OBÚS. Palacio Vistalegre. Madrid 13/12/25
El ambiente se había estado calentando durante los meses previos para que nadie perdiera la oportunidad de ser parte de este concierto, y por fin el sueño de ver de nuevo a la formación clásica sobre los escenarios veinte años después llegaba. La realidad se cernió en cuestión de segundos en el Palacio de Vistalegre una vez la maquinaria Obús se puso en marcha con la apertura de “Necesito Más”.

La emoción interna por la que estuvieran pasando en esos momentos iniciales Juan Luis Serrano, Fernando Sánchez, Paco Laguna y Fortu, deberían de explicarla ellos a posteriori, no quepa duda que debió de existir, pero lo que se palpaba notablemente fue la entrega, el carácter y la pasión que pusieron, y que les mantuvo a un nivel que nadie podrá discutir. Se convirtieron en el epicentro de una celebración anunciada como irrepetible, pero que terminada la misma, podría volver a tener lugar si ellos quisieran que así fuera.
Fue un show especial, no quepa duda, cargado de clásicos y temas de antaño que iban marcando el paso a marcha militar, “La Raya”, “Más Que Un Dios”, “Pesadilla Nuclear”, “Siento Ganas”, “Te Visitará La Muerte”, “Que Te Jodan”… La fuerza de su noble trayectoria se reencontraba no solo entre los cuatro arietes del heavy metal español, sino con la multitud que llegó allí desde cualquier parte para ser cómplice de lo que estaba sucediendo, aportando su calor y sus voces desgarradas por querer ser uno más dentro de este momento.
Las sorpresas fuero varias, entre las que podíamos intercalar los momentos audiovisuales que tuvieron lugar tras la pantalla a sus espaldas, y toda la pirotecnia que embelleció aún más su espectáculo, pero sin duda lo fueron el de las colaboraciones sobre el escenario, apareciendo el teclista Fernando Sancho para interpretar “Complaciente O Cruel”, al igual que fue destacada la aparición de Luis Cobos en “Dame Amor” tocando el saxofón.
También hubo momentos esperados no menos importantes emocionalmente. Nadie dudaba que la madre de Fortu se perdiera este concierto, y su hijo saludó a la Mari desde el escenario recibiendo vítores del público. Fernando daría cuenta de un breve pero intenso sólo de batería destacando su velocidad entre la oscuridad por el ritmo que llevaban sus fluorescentes baquetas, y como no podría ser de otra manera, también ocasionalmente Juán Luis sacó su bajo en forma de hacha.
Las canciones seguían marcando el pulso de un corazón que cada vez latía más rápido. Cotas de intensidad como las previas en “El Que Más”, sobrevolaron después mientras sonaban “Viviré”, “Autopista”, “Cautivos”, “Dinero, Dinero”, “Va A Estallar El Obús” o “Vamos Muy Bien”, tema con el que pondrían fin a la primera parte de un espectáculo que fue rompiendo barreras, a expensas de lo que viniera a continuación en el bis.
Tuvieron el precioso detalle de homenajear a nombres de la escena que ya no están entre nosotros, pasando sus fotos por la pantalla mientras eran ovacionados por el público. Y entre esos nombres estaban los de Terry Barrios, la abuela Ángeles, Pedro Bruque, Jesús De La Rosa, Tele, Azucena, Chiki Mariskal, Javier Gálvez, Robe Porretas, Mariano García, Tony Urbano, Mario Scasso, Juan Luis Leal, Ramakan, Manuel Molina, Manzano, Chino, Boni, Pablo Rabadán, Fernando Ponce, Kiskilla, Tino Casal, Julio Diaz, Jorge Ilegal, y el de Robe Iniesta, entre otros, que de una manera u otra, tanto a músicos como a público han marcado algún periodo de nuestras vidas.
El recuerdo de todos estos caídos por y para el Rock culminaba la ceremonia por la que habíamos sido convocados en el Palacio Vistalegre, pero aún quedarían algunas emociones más que entregar y compartir al únisono, y esas llegaron con “Mentiroso”, “Esta Ronda La Paga Obús” y “Yo Sólo Lo Hago En Mi Moto”.
Gracias por hacerlo posible en un día tan emotivo.
Texto y fotos: Raúl “Mister Virus” García






