SUN OF THE DYING - "A Throne of Ashes" (AOP Records 2025)
El tercer trabajo de los madrileños Sun Of The Dying, A Throne of Ashes, llega seis años después de su anterior disco (The Earth Is Silent, 2019), con una formación ya consolidada y un sonido que, sin alejarse de sus raíces doom/death, incorpora nuevos matices que lo hacen más amplio y, a su manera, más expresivo.
La banda mantiene sus señas de identidad: atmósferas densas, tempos arrastrados, letras introspectivas, orquestaciones cuidadosamente colocadas y esa mezcla constante entre crudeza y melodía. Pero aquí aparece un elemento nuevo, difícil de definir: una sensación de luz tenue, que no elimina la tristeza, pero sí la transforma. No hablamos de esperanza en un sentido clásico, pero sí de una especie de impulso que, tras tanto derrumbe, se atreve a mirar hacia arriba. O esa es mi mejor forma de expresar una sensación que me aborda canción tras canción. Detrás de toda esa oscuridad, rabia y decadencia, me queda una especie de aura o alma que me transmite algo de luz.
Musicalmente, el álbum está estructurado como un descenso, donde cada canción va añadiendo más peso emocional. Desde el arranque con “Martyrs”, que ya marca un tono sombrío, hasta el cierre con “Of Absence”, el viaje va tocando distintas capas del dolor, de la rabia y de lo que viene después. Hay momentos de furia controlada, otros de contemplación casi estática, y algunos donde el dramatismo se eleva gracias a arreglos orquestales. El uso del Hammond en “The Greatest of Winters”, o la aparición puntual de ciertos elementos como la guitarra acústica, muestran que la banda no teme ampliar su lenguaje sonoro. Son recursos usados con mesura, pensados más para reforzar la atmósfera que para destacar por sí solos.
Lo decia antes, matices para crear emociones y sensaciones encontradas. El disco arranca con “Martyrs”, que ya marca el tono: pesado, lento y emocionalmente cargado. “Black Birds Beneath Your Sky” refuerza esa línea con una mezcla de rabia y melancolía, con uno de los ritmos más pesados del disco en una especia de danza o marcha que te arrastra, mientras “With Wings Aflame” introduce arreglos orquestales y la voz invitada de Antinoë, que ha colaborado con otras bandas de metal extremo como Balmog o Elffor. “The Greatest of Winters” sorprende con su Hammond final que rompe el hielo del doom tradicional y aporta un aire distinto, muy progresivo y setentero. “House of Asterion” es muy poderoso, con una tensión constante y arreglos orquestales que aportan esa sensación de grandeza, incluso de movimientos pasados como el barroco, reforzando así el dramatismo, y cierra “Of Absence”, posiblemente el tema más emocional. Cada canción tiene su carácter, pero todas comparten un mismo lenguaje: denso, melódico y emocionalmente directo.
En las letras vuelve a aparecer la mitología, como en trabajos anteriores, pero no como algo épico o grandilocuente. Aquí se usa más bien como un reflejo del interior: soledad, encierro, desgaste. En “House of Asterion”, por ejemplo, toman la figura del minotauro desde la mirada de Borges, no como monstruo, sino como alguien atrapado. Son imágenes antiguas que sirven para hablar de cosas muy actuales. El videoclip de “Black Birds Beneath Your Sky” también juega con ese tipo de simbolismo. Personajes con los ojos vendados, una soga, un entorno desolado... Todo apunta a una reflexión sobre la ceguera colectiva, el sometimiento y la posibilidad de un despertar.
La portada, creada por Manuel Cantero, condensa muy bien el tono del disco: un cuervo alzándose desde un fuego que consume una estructura que podría ser un trono o un altar. En cuanto a la producción, repiten con Javi Félez (Moontower Studios) y el estudio The Empty Hall, una continuidad que se nota en el sonido: compacto, orgánico y nada artificial.
A Throne of Ashes muestra con claridad el nivel de madurez que ha adquirido Sun Of The Daying, reafirmando y reforzando su propia identidad, algo que se nota en todos los aspectos: desde la composición hasta la forma de colocar cada elemento. Es un disco para escuchar de principio a fin, no porque sea conceptual, sino porque cada canción aporta algo al equilibrio general. Y sobre todo, porque el viaje emocional que plantea solo tiene sentido si se recorre completo.

Álbum: "A Throne of Ashes"
Setlist
2. Black Birds Beneath Your Sky 05:00
3. With Wings Aflame
4. The Greatest of WInter
5. House of Asterion 07:22
6. Of Absence











