MORGANA VS. MORGANA - "Kintsugi” (Autoeditado 2025)
Después de más de tres décadas de trayectoria, y siete años desde su anterior trabajo I. El Camino Inverso Hacia la Luz, Morgana vs. Morgana regresa con Kintsugi, un álbum que representa un nuevo capítulo en su carrera, además una reescritura emocional de su propia historia. Su regreso es un ejercicio de reconstrucción artística y personal, con cada canción funcionando como una pieza rota que ha sido soldada con furia, sensibilidad y memoria. "Inspirado en el arte japonés de reparar con oro las roturas de la cerámica, el disco convierte las cicatrices —propias y ajenas— en materia prima emocional y sonora", comenta la banda en su nota de prensa.
El disco se abre con “Despacio”, una pieza que es todo menos eso. El título es casi irónico: comienza con una atmósfera progresiva y suspendida, pero pronto se transforma en una caída libre emocional. Texturas envolventes, riffs pesados... Es una montaña rusa de contrastes, y funciona como un resumen perfecto de lo que está por venir: un álbum que no teme el cambio de ritmo, la mutación interna, ni el desequilibrio como forma expresiva.
Le siguen cortes más agresivos como “Adornos” o “Sait-on aimer?”, lanzados como adelantos entre 2021 y 2023, que consolidan la cara más cruda del grupo. Son canciones que arrastran una rabia contenida, con riffs densos, estructuras descendentes y una sensación de urgencia. Son heridas aún abiertas, con sonido grueso y áspero. En ellas, la producción muestra su violencia emocional.
Tanto la propia “Kintsugi” como el cierre con “Crisálida” funcionan como estandartes sonoros del universo de Morgana vs. Morgana: canciones que destilan identidad a través de una mezcla imprevisible pero coherente. Metal alternativo, post-rock, melodeath, stoner/doom, progresivo, atmósferas densas, trazos melódicos muy marcados e incluso destellos de jazz se entrelazan sin esfuerzo aparente, como si cada estilo fuese una capa emocional más en ese proceso de reconstrucción que el disco propone.
Pero Kintsugi también ofrece respiración. “Hoy seré yo” suena a renacimiento después de tocar fondo. La letra habla de perdón, pero también de renuncia. Creo que es uno de los cortes con mayor carga emocional del álbum. Probablemente el momento más vulnerable del álbum, rompe con el muro de sonido y entra en terreno introspectivo.
Aunque algunas canciones fueron compuestas hace años y otras más recientemente, el disco no suena a collage. Todo está conectado. Esa continuidad emocional es quizás uno de sus mayores logros. El equilibrio entre cortes más duros y los más melódicos no parece una decisión de estructura, sino una necesidad emocional: después del golpe, viene el temblor; después de la furia, la calma, y luego… otra vez el fuego.
El trabajo de Raúl Abellán como productor ha sido clave. Su conocimiento previo de la banda es un factor a su favor. La mezcla mantiene intacta la crudeza del grupo, pero la eleva con matices y una profundidad que no se apoya en artificios. El artwork de Nacho Galacho corona la propuesta: una figura humana fundida con roca, cristal y magma, en un entorno apocalíptico y bello a la vez. No es una imagen decorativa: es una traducción visual exacta de lo que suena dentro del álbum. Una representación del dolor que se convierte en forma, del caos que se cristaliza.
Kintsugi no es un disco pensado para gustar rápido. Es un disco que exige introducirse en él para entender sus fracturas, para dejarse arrastrar por sus contrastes . Con canciones que golpean, otras que abrazan, y varias que hacen ambas cosas al mismo tiempo. Morgana vs. Morgana ha vuelto para demostrar que incluso una banda con más de 30 años de historia puede sonar más viva, más intensa y más real que nunca.

Álbum: "Kintsugi”
Setlist
Hoy Seré Yo 5:22
Kintsugi 4:19
Adornos 6:43
Sait-on Aimer? 6:24
Crisálida 5:29











