Under Influence; Dee Wrathchild & Magnus Legrand (SACRED LEATHER) - "All Alone" (BANSHEE) & "Killer Machine" (ICON)
En esta nueva edición de Under Influence, dos miembros de Sacred Leather comparten referencias distintas pero complementarias, reflejando bien la amplitud de miras que define el sonido del grupo. Desde el heavy metal más melódico y contemporáneo hasta el legado clásico del hard rock europeo, las influencias que citan ayudan a entender mejor su ADN musical.
Por un lado, Dee Wrathchild pone el foco en Banshee y en el tema All Alone, destacando especialmente su interpretación vocal, el groove y unos estribillos tan directos como memorables. Una elección que subraya la importancia de la melodía y el gancho en su forma de entender el metal.
"Es imposible resumirlo en una sola canción, así que mencionaré una que me ha encantado últimamente: Banshee – All Alone. Una interpretación vocal increíblemente buena, con un ritmo impresionante y ganchos potentes".
Por otro, Magnus Legrand se decanta por Killer Machine de Icon, un himno de puro headbanging marcado por un estribillo irresistible, riffs con aroma clásico y solos afilados, heredero directo del hard rock y el heavy metal de los años 80.
"Icon – Killer Machine es un himno para hacer headbanging, con un estribillo increíblemente pegadizo, riffs sensuales al estilo Animal Magnetism y solos de guitarra abrasadores".
Dos influencias diferentes, pero unidas por una misma idea: canciones sólidas, carácter propio y un profundo respeto por la tradición del metal.

Sobre BANSHEE y All Alone
Banshee es una banda estadounidense de heavy metal formada a comienzos de los años 80 en Indiana, asociada al circuito underground norteamericano que floreció al margen de las grandes escenas de la Costa Oeste o Nueva York. Su propuesta se caracterizó desde el inicio por un heavy metal clásico, directo y muy centrado en la voz, con influencias claras del hard rock setentero y del metal tradicional previo a la explosión del thrash.
“All Alone” es uno de los temas más representativos de ese enfoque. La canción destaca por una estructura sencilla pero muy eficaz, sostenida por un groove constante y riffs que priorizan el ritmo y el espacio antes que la velocidad. El verdadero eje del tema es la interpretación vocal, intensa y expresiva.
Musicalmente, “All Alone” resume bien la filosofía de muchas bandas de heavy metal estadounidense de la época: canciones construidas para perdurar, con estribillos claros, desarrollo progresivo y una producción que deja respirar a cada instrumento. Con el paso del tiempo, el tema ha ganado estatus de corte de culto entre aficionados al heavy metal clásico, especialmente por su equilibrio entre emoción y fuerza.
Sobre ICON y Killer Machine
Icon se formó en Phoenix, Arizona, en 1981, y es considerada una de las bandas más sólidas del heavy metal estadounidense de los años 80 dentro de un marco claramente influenciado por la New Wave of British Heavy Metal. Su sonido combinaba la épica y el gancho melódico británico con una producción más pulida y un enfoque claramente orientado al formato canción.
“Killer Machine”, incluida en el álbum Night of the Crime (1985), es uno de los grandes himnos de la banda. El tema se apoya en un riff principal muy reconocible, de inspiración hard rock, con un tempo medio diseñado para el headbanging y un estribillo especialmente pegadizo. Las guitarras juegan un papel central, alternando riffs sólidos con solos melódicos y bien definidos, sin excesos técnicos.
La canción refleja una etapa concreta del heavy metal ochentero en la que la fuerza y la accesibilidad no eran conceptos opuestos. “Killer Machine” destaca por su claridad estructural, su enfoque casi himnótico y una producción que potencia el impacto del conjunto sin sobrecargarlo. Con los años, se ha consolidado como uno de los temas más recordados de Icon y como referencia habitual cuando se habla del heavy metal melódico estadounidense de mediados de los 80.

SACRED LEATHER
A siete años de su debut con Ultimate Force (2017), Sacred Leather atraviesan uno de los momentos más definidos de su trayectoria con Keep the Fire Burning, un segundo álbum que reafirma su identidad dentro del heavy metal tradicional y amplía su lenguaje sin romper con sus cimientos. Afincados en Indianápolis, la banda ha construido su propuesta desde una ética claramente “working class”, entendiendo el heavy metal como un espacio de evasión, honestidad y comunidad, más que como un simple ejercicio de estilo.
Tal y como explican Dee Wrathchild y Magnus Legrand, el proceso creativo de este nuevo trabajo ha sido más colaborativo que nunca. La incorporación de nuevos miembros ha reforzado la cohesión interna y ha permitido que las composiciones respiren con mayor libertad, manteniendo el espíritu de Ultimate Force pero llevándolo hacia terrenos más variados en dinámica, atmósfera y matices emocionales. El resultado es un disco que suena más pulido y ambicioso, sin perder agresividad ni carácter.
El propio título, Keep the Fire Burning, funciona como una declaración de principios. Para la banda, representa resiliencia y compromiso con el heavy metal frente a las dificultades habituales de sacar música adelante en el contexto actual. No se trata de nostalgia, sino de persistencia: seguir creando, tocando y defendiendo un estilo que sienten como propio, incluso cuando el camino no es sencillo.
La producción, a cargo de Arthur Rizk, ha sido clave para dar forma a esa visión. El sonido del álbum equilibra claridad y potencia, permitiendo que riffs, bajo y batería conserven un enfoque orgánico, mientras la voz de Dee se mueve con soltura entre registros melódicos y momentos más ásperos. Canciones como “Spitfire at Night” o “Fallen Angel” muestran el lado más directo y combativo de la banda, mientras que cortes como “Tear Out My Heart” o “Mistress of the Sun” revelan una faceta más introspectiva y épica, apoyada en tempos medios y un mayor peso emocional.
Lejos de limitarse a un homenaje al heavy metal de los 80, Sacred Leather apuestan por un equilibrio entre tradición y personalidad propia. Sus referencias —desde Judas Priest hasta Accept, pasando por influencias menos evidentes en el tratamiento del bajo, los solos o la voz— se integran de forma natural en un sonido reconocible, que busca ser atemporal más que retro.
Con Keep the Fire Burning, Sacred Leather no solo consolidan su presente, sino que dejan claro que su proyecto sigue en evolución. La ambición creativa es mayor, la identidad está más definida y el objetivo permanece intacto desde el primer día: hacer heavy metal honesto, intenso y hecho para perdurar.










