en MTV, algo absolutamente decisivo en aquella época para consolidar el éxito de un lanzamiento.
“Poundcake” alcanzó el número uno en la lista Billboard Album Rock Tracks y ayudó a impulsar el enorme éxito comercial de For Unlawful Carnal Knowledge, que debutó directamente en el primer puesto del Billboard 200. El disco terminaría obteniendo múltiples certificaciones de platino y consolidando definitivamente la etapa Sammy Hagar como una de las más exitosas comercialmente dentro de la historia de Van Halen.
La gira asociada al álbum fue una de las más importantes de la banda durante los años noventa. Van Halen recorrió Norteamérica, Europa y Japón con una producción gigantesca y un repertorio que combinaba clásicos históricos con los nuevos temas del disco. Y precisamente ahí es donde muchos músicos de la generación de Frank Pané quedaron marcados para siempre. La banda abría los conciertos con “Poundcake”, comenzando únicamente con el sonido del taladro antes de que explotara el riff principal.
Con el paso del tiempo, “Poundcake” ha quedado como uno de los temas más representativos de la era Hagar. También funciona como una transición entre dos épocas: conserva la espectacularidad y el carácter reconocible del Van Halen clásico, pero introduce un sonido más pesado y moderno adaptado a la nueva década.

FRANK PANÉ
La trayectoria de Frank Pané se ha desarrollado alrededor de una idea muy concreta de la música: la combinación entre técnica, melodía y tradición hard rock. Guitarrista, compositor y productor alemán, Pané ha construido una carrera marcada por la actividad constante en múltiples proyectos, moviéndose entre el hard rock melódico, el heavy metal clásico, el rock progresivo y las influencias setenteras que han definido buena parte de su identidad musical desde sus inicios.
Su formación comenzó muy temprano. A los siete años empezó a estudiar piano clásico, instrumento que tocó durante aproximadamente otros siete años. Aquella educación musical inicial le proporcionó una base teórica sólida y una disciplina muy vinculada a la música académica. Sin embargo, durante la adolescencia comenzó a alejarse de ese entorno más rígido. Según él mismo ha explicado en distintas ocasiones, el exceso de normas dentro de la formación clásica terminó generándole cierta sensación de limitación creativa. Algo bastante lógico: obligar a un adolescente a seguir reglas estrictas suele acabar exactamente igual que intentar encerrar un amplificador Marshall en una biblioteca pública.
Con catorce años dio el salto a la guitarra, instrumento con el que empezaría realmente su recorrido dentro del rock y el metal. Tras pasar por diferentes bandas escolares y primeras experiencias locales, en 1995 formó Mantragora, considerada por él mismo como su primera banda seria. Aquella etapa fue importante para desarrollar tanto su identidad como guitarrista como sus primeras composiciones propias.
En 1998 llegaría uno de los proyectos más importantes de su primera etapa: Red to Grey (R2G). La banda se movía dentro de un metal melódico moderno con influencias progresivas y permitió a Pané desarrollar una faceta mucho más centrada en la composición y el trabajo de estudio. Permaneció en el grupo hasta 2002, año en el que decidió abandonar la formación para iniciar una nueva etapa musical.
Ese mismo año se incorporó a Valley’s Eve, banda alemana de power metal melódico donde continuó profundizando en un estilo más cercano al metal europeo clásico. Paralelamente fundó Burn, un proyecto tributo centrado en Deep Purple y Rainbow. Esta experiencia resultó especialmente significativa dentro de su evolución artística, ya que le permitió conectar directamente con muchas de las influencias que habían marcado su manera de entender la guitarra y el hard rock clásico.
En 2007 publicó su primer álbum instrumental en solitario, Liquid Emotions, trabajo donde mostró una faceta más técnica y expresiva como guitarrista. El disco se movía entre el hard rock melódico, el shred y el rock instrumental clásico, reflejando claramente la influencia de guitarristas como Eddie Van Halen, Ritchie Blackmore o Gary Moore. Años más tarde llegaría también Six String Tales (2015), segundo trabajo instrumental publicado a través de Borila Records con distribución internacional de H’Art.
Durante esos años Pané mantuvo una actividad constante tanto en estudio como en directo, participando además en diferentes proyectos paralelos. Uno de ellos fue Solemnity, banda alemana de power metal épico de la que formó parte durante una etapa previa a su entrada en Bonfire.
En 2013 se incorporó a Purpendicular, una de las bandas tributo a Deep Purple más reconocidas del circuito europeo. El grupo llegó a trabajar incluso con músicos vinculados históricamente al universo Purple, consolidando aún más la conexión de Pané con el hard rock clásico británico de los setenta.
El gran salto mediático dentro de su carrera llegaría en 2015 con su entrada en Bonfire, una de las bandas históricas del hard rock alemán fundada originalmente por Hans Ziller a comienzos de los años ochenta. La incorporación de Pané coincidió con una nueva etapa para la banda, marcada por una renovación parcial de formación y una orientación centrada en mantener vivo el legado clásico del grupo mientras seguían publicando nuevo material.
Dentro de Bonfire, Pané asumió un papel importante tanto como guitarrista como en labores de composición y arreglos. Su estilo encajó especialmente bien con el enfoque melódico y técnico característico de la banda, aportando además una sensibilidad muy influenciada por el hard rock norteamericano y el heavy melódico clásico. Durante esta etapa participó en discos como Byte the Bullet (2017), Temple of Lies (2018) o Roots (2021), entre otros trabajos y grabaciones en directo.
Además de Bonfire, en 2016 fundó Sainted Sinners, proyecto centrado en un hard rock clásico con fuertes raíces setenteras y blues rock. La banda contó desde sus inicios con músicos reconocidos dentro de la escena alemana y europea, incluyendo nombres vinculados a Accept, Rainbow o Axxis. Musicalmente, Sainted Sinners se orientó hacia un sonido más orgánico y clásico, muy alejado de las producciones excesivamente modernas, priorizando riffs directos, teclados vintage y estructuras tradicionales.
Dos años después, en 2018, Pané creó Dark Blue Inc., proyecto más orientado hacia el rock progresivo y melódico contemporáneo. Aquí mostró una faceta diferente, incorporando elementos más atmosféricos, arreglos complejos y un enfoque más experimental dentro de estructuras todavía accesibles. El grupo le permitió explorar influencias alejadas del hard rock clásico puro, ampliando aún más su rango compositivo.
Otro de sus proyectos personales es Lydia & Frank Pané’s Six String Tales, formación dedicada a reinterpretar música de algunos de sus guitarristas favoritos. Este proyecto funciona prácticamente como una celebración de las influencias que han marcado toda su carrera, especialmente dentro del hard rock y el heavy clásico.
En 2022 presentó Lady Evyl, banda tributo a Black Sabbath liderada vocalmente por su esposa Lydia Pané. El proyecto se centra especialmente en recrear el sonido y la estética de la era clásica de Sabbath, reflejando nuevamente la enorme importancia que las raíces setenteras tienen dentro del universo musical de Frank Pané.
A lo largo de toda su carrera, Pané ha mantenido una identidad bastante reconocible como guitarrista. Su estilo combina una fuerte base melódica con técnica precisa, gran presencia de armonías y una clara influencia del hard rock clásico. Aunque ha trabajado en proyectos de estilos distintos, existe un hilo común en prácticamente toda su discografía: el peso de la melodía, el respeto por las estructuras tradicionales del rock y una atención muy marcada hacia el trabajo de guitarras.
También resulta significativa la variedad de contextos en los que ha desarrollado su carrera. Pané ha alternado constantemente entre bandas originales, proyectos instrumentales, tributos y colaboraciones, moviéndose con naturalidad entre el metal melódico europeo, el hard rock clásico y propuestas más progresivas. En lugar de limitarse a un único formato, su trayectoria parece construida como una extensión natural de todas las músicas que marcaron su formación desde joven.
Y probablemente ahí reside una de las claves de toda su carrera: más allá de etiquetas o escenas concretas, Frank Pané siempre ha trabajado desde una relación muy directa con las influencias clásicas del rock y el metal. Desde Deep Purple o Rainbow hasta Van Halen o Black Sabbath, toda su trayectoria parece funcionar como una conversación permanente con esa generación de músicos que definió el hard rock moderno.










