Under Influence; Raúl (MORGANA vs MORGANA) - "New Day" (KARNIVOOL)
Después de más de tres décadas de trayectoria, y siete años desde su anterior trabajo I. El Camino Inverso Hacia la Luz, Morgana vs. Morgana regresa con Kintsugi, un álbum que marca un nuevo capítulo en su historia.
Inspirado en el arte japonés de reparar con oro las roturas de la cerámica, el disco convierte las cicatrices —propias y ajenas— en materia prima emocional y sonora. Como explican en su nota de prensa: “Las grietas no se ocultan, se celebran; forman parte de la belleza de la pieza reparada, igual que nuestras heridas forman parte de quienes somos.”
En este proceso creativo, Raúl —miembro de la banda— ha querido señalar una influencia que ha marcado de manera especial su manera de entender la música. Una de ellas proviene de tierras australianas, con un tema que encarna sutileza, tensión y catarsis: “New Day” de Karnivool.
"Desde luego, no es fácil responder a esta pregunta. Si escuchas nuestro último trabajo, Kintsugi, notarás una fusión continua de estilos dentro del rock y el metal. Por eso, las influencias no provienen de un solo grupo, sino de muchos que han dejado huella en diferentes momentos para distintos miembros de la banda. Por mencionar algunos que han sido especialmente significativos en los últimos años, podríamos hablar de Katatonia, Pantera, Thrice o Monster Truck.
Sin embargo, si tuviéramos que elegir una sola canción que nos haya marcado profundamente a la hora de inspirarnos en este disco, esa sería “New Day” de Karnivool. Es un tema que hemos escuchado y compartido muchas veces en el local de ensayo, y cuyo mensaje impactó con fuerza en todos nosotros: la esperanza de un nuevo comienzo".

Sobre MORGANA vs MORGANA
“Kintsugi”, el sexto trabajo de Morgana vs. Morgana, no es solo un nuevo álbum: es una declaración de supervivencia creativa y personal. Tras más de tres décadas de trayectoria y siete años desde su anterior disco, la banda regresa transformada, arrastrando consigo cicatrices que no han intentado disimular, sino convertir en arte. El título hace referencia al arte japonés de reparar cerámica rota con oro, y esa metáfora se traslada a cada corte: las fisuras emocionales y las fracturas internas se convierten en el material más valioso del disco.
Los años previos no fueron fáciles. Reveses personales, dudas existenciales sobre el futuro del proyecto y tensiones que amenazaban con disolver el núcleo creativo marcaron el camino hacia “Kintsugi”. Sin embargo, el resultado no es un epitafio, sino un renacimiento. La obra destila rabia, introspección y crudeza, sostenida por una producción cuidada en manos de Raúl Abellán, colaborador habitual que entiende y empuja a la banda fuera de su zona de confort.
Musicalmente, el disco juega con contrastes: pasajes progresivos y atmosféricos que desembocan en riffs pesados, explosiones de energía que conviven con momentos de vulnerabilidad desarmante. Canciones como “Despacio” abren el viaje con un tono narrativo que alterna tensión y liberación, mientras que cortes como “Hoy seré yo” encapsulan el proceso de renacer tras tocar fondo.
En su conjunto, “Kintsugi” funciona como una crónica sonora de reconstrucción. Un trabajo que no rehúye mostrar sus grietas, sino que las realza para recordar que, incluso en los momentos más oscuros, existe la posibilidad de recomponerse y salir fortalecido. Morgana vs. Morgana demuestra así que la autenticidad, la autogestión y la perseverancia pueden convertir la fragilidad en una de las formas más puras de fuerza.











