Under Influence; Javier Calderón (UNCHOSEN ONES) - "Black Hand Inn" (RUNNING WILD)
En esta nueva edición de Under Influence contamos con Javier Calderón, vocalista de la banda española Unchosen Ones, que pone el foco en uno de los momentos más icónicos del heavy metal alemán: la unión entre The Curse y Black Hand Inn, de Running Wild.
Para Javier, esta introducción funciona como un umbral sonoro difícil de igualar dentro del género. Desde los primeros compases, The Curse anticipa un disco de gran envergadura, preparando el terreno para Black Hand Inn, un tema que sintetiza la esencia de Running Wild:
"Creo que es difícil, o casi imposible, superar esa dupla que forman Black Hand Inn y su prólogo, The Curse, como introducción a un disco de heavy metal. En el momento en que escuché este tema supe que lo que se venía era algo monumental, y no me equivocaba. Si bien Running Wild es una banda cargada de auténticos temazos, desde los más crudos y oscuros de la etapa de Gates to Purgatory hasta la épica de The Rivalry, Black Hand Inn podría considerarse, para mí, su mejor tema: reúne todo lo mejor de la banda de Hamburgo, ejecutado de manera magistral, con un sonido poderoso y hasta con un invitado de lujo, Thomas Rettke (Heavens Gate), en los coros. Ni el mismísimo John Xenir pudo predecir lo increíblemente bueno e influyente que ha sido este álbum en la historia del metal alemán."

RUNNING WILD - The Curse/Black Hand Inn
Publicado en 1994, Black Hand Inn representa uno de los puntos culminantes en la evolución artística de Running Wild, y un hito dentro del heavy metal alemán de los años noventa. El disco aparece en un momento clave: tras haber consolidado definitivamente su identidad pirata y épica en trabajos como Under Jolly Roger (1987) o Port Royal (1988), la banda liderada por Rolf Kasparek alcanza aquí un grado de madurez compositiva y conceptual especialmente sólido.
Uno de los aspectos más distintivos del álbum es su estructura narrativa. The Curse funciona como prólogo instrumental, estableciendo un tono oscuro y casi ceremonial que enlaza directamente con Black Hand Inn. Esta transición no es meramente estética: marca el inicio de un disco que gira en torno a conspiraciones, sociedades secretas, poder oculto y manipulación histórica, temas recurrentes en la lírica de Running Wild durante esta etapa. El título del álbum hace referencia a una legendaria posada de Hamburgo asociada, según la tradición popular, a reuniones clandestinas y pactos en la sombra, un concepto que refuerza la dimensión casi histórica y mitológica del disco.
Musicalmente, Black Hand Inn es una síntesis del lenguaje clásico de la banda. El tema se construye sobre riffs de heavy metal tradicional, firmes y reconocibles, cambios de dinámica y un enfoque claramente épico.
La producción del álbum, a cargo de Rolf Kasparek junto a Walter Trachsler, es más robusta y definida que en trabajos anteriores, reflejando una clara intención de competir en un mercado cada vez más exigente sin perder identidad. Las guitarras ganan cuerpo, la sección rítmica suena más compacta y la voz se sitúa en primer plano como vehículo narrativo. En este contexto, la participación de Thomas Rettke en los coros de Black Hand Inn añade una capa adicional de dramatismo, reforzando el carácter coral y casi himnótico del tema.
Dentro de la discografía de Running Wild, Black Hand Inn suele considerarse un disco bisagra. Recoge la épica desarrollada durante los años dorados de la banda, pero la presenta con un enfoque más elaborado y reflexivo, anticipando trabajos posteriores como Masquerade (1995) o The Rivalry (1998), donde el grupo acentuaría aún más la grandilocuencia y el discurso histórico. No es casual que muchos seguidores y músicos lo señalen como uno de los álbumes más influyentes del heavy metal alemán de la década.
Black Hand Inn dejó una huella en bandas que entendieron el heavy metal no solo como energía y actitud, sino también como vehículo narrativo, capaz de construir mundos, atmósferas y discursos coherentes a lo largo de un álbum completo. En ese sentido, la unión entre The Curse y Black Hand Inn sigue siendo un ejemplo de cómo introducir al oyente en un universo conceptual desde el primer segundo.











